La leyenda del gato de Yule, un espíritu navideño aterrador de Islandia

Según la creencia, los niños que vistan ropa nueva se mantenían fuera del alcance del gato que podía devorarlos de forma grotesca

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Un gato gigante de mirada
Un gato gigante de mirada malvada acecha una casa diminuta, mostrando su rol como temible mascota de una ogresa. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mito del gato navideño de Islandia es, por mucho, uno de los más aterradores que pueden haber en Europa, pues no solo refiere a la ausencia de regalos o la desaparición de la cena navideña, sino que amenaza la vida misma de los niños.

Se trata del gato Yule o Jólakötturinn, un félido de 3.6 metros, el cual amenaza a los niños que no se portaron bien durante el año y que no recibirán una prenda nueva para usar por lo que los devora de forma hórrida.

Sin embargo, la leyenda de este felino tiene un trasfondo relacionado con el consumismo y con antiguos temores relacionados con la Edad Media donde los gatos eran vistos como una amenaza espiritual para los creyentes cristianos.

El origen del gato Yule

Grýla, la temida ogresa del
Grýla, la temida ogresa del folklore islandés, representada con un rostro siniestro y un saco para niños desobedientes.

Cada detalle de la historia de Jólakötturinn fue descrita en 1932 en un libro de poemas navideños llamado Jólin Koma (“Se acerca la Navidad” en su traducción al español), del autor Jóhannes úr Kötlum.

En el poema “Jólakötturinn” el autor describe el temor que le tenían al felino “si oían su maullido afuera, todos se entristecían de inmediato, todos sabían que cazaba personas, y no quería ratones”.

Pero también en la historia se menciona cómo ahuyentar al félido, “los niños pequeños estaban rosados y orgullosos, todos vestidos con su ropa nueva, porque todos los que tenían algo nuevo que ponerse se mantenían fuera del alcance del gato”

El minino de Yule comparte arco argumental con otra entidad mitológica del país nórdico, se trata de la Grýla, un monstruo femenino que habita en las montañas de Islandia y que acostumbra asustar a los niños del país; este ente es una gigante con piernas de cabra y características físicas muy feas.

Stefán Smári Ásmundarson, experto en historia islandesa y guía profesional en las Cuevas de Hella contó para el sitio Atlas Obscura especializado en viajes, que los registros dónde Grýla adopta a Yule como mascota es confuso “De repente, Grýla y el Gato de Navidad parecen haber formado equipo”.

El gato de Yule benefició a la industria textil

La industria textil se vio
La industria textil se vio beneficiada después de la creación de la leyenda del gato de Yule.

Helga Vollertsen, curadora de etnología del Museo Nacional de Islandia, mencionó para Atlas Obscura, que uno de los motivos de por los que se cree que el gato de Yule es ahuyentado con prendas de ropa nuevas es por la necesidad de aumentar la producción de los trabajadores de la industria textil.

“Durante los largos y oscuros meses de invierno, la actividad principal en las granjas era trabajar con la lana y eso era lo que ocupaba a la mayoría de los miembros de la familia”, dice Vollertsen. “La gente era pobre y no podía permitirse el lujo de ser holgazana, por eso creo que las historias del Gato de Yule alentaban a la gente a trabajar más duro”.

Esto provocaría un aumento de producción, lo que implicaría más prendas nuevas para Navidad lo que mejoraría las ganancias de los empresarios textiles usando el miedo colectivo de los islandeses.

El temor a los gatos en Islandia

Los gatos eran temidos en
Los gatos eran temidos en gran parte de Europa por las creencias de la Edad Media.

Algunas de las historias más aterradoras de Islandia son protagonizadas por félidos, la razón proviene de la edad media y en buena medida a las creencias cristianas.

Pues los mininos al no aparecer en la biblia, se les relacionó con entes malignos, tales como demonios y hechiceras “se creía que las brujas podían transformarse en gatos, generalmente negros”, explica Smári.

También se hipotetiza que la unión de las celebraciones paganas de mediados de diciembre con los gatos son otra de las razones por las que se vieron a los felinos como seres malignos.

En la actualidad, el gato de Yule no es temido y, de hecho, es colocado como parte de los adornos navideños en las tiendas de Islandia. También el cuento trascendió a la música gracias a la cantautora Björk que, cambió el poema para volverlo una canción navideña.

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