En Honduras aprueba ley para fortalecer el retorno y la protección de migrantes hondureños

La nueva normativa busca establecer apoyo integral para los hondureños que regresan al país, incluyendo la protección de su patrimonio

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FOTO DE ARCHIVO: Migrantes hondureños deportados de Estados Unidos esperan en fila para abordar un autobús en el Centro de Atención al Migrante Retornado, en San Pedro Sula, Honduras. REUTERS/Yoseph Amaya
FOTO DE ARCHIVO: Migrantes hondureños deportados de Estados Unidos esperan en fila para abordar un autobús en el Centro de Atención al Migrante Retornado, en San Pedro Sula, Honduras. REUTERS/Yoseph Amaya

El flujo de migrantes retornados a Honduras sigue en aumento durante 2026. Según datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), más de 15,449 personas han sido retornadas o deportadas al país en los primeros 120 días del año, lo que representa un promedio de 129 personas diarias, es decir, una cada 11 minutos.

Las cifras evidencian la persistencia de un fenómeno migratorio con niveles elevados en los últimos años. Informes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de organismos de derechos humanos confirman que el país cerró 2025 con más de 42.000 retornos, mientras que en el primer trimestre de 2026 ya se contabilizaban más de 11,600 casos, reafirmando la tendencia ascendente.

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De los registros se desprende que aproximadamente el 91% de los retornos provienen de Estados Unidos, seguido por México y Guatemala, consolidando a la región como el principal corredor migratorio de retorno hacia Honduras.

Perfil de la población retornada

Las estadísticas revelan que la mayor parte de las personas retornadas pertenece a la edad productiva. El grupo más nutrido tiene entre 21 y 30 años, seguido por quienes tienen 31 a 40 años, lo que repercute directamente en la fuerza laboral del país.

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Asimismo, se verifica la llegada de menores de edad y mujeres entre los retornados, situación que genera alertas sobre la necesidad de una atención diferenciada para población vulnerable, especialmente durante los procesos de reintegración familiar y comunitaria.

El Congreso Nacional aprobó la Ley Especial de Facilitación del Retorno y Protección del Patrimonio de las Personas Migrantes Hondureñas y sus Familias,
El Congreso Nacional aprobó la Ley Especial de Facilitación del Retorno y Protección del Patrimonio de las Personas Migrantes Hondureñas y sus Familias,

Respuesta gubernamental

En medio del incremento de retornos, el Congreso Nacional aprobó la Ley Especial de Facilitación del Retorno y Protección del Patrimonio de las Personas Migrantes Hondureñas y sus Familias, una iniciativa impulsada por la diputada Sara Zavala.

La normativa busca establecer un marco legal para facilitar el retorno ordenado de los migrantes, proteger sus bienes y promover su reintegración social y económica.

La ley contempla mecanismos de coordinación interinstitucional para brindar apoyo integral a los connacionales que regresan al país, incluyendo acceso a programas de reinserción y acompañamiento institucional.

La finalización del programa coloca a miles de personas ante posibles procesos de detención y deportación, incluso por faltas menores, lo que podría aumentar aún más las cifras de retorno en los próximos meses.

A nivel regional persisten factores estructurales como la pobreza, la falta de empleo y la violencia, que siguen siendo determinantes en la migración irregular desde Honduras.

El 85% de los retornados hondureños requiere apoyo social, económico y laboral para su reinserción, según encuestas del CONADEH. EFE/Gustavo Amador (archivo)
El 85% de los retornados hondureños requiere apoyo social, económico y laboral para su reinserción, según encuestas del CONADEH. EFE/Gustavo Amador (archivo)

Brechas en la reintegración

Organismos de Derechos Humanos insiste en la necesidad de una política pública integral que no solo atienda el retorno, sino que también fortalezca la prevención migratoria y la reintegración sostenible.

Entre los retos mencionados se incluye la creación de oportunidades económicas, el fortalecimiento de los centros de atención al migrante retornado y la coordinación entre instituciones estatales y gobiernos locales.

Paralelamente, se indica la importancia de mejorar la cooperación internacional para abordar las causas estructurales de la migración y asegurar una atención más efectiva a la diáspora hondureña.

Las cifras de 2026 muestran que la migración y el retorno siguen siendo desafíos de primer orden para Honduras. Con un promedio de una persona retornada cada 11 minutos, el país enfrenta el desafío de transformar estos flujos en procesos de reintegración que eviten la repetición del ciclo migratorio.

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