La masa de aire frío afecta a más de 25 mil personas y provoca lluvias intensas en el norte de Honduras

Las próximas 72 horas serán decisivas, ya que persiste el riesgo de nuevos incidentes y se estudia una eventual modificación en los niveles de alerta según evolucionen las condiciones meteorológicas

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Una masa de aire frío ha provocado intensas lluvias en el norte de Honduras y mantiene bajo alerta a vastas zonas, mientras más de 25 mil personas sufren las consecuencias. La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) informó que la severidad de las precipitaciones ha generado inundaciones, ríos desbordados y numerosos daños materiales, obligando a las autoridades a decretar Alerta Amarilla en varios departamentos y municipios clave.

El colapso de carreteras deja
El colapso de carreteras deja 53 comunidades incomunicadas en el norte de Honduras tras las crecidas de ríos y la caída de árboles.

En las últimas horas, Copeco advirtió mediante su comunicado oficial sobre la vigencia de esta Alerta Amarilla que afecta a Islas de la Bahía, Atlántida y Colón, así como a los municipios de San Pedro Sula, Choloma, Puerto Cortés y Omoa, en el departamento de Cortés.

Este estado excepcional implica un monitoreo constante de ríos, quebradas y zonas proclives a deslizamientos e inundaciones, lo que podría modificar el panorama si las condiciones climáticas muestran una mejoría o empeoramiento durante la noche y los días siguientes.

Según el informe preliminar, 53 comunidades quedaron incomunicadas por el colapso de carreteras y accesos principales debido a las crecidas de los ríos y la caída de árboles. La imposibilidad de tránsito obstaculiza tanto las labores de asistencia humanitaria como el transporte de bienes de primera necesidad.

Paralelamente, equipos técnicos de Copeco continúan con la evaluación en campo para actualizar el balance de daños y mantener operativos los mecanismos de coordinación interinstitucional.

El último balance oficial reporta
El último balance oficial reporta 25.025 personas directamente afectadas, entre ellas 5.011 familias y varias declaradas damnificadas por las lluvias.

El último balance oficial indica que 25,025 personas resultaron afectadas directamente por los efectos de la masa de aire frío. Este fenómeno ha golpeado con mayor fuerza a la zona norte, provocando daños en viviendas, aislamiento de comunidades y la evacuación preventiva de habitantes de zonas de riesgo.

Cinco mil once familias figuran entre los afectados, dentro de las cuales tres familias fueron declaradas damnificadas y nueve tuvieron que ser evacuadas por acciones de prevención ordenadas por las autoridades.

Los daños en la infraestructura habitacional también son significativos, con 21 viviendas dañadas y dos destruidas totalmente. Copeco subrayó que se trata de cifras preliminares, ya que las inspecciones continúan y podrían surgir nuevos reportes con el avance de los trabajos en campo.

Mientras tanto, otros departamentos como Santa Bárbara, Yoro, Gracias a Dios y el resto de Cortés se encuentran bajo Alerta Verde, lo que implica una vigilancia activa ante cualquier agravamiento de las precipitaciones.

Santa Bárbara, Yoro, Gracias a
Santa Bárbara, Yoro, Gracias a Dios y parte de Cortés permanecen en Alerta Verde, bajo vigilancia activa ante el agravamiento del fenómeno.

Las autoridades detallaron que la situación climática responde a la presencia de una “vaguada prefrontal” generada por la entrada de la masa de aire frío, intensificando las lluvias en el norte y noroccidente de Honduras.

Además, Copeco alertó por efectos severos en el litoral Caribe atribuibles al alto oleaje, con riesgos adicionales para comunidades costeras y actividades marítimas, incluyendo embarcaciones pequeñas.

En su comunicación, Copeco precisó que entre los afectados se encuentran 16 personas damnificadas, es decir, han perdido sus hogares o estos han sufrido daños graves que les impiden habitarlos. Asimismo, 46 personas requirieron evacuación preventiva ante el peligro inminente de inundaciones.

Los protocolos de prevención establecidos por las autoridades incluyen la coordinación con cuerpos de socorro y entidades locales para restablecer la conectividad terrestre e intensificar la atención en los núcleos poblacionales más expuestos.

Las alertas y recomendaciones buscan reducir riesgos y proteger la vida, en particular en áreas históricamente vulnerables a desbordamientos y deslizamientos durante la temporada de lluvias o bajo la influencia de sistemas meteorológicos de origen frontal.

Los deslaves y el aumento
Los deslaves y el aumento en los caudales están complicando la movilidad, mientras familias afectadas encuentran resguardo en albergues habilitados por las autoridades

Finalmente, Copeco reiteró el llamado a la población de los sectores bajo alerta para que se mantengan informados a través de canales oficiales, sigan las recomendaciones de los organismos de emergencia y extremen precauciones ante la posibilidad de inundaciones, crecidas repentinas de ríos y otras consecuencias derivadas de las lluvias ininterrumpidas.