
Nació el 25 de junio de 1961 en el hospital de Reading, en Berckshire, Inglaterra. Su padre, Jerry, era un soldado franco-canadiense que llegó a Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial. Conoció a Eva durante un apagón y se mudaron juntos a Whitley, un pequeño suburbio del pueblo de Reading, en el sudeste de Londres, donde consiguió trabajo como obrero. Formaron una típica familia trabajadora de la posguerra.
Tenía once años cuando le preguntó a Eva, su madre, por qué había tanta diferencia de edad entre él y sus tres hermanos mayores, Larry, Marsha y Bob, que ya tenían más de veinte. La madre no dudó al responder con parsimonia y entre risas: “Fuiste un error, hijo”. Él suele decir que heredó de ella el humor ácido y el gusto por la comedia.
De su infancia guarda muchas anécdotas, especialmente de sus hermanos. “Cuando tenía unos ocho años, mi hermano Bob —que ya rondaba los diecinueve— me vio dibujando a Jesús para catequesis y me preguntó por qué creía en Dios. Vi cómo mi mamá le hacía señas para que se callara. ¿Por qué ni siquiera quería que se hiciera la pregunta? Ahí entendí que me estaban escondiendo algo”. Empezó a leer por su cuenta y desde entonces se declara ateo.
No pensaba dedicarse a la comedia, sino a la música. Primero se inscribió en la UCL para estudiar Biología, pero a las dos semanas se pasó a Filosofía. Muchas de sus pasiones actuales ya estaban ahí: el fuerte compromiso con los derechos de los animales, luego el interés por el sentido de nuestras acciones, y una mirada ferozmente crítica sobre la condición humana.

En la universidad también conoció a quien sigue siendo su compañera de vida, Jane Fallon, y a su mejor amigo, Bill Macrae. Con él formó la banda de synthpop Seona Dancing. Se recibió en 1983 con honores y ese mismo año firmaron contrato con London Records para grabar los singles More to Lose y Bitter Heart. El éxito, sin embargo, sólo llegó en Filipinas. Más tarde incluso fue manager de la banda Suede, antes de que alcanzara notoriedad. “Por un tiempo creímos que éramos los Tears for Fears”, diría después, entre risas, sobre aquella etapa musical.
Mientras Jane comenzaba a hacerse un nombre como productora de televisión, él trabajó como organizador de eventos de entretenimiento, un oficio que —asegura— le dio abundante material para pensar en una futura serie sobre el mundo laboral. “Pasé demasiado tiempo escuchando a malos comediantes en bares de estudiantes”, recuerda. En esos mismos bares empezó a subirse al escenario para hacer stand-up.
A mediados de los noventa consiguió trabajo como locutor en la radio alternativa XFM y pronto tuvo su propio programa. Allí conoció a Steven Merchant, a quien contrató como asistente de producción y que terminaría siendo su socio creativo más importante. Descubrieron rápidamente que compartían el mismo sentido del humor y pasaban horas escribiendo guiones y rutinas.
No tardó en llegar la televisión: fue convocado para reemplazar a Sacha Baron Cohen en The 11 O’Clock Show y luego tuvo un programa con su nombre que hoy él mismo define como “un fracaso total”. Por entonces, Merchant debía presentar un corto para un curso de producción en la BBC. El protagonista era su amigo, interpretando a un jefe tan patético como detestable. El corto se llamó Seedy Boss. Así nació un personaje que cambiaría su carrera.
A partir de ese material, la BBC2 les pidió un piloto. La primera temporada de la serie se estrenó en julio de 2001. Al principio pasó casi inadvertida, pero con el tiempo se volvió de culto. Fueron apenas doce episodios y dos especiales. Sin embargo, la adaptación estadounidense —con Steve Carell al frente y sus creadores como productores— se convertiría en un fenómeno mundial y duraría nueve temporadas.
Respuesta: el cantante de la foto es Ricky Gervais.
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