¿Por qué me tiembla el ojo? Esto es lo que tu cuerpo trata de advertirte

Cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los espasmos oculares

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El temblor en el ojo, conocido como blefaroespasmo, es una contracción involuntaria del párpado que suele ser benigna. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El temblor en el ojo, conocido médicamente como blefaroespasmo, es un fenómeno frecuente que muchas personas experimentan a lo largo de su vida. Aunque puede resultar muy molesto, en la mayoría de las ocasiones no representa una señal de alarma ni un problema de salud grave.

De acuerdo con Medline Plus, estos espasmos en el ojo se manifiestan como contracciones involuntarias del músculo del párpado, las cuales ocurren sin que la persona los controle y pueden ocasionar que el pliegue ocular se cierre de manera repetitiva, para después abrirse de nuevo.

Una de las características más relevantes del temblor en el ojo es su origen multifactorial. Las causas más habituales son la fatiga, el estrés y un mayor consumo de cafeína o alcohol. La vida acelerada, los periodos prolongados sin descanso adecuado o el incremento en la ingesta de bebidas energéticas o alcohólicas pueden favorecer la aparición de estos movimientos involuntarios.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Dormir más, reducir cafeína y alcohol, y usar gotas lubricantes ayudan a controlar el temblor ocular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros desencadenantes del blefaroespasmo menos comunes incluyen algunos medicamentos que se emplean en el tratamiento de migrañas y ciertas irritaciones oculares, ya sea en la superficie del ojo (la córnea) o en las membranas internas de los párpados (conjuntiva). En algunos pacientes, la causa no puede ser identificada.

Generalmente, los temblores en el ojo ocurren de forma intermitente y pueden prolongarse por varios días antes de desaparecer. Para la mayoría de las personas, estos espasmos son pasajeros y ni siquiera llegan a notar el momento exacto en el que cesan.

No obstante lo anterior, existen casos en que las contracciones se intensifican y se prolongan por más tiempo, llegando a hacer que el párpado se cierre por completo de modo involuntario. A esta variante más intensa se le denomina blefaroespasmo, episodio que puede ser bastante incómodo y provocar incluso desasosiego en quienes lo padecen.

La mayoría de los temblores en el ojo desaparecen solos y no requieren tratamiento médico específico. (Imagen Ilustrtiva Infobae)
La mayoría de los temblores en el ojo desaparecen solos y no requieren tratamiento médico específico. (Imagen Ilustrtiva Infobae)

En cuanto a los síntomas, además de las contracciones repetidas e incontrolables —principalmente en el párpado superior—, algunas personas pueden experimentar una leve sensibilidad a la luz o un grado menor de visión borrosa. Estas molestias tienden a asociarse a la intensidad del espasmo e, incluso, podrían reflejar la existencia de alguna irritación ocular subyacente.

Respecto al tratamiento, la mayor parte de los casos de temblor en el ojo se resuelven por sí solos, sin necesidad de recurrir a un procedimiento médico específico. Sin embargo, mientras persisten los movimientos involuntarios, se recomienda realizar algunos cambios en el estilo de vida. Dormir más horas, reducir o evitar el consumo de cafeína y de alcohol y utilizar gotas oftálmicas lubricantes figuran como las mejores estrategias a seguir.

En las situaciones donde los espasmos adquieren mayor intensidad y duración, existe la opción de controlar los síntomas mediante pequeñas inyecciones de toxina botulínica. Esta alternativa es especialmente útil en pacientes con blefaroespasmo severo que no responde a las medidas conservadoras.

Las causas más comunes del temblor en el ojo incluyen fatiga, estrés y consumo excesivo de cafeína o alcohol. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las causas más comunes del temblor en el ojo incluyen fatiga, estrés y consumo excesivo de cafeína o alcohol. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Solo en muy raras ocasiones, puede considerarse una intervención quirúrgica, ya sea para retirar parte de los músculos de los párpados o, en casos extremos, una cirugía cerebral.

Si los temblores en el ojo no ceden en una semana, si se produce un cierre completo del párpado, si las contracciones afectan otras áreas del rostro, o si aparecen síntomas como enrojecimiento, hinchazón, secreción o caída del pliegue superior, entonces se recomienda acudir al médico. Ante cualquier síntoma recuerda consultar a un profesional de la salud.