Mexicana de Aviación: a nueve años del quiebre de la que fue la aerolínea más grande en Latinoamérica

Se trata de la primera empresa de aviación fundada en México, la cual dejó de operar en 2010 y quebró en 2014

Guardar
Mexicana de Aviación (AFP)
Mexicana de Aviación (AFP)

Un día como hoy, pero de 2014, fue declarada en quiebra la que fue la primera aerolínea en fundarse en México y la cuarta en concretarse a nivel mundial: Mexicana de Aviación, cuya historia se remonta a 1921; es decir, a hace 102 años.

Se trata de una de las principales empresas mexicanas durante el Siglo XX, cuyo esplender se vivió en la década de 1970, pese a la subida en los precios del petróleo a nivel mundial. Sin embargo, tras la primera década del Siglo XXI, comenzó a gestarse su fin.

Hoy en día, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) adquirió los restos de la empresa que dejó de operar desde el 28 de agosto de 2010, cuando el vuelo MX 866 salió de la Ciudad de México hacia Toronto, Canadá, y la empresa no volvió a surcar los cielos.

Por años, trabajadores de Mexicana
Por años, trabajadores de Mexicana pelearon su indemnización tras el quiebre de la empresa (Cuartoscuro)

Surgimiento y caída de Mexicana de Aviación

En 1921, frente a una naciente industria aeronáutica, Lody A. Winship, Elmer Hammond, Harry Lawson e Ignacio Szymanski crearon la Compañía Mexicana de Transportación Aérea con una primer ruta que triangulaba a la Ciudad de México, Tuxpan y Tampico. No obstante, en 1924 fue adquirida por la Compañía Mexicana de Aviación, la cual fundó William Mallory y George Rihl.

Hacia 1929 la empresa estadounidense Pan American Airlines (Panam) operó a Mexicana, con lo que se abrió la primera ruta comercial entre México y Estados Unidos; con el paso de los años, la aerolínea nacional se convirtió en la primera firma extranjera en operar vuelos a Los Ángeles, California.

Para la década de 1950 ya tenía oficinas en 21 ciudades de México y dos más en EEUU; abrió una escuela de aeromozas y sumó múltiples aviones a su flota. En 1957, la firma recuperó las acciones que estaban en posición de Panam y en los años 60 ya estaba integrada en su totalidad por capital nacional.

Las oficinas centrales de Mexicana
Las oficinas centrales de Mexicana se encontraba en la colonia Del Valle, en la CDMX; ahora es la Torre Axa (Creative Commons)

Ya en la década de los 70, Mexicana ya contaba con 19 jets, por lo que se convirtió en la aerolínea más grande de toda Latinoamérica, sumado a que tenía la flota de Boeing 727 más grande fuera de EEUU.

Pero, en 1982, el Gobierno de México adquirió la mayoría de las acciones de la firma, nacionalizándola, con lo que fue colocada junto a Aeroméxico, la cual fue su principal competencia por años. Sin embargo, en 2005 la administración de Vicente Fox Quezada vendió la aerolínea a Grupo Posadas, de la industria hotelera.

Cinco años después dejó de volar por operar bajo número rojos, en 2010, por lo que entró en concurso mercantil durante cuatro años para ser rescatada, pero finalmente fue declarada en quiebra por la jueza Edith Alarcón.

El resurgimiento de Mexicana de Aviación

Pese a que en 2009 la aerolínea y sus filiales lograron transportar a más de 11 millones de pasajeros, tanto a destinos nacionales como a través de rutas internacionales, con una flota superior a los 100 aviones, en agosto de 2010 entró en protección por bancarrota, para posteriormente quebrar y dejar adeudos millonarios con sus empleados.

En septiembre de 2022 fueron
En septiembre de 2022 fueron desalojadas las instalaciones de Mexicana de Aviación (Cuartoscuro)

Fue con la llegada de López Obrador a la presidencia que el Gobierno federal planteó la idea de poner en marcha una aerolínea estatal manejada por la empresa militar Olmeca-Maya-Mexica.

El 6 de enero de 2023 se concretó la compra-venta de la marca Mexicana de Aviación por un monto total de 816 millones MXN; dichos activos serán utilizados para poner en marcha la nueva aerolínea —la cual, de acuerdo con AMLO— podría llamarse también Mexicana de Aviación.

El pago fue destinado para cubrir el adeudo que se tenía con los trabajadores que, en nueve años, no fueron indemnizados. Sin embargo, la suma que el gobierno pagó no representa ni el 10% de lo reclamado, pues los trabajadores pedía 9 mil millones de pesos.