¿Qué hago si mi gato se ahoga? Especialistas tienen la respuesta

Identificar los posibles signos de asfixia ayudarán a evitar que nuestras mascotas sean víctimas de una tragedia

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Objetos comunes en el hogar
Objetos comunes en el hogar pueden representar un riesgo de asfixia para nuestras mascotas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al ser extremadamente curiosos por naturaleza, los gatos no están exentos de tomar cosas con el hocico y tragarlas accidentalmente. En algunas ocasiones pueden llegar a obstruir sus vías respiratorias y es ahí donde los dueños deben entrar en acción para evitar una tragedia.

Náuseas, ansiedad, dificultad o incapacidad para respirar, babeo excesivo, tos y pérdida de la consciencia son algunos de los signos que pueden indicar que nuestro gato está asfixiándose.

Entender los pasos a seguir tan pronto como identificamos la situación podrá ayudar a que la situación escale hasta una tragedia que lamentar.

¿Qué hacer si mi gato se ahoga?

Expertos en medicina veterinaria emitieron
Expertos en medicina veterinaria emitieron las recomendaciones y pasos a seguir para evitar que los gatos se asfixien.

Especialistas de la facultad de medicina veterinaria y ciencias biomédicas de la Texas A and M University señalan que entrar en pánico es uno de los comportamientos más probables que sucederán cuando comienzan a ahogarse; en estos casos, lo primero que se debe hacer es acercarse y sujetar al animal con cuidado y al mismo tiempo verificar si el objeto que obstruye sus vías respiratorias puede retirarse con los dedos.

En caso contrario, los dueños deberán recurrir a la maniobra de Heimlich, procedimiento de primeros auxilios que tiene como objetivo liberar el conducto respiratorio en casos de asfixia por atragantamiento.

Expertos de Hills, marca de alimentos para mascotas, indicaron los pasos a seguir para realizar una correcta maniobra de Heimlich en gatos.

  1. Sostener al gato con la espalda contra tu pecho y mantener sus patas colgando.
  2. Utilizar las manos para empujar suave y firmemente su vientre con movimientos ascendentes aproximadamente cinco veces.
  3. Al terminar este intento, los dueños deberán verificar si el gato pudo expulsar el objeto, en caso de no ser así, se podrá intentar la maniobra un par de veces más.
  4. Sí nada de esto funciona, llevarlo a una clínica veterinaria de emergencia será clave para salvarle la vida a la mascota.
  5. En caso de que el objeto haya sido retirado con éxito, los especialistas de la marca de alimento para mascotas también recomiendan trasladar a los animales a un centro veterinario cercano para descartar cualquier problema posterior relacionado con la falta de oxígeno.

Al ser curiosos por naturaleza, los gatos no pueden evitar llevarse al hocico cualquier cosa que les llame la atención, es por eso, que los dueños de mascotas deben de tener en cuenta una serie de pasos para reducir la posibilidad de que se asfixien o atraganten.

Algunos de los objetos que representan un peligro común de atragantamiento, según expertos de Hills, son:

  • Objetos para manualidades como lo son pompones y limpiapipas
  • Bandas de goma
  • Clips
  • Grapas
  • Bolsas de plástico y celofán
  • Tapas de botellas
  • Corchos de vino
  • Pajitas
  • Papel de aluminio

El riesgo de las bolas de pelo

Las bolas de pelo son
Las bolas de pelo son un subproducto de un comportamiento normal. En ocasiones pueden representar un riesgo para las mascotas.

Miembros del College of Veterinary Medicine de la Cornell University (CU) explicaron los peligros de los tricobezoares (mechones de pelo sin digerir que comúnmente son conocidos como bolas de pelo). Nacen como subproducto del acicalamiento común, sin embargo, especialistas indican que la queratina, principal componente estructural del cabello, no es digerible.

Normalmente el pelo atraviesa el tracto digestivo hasta ser expulsado en las heces, pero en algunas ocasiones se acumula en el estómago hasta formar una bola de pelo.

Richard Goldstein, profesor asociado de medicina de pequeños animales en la Facultad de Medicina Veterinaria de la CU, indicó en un artículo que estas formaciones tienden a ser inofensivas, pero existe el riesgo de que crezcan demasiado como para pasar a través del esófago o, algo mucho menos común, que se alojen en el intestino delgado, siendo “un hecho muy grave que puede ser fatal sin intervención quirúrgica”.

El profesor señala que es normal que un gato regurgite “una o dos” bolas de pelo a la semana, por lo que no representan ninguna amenaza, además de las molestias que le podrían suponer a sus dueños dependiendo de dónde decidan desalojarlas.

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