
El reciente registro en video de un jaguarundi dentro de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Xochicalco es un ejemplo de que la riqueza biológica vive un nuevo auge en esta zona de Morelos.
Por ello, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) busca que la protección de la biodiversidad se integre de manera activa a la conservación del patrimonio cultural.
Con el objetivo de fortalecer la conservación, se busca declarar la zona como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación.
Entre las medidas implementadas se encuentran la prohibición de la caza, así como la extracción de leña, plantas y animales, acciones que refuerzan la protección del ecosistema.
El avistamiento, realizado el 24 de agosto de 2025 por José Cuauhtli Alejandro Medina Romero, director del sitio arqueológico, ocurrió durante un recorrido de vigilancia en un área restringida al público y representa un testimonio de la presencia de especies catalogadas como amenazadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La gestión de la Zona Arqueológica, que abarca 707,64 hectáreas, contempla un plan de manejo que incorpora acciones orientadas a la protección de sus áreas naturales, entre ellas la investigación biológica.
Desde 1999, este enclave prehispánico, cuyo esplendor se remonta al periodo Epiclásico (600-900 d.C.), figura en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La representación de flora y fauna en elementos arquitectónicos, esculturas, petrograbados y objetos domésticos u ornamentales evidencia el profundo conocimiento ambiental de los antiguos xochicalcas, según explicó Medina Romero.
El proyecto Exploración de la Biodiversidad de Xochicalco, permitió identificar 32 especies de mamíferos en la zona. Entre ellas destacan tres de las seis especies de felinos silvestres presentes en México: ocelote, tigrillo y leoncillo (jaguarundi).

El mismo estudio documentó la existencia de familias de venados, conejos, coyotes, zorros, mapaches, tlacuaches, tejones y ocho especies de murciélagos con hábitos alimenticios frugívoros, insectívoros y nectarívoros.
Todos estos avistamientos se realizaron en áreas cerradas al acceso público. Por su parte, Ortiz Villaseñor destacó que otros investigadores de la UAEM han efectuado muestreos de aves, anfibios y reptiles, cuyos resultados se integrarán al expediente científico del sitio.
El cierre temporal de la zona en 2020, motivado por la pandemia de COVID-19, pudo favorecer la recuperación de la flora y fauna, lo que ha impulsado la actualización de la base de datos para resaltar el valor biocultural del espacio, según consideró Ortiz Villaseñor.
En cuanto a la vegetación, hay especies como copal, guajes, ciruelos, cuajiotes, pega hueso, guamúchil, guayacán, cuaulote, cazahuate, bonete y caoba, entre muchas otras.
Más Noticias
Cuáles son las principales plagas en temporada de calor y cómo prevenirlas
Estos animales pueden ser portadores de enfermedades, por lo que mantener medidas de higiene y seguridad es fundamental para proteger la salud de la familia

Horchata de coco: una bebida sencilla con un toque tropical
Esta deliciosa bebida permite a cada quien prepararla a su manera, incluyendo variaciones de leche vegetales y sin lactosa

Congreso CDMX plantea soluciones para garantizar acceso al agua ante crisis hídrica en la capital
Especialistas coincidieron en que la crisis del agua ya no es solo técnica, sino también un problema de justicia social

Cuáles son las mejores fuentes de calcio para las personas con intolerancia a la lactosa
Este mineral es fundamental para distintas funciones del cuerpo, incluyendo la salud de los huesos

Hallan restos de 2014 en funeraria en Iguala: investigan si hay relación con el caso Ayotzinapa
Autoridades no han confirmado si el hallazgo corresponde a alguno de los estudiantes normalistas desaparecidos



