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Familia de Angie Peña alerta sobre amenazas a testigos clave del caso en Honduras

Walter Peña, padre de la joven desaparecida, aseguró que otras personas con información sobre el caso de su hija están siendo intimidadas, lo que vuelve a poner bajo examen el sistema de protección de testigos en Honduras.

Walter Peña aseguró que otros testigos relacionados con el caso de su hija estarían recibiendo amenazas. (FOTO: Infobae)
Walter Peña aseguró que otros testigos relacionados con el caso de su hija estarían recibiendo amenazas. (FOTO: Infobae)
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El asesinato de Dereck Isaac McNeil James, quien había sido identificado como testigo protegido en investigaciones relacionadas con la desaparición de Angie Peña, abrió una nueva crisis alrededor del caso: la familia asegura que otros testigos también estarían siendo amenazados.

Walter Peña, padre de la joven desaparecida desde enero de 2022, afirmó que tienen conocimiento de personas que podrían aportar información y que ahora temen por su vida.

“Nosotros tenemos conocimiento que existen otros testigos que están siendo amenazados”, manifestó.

La denuncia cambia el foco del expediente. Ya no se trata únicamente de determinar dónde está Angie, sino también de garantizar que las personas que dicen saber algo puedan declarar sin convertirse en objetivos.

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Un testigo que dijo haber visto a Angie

McNeil no era una figura ajena al expediente. En 2024, documentos judiciales ya lo identificaban como testigo protegido del Ministerio Público, y una defensa vinculada al caso reconocía que su declaración incluía afirmaciones sobre haber visto a Angie Peña.

Después de su asesinato en Roatán, volvió a circular públicamente un testimonio en el que McNeil aseguraba que había visto a la joven.

El asesinato de McNeil en Roatán volvió a poner bajo presión el sistema de protección de testigos. (FOTO: La Prensa)
El asesinato de McNeil en Roatán volvió a poner bajo presión el sistema de protección de testigos. (FOTO: La Prensa)

Su muerte no demuestra por sí sola que el crimen esté relacionado con esa declaración. Corresponde a las autoridades establecer el móvil y determinar si existe conexión con el caso.

Pero para la familia Peña Melgares, el hecho refuerza una preocupación que venían expresando desde antes.

En julio, sus familiares ya habían denunciado que personas vinculadas con grupos criminales estarían intentando intimidar a testigos e investigadores para obstaculizar el esclarecimiento del caso.

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¿Qué ocurre cuando un testigo tiene miedo?

En investigaciones de crimen organizado o trata de personas, un testigo puede ser decisivo para conectar nombres, lugares y movimientos que no aparecen en documentos.

Pero esa información pierde valor práctico si la persona no se siente segura para hablar.

El caso enfrenta ahora una nueva interrogante: si quienes aún tienen información cuentan con garantías suficientes para declarar. (FOTO: Once Noticias)
El caso enfrenta ahora una nueva interrogante: si quienes aún tienen información cuentan con garantías suficientes para declarar. (FOTO: Once Noticias)

Las amenazas pueden provocar silencio, retractaciones, negativa a colaborar o incluso que otros posibles informantes decidan mantenerse alejados del proceso.

Ese es precisamente el riesgo que ahora denuncia Walter Peña: que el asesinato de McNeil genere un efecto intimidatorio sobre quienes todavía podrían ayudar a reconstruir lo sucedido.

La familia mantiene la hipótesis de trata

Desde hace años, los padres de Angie rechazan que su desaparición haya sido únicamente un accidente marítimo.

La familia sostiene que la joven fue víctima de una red de trata de personas y asegura haber recibido información sobre lugares donde pudo haber permanecido retenida.

Estas afirmaciones forman parte de la hipótesis familiar y de líneas investigativas que deben ser corroboradas judicialmente.

La familia Peña Melgares sostiene desde hace años que Angie pudo haber sido víctima de una red de trata. (FOTO: RCV)
La familia Peña Melgares sostiene desde hace años que Angie pudo haber sido víctima de una red de trata. (FOTO: RCV)

El propio expediente ha terminado conectado con investigaciones sobre estructuras criminales en Roatán y con personas vinculadas a delitos de trata y explotación sexual. La familia ha insistido en que esos elementos justifican mantener abierta la búsqueda.

Más de cuatro años de reclamos

Angie desapareció el 1 de enero de 2022 mientras se encontraba de vacaciones con su familia en West Bay, Roatán.

Desde entonces, Walter Peña y Michelle Melgares han cuestionado reiteradamente la lentitud de las investigaciones y han reclamado respuestas concretas del Ministerio Público y de las fuerzas de seguridad.

En los últimos meses, las denuncias se hicieron todavía más graves. La familia habló de presuntas irregularidades institucionales, intimidación y posibles intentos de desacreditar a quienes colaboran con el expediente.

La muerte de un testigo puede dificultar la reconstrucción de hechos en investigaciones de alta complejidad. (FOTO: La Prensa)
La muerte de un testigo puede dificultar la reconstrucción de hechos en investigaciones de alta complejidad. (FOTO: La Prensa)

El caso ahora enfrenta dos preguntas

La primera sigue siendo la misma desde hace más de cuatro años: ¿dónde está Angie Peña?

La segunda surgió con fuerza después del asesinato de McNeil: ¿puede el Estado proteger a quienes todavía tienen información?

Si otros testigos efectivamente están siendo amenazados, el desafío de las autoridades ya no consiste únicamente en investigar el pasado, sino en evitar que nuevas voces sean silenciadas.

Porque en un caso donde todavía faltan respuestas fundamentales, perder a un testigo puede significar también perder una parte de la verdad.

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