
Sumar a un cánido en la familia es una decisión importante que no puede tomarse a la ligera, cada raza tiene comportamientos, hábitos y necesidades particulares de su especie. Elegir una mascota cuya personalidad no se adapte a tu estilo de vida podría traer algunos problemas en la convivencia diaria.
Para esta importante elección debes de tomar en cuenta el tamaño de la hogar, si la mascota va a convivir con niños, el tiempo disponible para sus paseos y si es compatible con el estilo que llevas.
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Bajo estos motivos te compartimos las características del Bulldog, su historia, cuidados básicos y los tamaños promedio cuando alcanzan su edad adulta. Así como algunos consejos que te ayudarán a adiestrarlo de la mejor manera, según la página web de Purina.
Origen y personalidad del Bulldog

El Bulldog tiene un cuerpo corto y fornido y una piel bastante holgada, sobre todo en la cabeza, el cuello y los omóplatos. Otra característica distintiva es su cráneo de gran tamaño. El Bulldog puede ser blanco, atigrado, beis o tener tonos rojizos con cualquiera de los colores anteriores. El adulto mide de 31 a 36 cm y pesa de 23 a 25 kg.
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Es un perro muy familiar al que le encantan los niños y que se llevará bien con otros animales de compañía si la familiarización se hace en edad temprana. Puede que el bulldog sea demasiado amigable para ser un perro guardián, pero defenderá a cualquier miembro de la familia que lo necesite. Puede ser pacífico, pensativo, con buena voluntad, testarudo y con un sentido del humor bastante desarrollado.
Los beneficios de tener un perro

Una mascota de compañía trae muchos beneficios a la vida de las personas, pues la constante interacción con ellos genera resultados positivos en la salud física, familiar y de la comunidad en la que se desarrolla, de acuerdo con una investigación realizada por Human Animal Bond Research Institute (HABRI), organización a favor de los animales de compañía.
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Steven Feldman, director de dicha asociación, explicó en su investigación que los perros o gatos son capaces de "amortiguar el estrés y ayudar a abordar el aislamiento social". Convivir con un compañero peludo influye en gran medida a cuidar los niveles de presión arterial, frecuencia cardíaca y ayuda a la producción de hormonas relacionadas con el bienestar.
La misma organización realizó una encuesta en 2021 para evaluar qué tanto cambió la vida de las personas antes y después de integrar a un perro a su círculo familiar y los resultado impresionaron a los investigadores, pues el 61 por ciento de los propietarios aseguró que consideraría cambiar de casa con tal de que su mascota estuviera cómoda y el 45 por ciento buscaría cambiar de trabajo para compartir más tiempo con el animal.
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