Tips para desarrollar hábitos financieros en universitarios

Es en la educación superior cuando aumenta la independencia para administrar el dinero, recuerda el área de educación financiera de Citibanamex

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Tan pronto se llega a
Tan pronto se llega a la mayoría de edad y se tiene una cuenta de débito o de nómina, empezarán las ofertas de tarjetas de crédito. Foto: Andina

Todas las edades son muy buenas para aprender de finanzas personales y mientras más temprano se empiece, mejor, pero la etapa universitaria es fundamental para seguir construyendo los hábitos y herramientas, o empezar si no se ha hecho antes, de acuerdo con el área de educación de educación financiera de Citibanamex.

Es en la universidad cuando aumenta la independencia para administrar el dinero y para tomar decisiones, y con frecuencia también es la etapa en la que inician algunas actividades remuneradas y el acceso a instrumentos bancarios.

Por ello es un periodo ideal para aprender y poner en práctica habilidades financieras para la vida real.

México tiene una calificación de 58.2 puntos en alfabetización financiera, por encima de Argentina, Brasil, India, Italia y Rusia, pero está debajo del promedio de los países del G20, de acuerdo con un índice presentado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en conjunto con Hacienda.

Lo anterior significa que los mexicanos todavía tenemos mucho que aprender sobre cómo administramos el dinero, y cómo podemos construir un patrimonio y protegerlo, según el área de Citibanamex dirigida por Juan Luis Ordaz.

Los básicos para los universitarios, según Citibanamex

Establecer metas. Definirlas de forma muy concreta y determinar los pasos para lograrlas. Decidir cuánto se va a ahorrar y con qué frecuencia para lograr cada una de ellas.

Presupuestar siempre. Construir el hábito de planear gastos de manera anticipada y apegarse a ese plan es la base de unas finanzas sanas a cualquier edad.

Ahorrar antes de gastar. Ya sea el dinero que recibe en casa o el que se gana por actividades productivas, aprender a separar primero el ahorro y luego usar el restante para gastar.

Cómo funciona el crédito. Tan pronto se llega a la mayoría de edad y se tiene una cuenta de débito o de nómina, empezarán las ofertas de tarjetas de crédito. Saber manejarlas, diferenciar el pago total del pago mínimo, cómo usar el crédito de manera responsable y cómo no endeudarse de más son cosas que hay que aprender antes de contratar una tarjeta, o al menos, al momento de hacerlo.

Invertir. Ahorrar para el largo plazo e invertir ese dinero en instrumentos que pongan el dinero a trabajar. Saber que invertir es la única forma de lograr que los ahorros no pierdan valor con el paso del tiempo es fundamental para la construcción de un patrimonio.

Ahorrar para el retiro. Aprender a ahorrar e invertir para el retiro desde el día de hoy, sin importar la edad que se tenga. Mientras más joven se empiece, se requerirán montos más pequeños y se asegurará el bienestar en la tercera edad.

Proteger los datos. Cuidar de uno mismo y de su patrimonio es fundamental. Comprender qué datos hay que proteger y cómo hacerlo es un ingrediente importante de unas finanzas sanas.

¿Cómo enseñarles?

Lo primero que hay que tomar en cuenta es que no se aprende lo que no se hace. Por ello, si quieres que tu universitario aprenda a administrar dinero necesitará tener recursos para gestionarlos, añade Citibanamex.

En caso de que todavía no tenga un trabajo remunerado, pueden definir en conjunto una cantidad fija y periódica que esté dentro de las posibilidades de la familia. De ahí debe organizarla tanto en gastos necesarios como comidas, transportes y material escolar, como para diversión y entretenimiento.

Una vez que se ha establecido una cantidad, lo siguiente es enseñarle a hacer un presupuesto para esa cantidad y ese periodo y ayudarle a apegarse al plan.

Citi destaca que lo primero que se debe anotar en el presupuesto es el ahorro, y en ese mismo orden de importancia separarlo cuando se recibe el dinero. Aprovechen la tecnología, pues hay muchas opciones para presupuestar de manera digital.

Si quieres que tu universitario
Si quieres que tu universitario aprenda a administrar dinero necesitará tener recursos para gestionarlos. (GETTY)

Poco a poco y en la medida de las posibilidades de la familia, introduce instrumentos bancarios como una cuenta de débito para administrar el dinero. Una vez que muestre responsabilidad y madurez, tal vez una tarjeta de crédito adicional, una inversión en Cetes (que se puede abrir con 100 pesos) o una cuenta de Afore, entre otros instrumentos.

La idea es que el universitario se vaya familiarizando con los instrumentos financieros. Aquí también la tecnología puede ayudar, ya que hay muchos instrumentos que pueden contratarse en línea.

Citibanamex sugiere a los padres o tutores que apoyen este proceso poniendo el ejemplo, que tracen metas financieras familiares, hagan juntos el presupuesto de la casa y ahorren en conjunto.

Una casa donde se habla de dinero sin tabúes es el lugar ideal para desarrollar hábitos financieros sanos, agrega.

También pide ser paciente, pues habrá errores y gastos impulsivos. Pero piensa que a todos nos ha pasado alguna vez, y eso ayuda a retomar el camino con el aprendizaje obtenido por la mala experiencia.

¿Por qué enseñarles?

Construye buenos hábitos financieros. El área de educación financiera de Citibanamex recuerda que desarrollar hábitos no es fácil en la vida adulta, pero desde niños se desarrollan casi sin notarlo. Estos buenos hábitos los acompañarán toda la vida.

Ayuda a lograr metas. Aprender a plantearse metas financieras, trazar los pasos para conseguirlas y ejecutar el plan es un aprendizaje que se puede aplicar para otro tipo de metas personales, físicas y profesionales.

Aprendizaje para la vida. Las finanzas y las decisiones financieras son parte del día a día de los adultos. Es mejor tener las bases para facilitar esta tarea y evitar los dolores de cabeza que implican las malas decisiones financieras en la vida adulta.

Citibanamex sugiere que pienses todas las veces que, en algún tropezón tuyo, pensaste: “¿Por qué no me enseñaron esto en la escuela?”

Mándalos a la vida adulta lo más preparados posible para enfrentarla y disfrutarla, considera.