La tragedia del abogado que por querer impresionar a colegas y desafiar las leyes de la física cayó del piso 24 de un edificio

Convencido de la resistencia de los vidrios de su rascacielos, Garry Hoy murió el 9 de julio de 1993 cuando intentó demostrar que los ventanales del edificio eran irrompibles lanzándose contra el cristal

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Según los testigos, así habría sido la caída de Hoy (imagen recreada)
Según los testigos, así habría sido la caída de Hoy (imagen recreada)

Lo que se anticipaba como un atardecer más en las torres del distrito financiero de Toronto dejó de serlo cuando una demostración destinada a impresionar a un grupo de jóvenes abogados se convirtió en uno de los accidentes más insólitos de la historia de Canadá. Durante años, esa muestra de confianza en la resistencia de los ventanales del Toronto-Dominion Centre fue una especie de exhibición, pero terminó transformándose en un episodio que conmocionó a la comunidad jurídica y trascendió las fronteras del país.

Era el 9 de julio de 1993. Garry Hoy, un reconocido abogado canadiense y socio del bufete Holden Day Wilson, participaba de una recepción de bienvenida para un grupo de graduados en Derecho que iniciaban su período de pasantías profesionales. La actividad se desarrollaba en las oficinas de la firma, ubicadas en la entonces llamada Toronto-Dominion Bank Tower, en pleno centro financiero de la ciudad.

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Convencido de la solidez de las ventanas del edificio, Hoy decidió repetir una demostración que ya había realizado en numerosas ocasiones: correr y tirarse contra uno de los ventanales del piso 24 para probar la resistencia del vidrio. El primer intento salió bien, al igual que en las veces anteriores. Pero, inexplicablemente, decidió hacerlo una segunda vez... El panel de vidrio completo se desprendió del marco de la ventana, provocando el accidente que terminó con su vida. La estructura metálica del edificio quedó intacta, pero los sellos de sujeción cedieron ante la fuerza del impacto. Con el paso de los años, el caso se convirtió en uno de los ejemplos más conocidos sobre los límites de la confianza frente a la ingeniería.

Garry Hoy en 1979
Garry Hoy en 1979

Un abogado brillante en Holden Day Wilson

Garry Hoy había nacido el 28 de enero de 1954 y, a sus 39 años, era uno de los socios más reconocidos de Holden Day Wilson, un prestigioso bufete de Toronto especializado en derecho corporativo y bursátil. Antes de dedicarse a la abogacía se graduó como ingeniero civil y luego obtuvo su título de abogado en la Universidad de York, una formación que combinaba conocimientos técnicos y jurídicos.

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Había ingresado a Holden Day Wilson después de ser admitido en el colegio de abogados en 1979 y, con el paso de los años, se convirtió en una figura muy valorada dentro del estudio. Especializado en derecho corporativo y valores, había construido una sólida reputación en el ámbito empresarial canadiense y era considerado uno de los profesionales destacados de la firma.

Sus colegas lo describían como un abogado brillante, astuto y generoso. Hugh Kelly, uno de sus compañeros, dijo tras su muerte que era “un abogado excelente y una de las personas más agradables que uno podía conocer”. Peter Lauwers, socio administrador de Holden Day Wilson, también destacó que Hoy era una persona preocupada por los demás y profundamente apreciada por quienes lo rodeaban, según los testimonios que reprodujo entonces el diario The Citizen.

Dentro de la firma era conocida su confianza en la seguridad del Toronto-Dominion Centre. Durante recorridos por las instalaciones y recepciones para nuevos integrantes del estudio, Hoy solía utilizar los ventanales del edificio como ejemplo de la resistencia de la construcción. La demostración, que había realizado muchas veces sin incidentes, se había convertido en una característica particular de sus presentaciones.

El articulo de Toronto Star sobre la muerte de Hoy
El articulo de Toronto Star sobre la muerte de Hoy

La demostración que terminó en tragedia

Durante aquella recepción del 9 de julio de 1993, Hoy volvió a realizar su característica demostración. Según explicó (tras su muerte) el detective Mike Stowell, el abogado solía poner a prueba su teoría sobre la resistencia de los paneles de vidrios tirándose de lleno y sobre su hombro contra el cristal; como si lo empujara de costado.

Luego de que saliera despedido desde el piso 24 y cayera 100 metros, la policía metropolitana consideró que se trató de un accidente provocado por la imprudencia. La oficina del forense de Ontario abrió una investigación para determinar las circunstancias del hecho, que no fue atribuido a una falla del vidrio.

El ingeniero estructural Bob Greer explicó entonces a Toronto Star la particularidad del caso con una frase que quedó asociada a la historia: “No conozco ningún código de construcción en el mundo que permita que un hombre de 73 kilogramos corra contra un vidrio y este lo resista”.

Su explicación resumió el punto central del accidente: los edificios se diseñan para soportar las cargas y esfuerzos previstos en su funcionamiento habitual, pero no para resistir el impacto deliberado y repetido de una persona contra un ventanal.

Tres de las torres del Toronto-Dominion Centre: Hoy cayó de la Torre TD Bank, entonces llamada Torre Toronto-Dominion Bank
Tres de las torres del Toronto-Dominion Centre: Hoy cayó de la Torre TD Bank, entonces llamada Torre Toronto-Dominion Bank

La conmoción dentro del bufete

La muerte de Hoy provocó una profunda conmoción dentro de Holden Day Wilson. Muchos de sus compañeros habían presenciado el accidente y un equipo de crisis del Clarke Institute of Psychiatry brindó asistencia psicológica a los empleados y pasantes para ayudarlos a afrontar la tragedia.

Peter Lauwers, el socio administrador, describió la situación como “un accidente totalmente extraño” y señaló que la pérdida había afectado profundamente a la familia, los amigos y los compañeros de Hoy. Para quienes trabajaban con él, la tragedia significó también la desaparición de un profesional destacado y de una figura muy querida dentro de la organización.

Además, la pérdida de uno de sus abogados más exitosos y populares fue considerada uno de los factores que contribuyeron al declive de Holden Day Wilson, que cerró sus puertas en 1996. En ese momento, se trató del mayor cierre de un bufete de abogados en Canadá.

Con el paso de los años, la historia de Hoy trascendió por completo el ámbito jurídico y canadiense, hasta arraigarse profundamente en la cultura popular. El insólito caso captó la atención de los medios de comunicación internacionales y llegó a los programas de televisión de mayor audiencia, siendo recreado y analizado en producciones icónicas de entretenimiento y divulgación científica como Mil maneras de morir (1000 Ways to Die) y Cazadores de mitos (MythBusters), además de inspirar escenas satíricas en series de ficción como Billable Hours y Madres trabajadoras. De manera complementaria a este impacto mediático, el caso fue inmortalizado de forma póstuma en el sitio web de los Premios Darwin, un “reconocimiento” satírico de internet que distingue crónicas reales asociadas a decisiones consideradas extremadamente imprudentes. Décadas después, el caso continúa circulando en documentales, notas periodísticas y es recreado en las redes sociales, aunque no siempre de manera correcta.

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