Estas son las marcas de chorizo de cerdo que contienen soya, según la Profeco

Tras analizar los productos, la Profeco encontró que dentro de sus ingredientes hay soya, además de carne

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El consumo frecuente de chorizo puede tener riesgos a la salud, debido al sodio que contiene - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El consumo frecuente de chorizo puede tener riesgos a la salud, debido al sodio que contiene - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El chorizo es uno de los embutidos más consumidos en las mesas de las familias mexicanas, debido a su versatilidad.

Es por ello que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó 49 productos; de ellos, 13 eran chorizos madurados de cerdo, 32 frescos y cuatro sin ingredientes cárnicos y con soya.

Con lo que encontró que dentro de los ingredientes de los chorizos denominados de cerdo también hay soya -una leguminosa que contiene una gran cantidad de proteína, vitaminas y fibra-.

“Se asume que un chorizo denominado ‘chorizo de cerdo’, ‘chorizo de pavo’ o ‘chorizo de champiñón’ es elaborado con la carne o verdura que indica. Se encontraron productos que contienen soya, además de carne o verdura”.

Entre estos productos están:

- Chata bicentenario: chorizo de cerdo de 215 gramos que, además contiene menos gramos de lo declarado y no presenta la leyenda de advertencia de alérgeno por dicho ingrediente, como lo marca la norma oficial de etiquetado.

- Chata ranchero: chorizo de cerdo de 215 gramos que, además contiene menos gramos de lo declarado

- Chata rico: chorizo de cerdo de 180 gramos.

- Chimex: chorizo de cerdo casero de 200 gramos

- Lala maestros parrilleros: chorizo de cerdo para asar de 400 gramos.

- Zwan: chorizo de cerdo cantimpalo de 400 gramos que, además declara una cantidad menor de sodio de lo que realmente contiene.

La leyenda que acompaña estos productos es: “se denomina ‘chorizo de cerdo’, pero también contiene soya.

La Profeco dio a conocer, a través de la Revista del Consumidor, los chorizos de cerdo que también contienen soya. Foto: Revista del Consumidor
La Profeco dio a conocer, a través de la Revista del Consumidor, los chorizos de cerdo que también contienen soya. Foto: Revista del Consumidor

Recomendaciones para comprar y cocinar chorizo

Tras lo anterior, la Profeco emitió una serie de recomendaciones para la hora de comprar y consumir cualquier tipo de chorizo.

- Revisar la etiqueta y la fecha de caducidad

- Leer la lista de ingredientes para saber de qué está hecho, además algunos chorizos contienen ingredientes que pueden causar alergias, como: harinas, leche o soya.

- En el mercado hay productos listos para consumirse y no requieren preparación adicional, estos son los chorizos madurados y rebanados.

- Cocinarlo bien

- Guardarlo en el refrigerador para mantener su frescura y evitar se eche a perder.

- No consumir si la fecha de caducidad ya venció o si el envase está inflado o en mal estado.

- Regular su consumo ya que estos productos se caracterizan por contener mucho sodio, además de ser fuente de grasas y calorías.

En total, la Profeco analizó 49 productos. (ShutterStock)
En total, la Profeco analizó 49 productos. (ShutterStock)

¿Cuáles son los riesgos del consumo frecuente de chorizo?

El consumo frecuente de chorizo presenta varios riesgos para la salud debido a su contenido nutricional y a las sustancias presentes en su elaboración.

- Alto contenido en grasas saturadas y colesterol: el chorizo contiene un alto porcentaje de grasas saturadas, lo que puede aumentar los niveles de colesterol LDL en la sangre.

- Presencia de sodio: este embutido es alto en sodio debido al uso de sal en su elaboración y conservación.

- Su consumo excesivo puede provocar hipertensión arterial, lo cual es un factor de riesgo importante para enfermedades cardiacas y renales.

- Riesgo de enfermedades cardiovasculares: la combinación de grasas saturadas, colesterol y sodio en el chorizo contribuye al desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

- Calorías y aumento de peso: el chorizo es calóricamente denso y su consumo regular puede contribuir a un aumento de peso no deseado, especialmente si no se acompaña de ejercicio físico adecuado.

- Sustancias cancerígenas: especialmente aquellos que han sido curados o ahumados, pueden contener compuestos como nitritos y nitratos, los cuales se utilizan como conservantes y para mantener el color en los embutidos.

Durante la digestión, estos compuestos pueden transformarse en nitrosaminas, que se consideran sustancias potencialmente cancerígenas.

- Contaminación microbiana: si el chorizo no se almacena o manipula correctamente, puede ser un medio para la proliferación de bacterias perjudiciales como la Salmonella

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