
En 1869, cuando nació en Porbandar, una ciudad costera del estado de Gujarat, aún no era Mahatma sino Mohandas, hijo de un funcionario local y una mujer piadosa. Por aquel entonces, su familia no imaginaba que Mohandas Gandhi pasaría a la historia como uno de los mayores líderes religiosos. Y a 77 años de su muerte, continúa como una de las figuras más veneradas de la modernidad.

Gandhi provenía de una familia de élite. Tras un periodo de rebeldía en la adolescencia, abandonó la India para estudiar derecho en Londres. Antes de su partida, le prometió a su madre que se abstendría de los vicios y las banalidades, entre ellos el alcohol, el sexo y la carne. Optó entonces por seguir el camino de la moral hindú.
A los 24 años, ya como abogado, se trasladó a la colonia británica de Natal, en el sur de África. El ambiente en la región era hostil y se fomentaba la discriminación, tanto formal como informal, contra las personas de ascendencia hindú. Gandhi fue víctima de estas prácticas en diversas ocasiones: lo expulsaron de un tren, lo golpearon por utilizar sendas peatonales y lo segregaron en los carruajes reservados para europeos.

En 1894, Natal prohibió a los indios ejercer su derecho al voto. Para manifestarse en contra de esta medida, Gandhi organizó la resistencia india, presentó recursos legales contra las normativas coloniales y lideró protestas. En ese proceso, desarrolló una figura pública pacífica y una filosofía centrada en la verdad, que denominó Satyagraha.
Llevó el concepto de Satyagraha a India en 1915, lo que derivó en su elección como líder del Congreso Nacional Indio. Desde allí comenzó a luchar por la independencia del Reino Unido.
En 1919, encabezó la resistencia contra una ley que otorgaba a las autoridades británicas la facultad de encarcelar a presuntos revolucionarios sin juicio previo. La respuesta británica fue violenta: asesinaron a 400 personas desarmadas durante la Masacre de Amritsar.

Este hecho no detuvo a Gandhi, quien intensificó sus esfuerzos para alcanzar la autonomía. Promovió el boicot de productos británicos y organizó manifestaciones masivas.
En 1930, lideró una campaña Satyagraha contra una ley que obligaba a los indios a comprar sal británica. Como protesta, organizó una marcha de casi 400 kilómetros hacia la costa occidental de Gujarat, donde él y sus seguidores recolectaron sal del mar Arábigo. La respuesta británica fue encarcelar a más de 600.000 manifestantes pacíficos, lo que paradójicamente generó un mayor respaldo al movimiento por el autogobierno.
Para entonces, Gandhi ya era reconocido como Mahatma, que en sánscrito significa “alma grande” o “santo”. Tras ser encarcelado un año por la Marcha de la Sal, su influencia creció aún más. Decidió entonces protestar contra la discriminación de los intocables, la casta más baja del sistema hindú.

Convencido de la necesidad de independencia total, impulsó el movimiento Quit India durante la Segunda Guerra Mundial, una campaña que instaba a Gran Bretaña a retirarse voluntariamente del subcontinente. La respuesta británica fue su arresto.
Las manifestaciones posteriores se intensificaron, a pesar de la detención de 100.000 partidarios del movimiento independentista. Lo cierto es que la balanza comenzaba a inclinarse: en 1944, Gandhi fue liberado y el gobierno británico inició los preparativos para abandonar la región.
Cuatro años más tarde, el 30 de enero de 1948, mientras seguía abogando por una India independiente, un extremista hindú lo asesinó. Más de 1,5 millones de personas participaron en su cortejo fúnebre.

Entre sectores del hinduismo, sigue siendo una figura controvertida. Algunos cuestionan si hizo lo suficiente para enfrentar el sistema de castas. También se le criticó por su apoyo a la segregación racial entre blancos y negros en Sudáfrica, así como por comentarios despectivos hacia personas de color.
A pesar de su respaldo a los derechos de las mujeres, se opuso al uso de anticonceptivos y fue objeto de controversia por invitar a mujeres jóvenes a dormir desnudas junto a él para probar su autocontrol sexual. Aunque su legado permanece, su figura no deja de generar debate.
Últimas Noticias
Martinitoren: el secreto mejor guardado entre las torres históricas de Europa
Considerada uno de los campanarios más antiguos y emblemáticos del continente, sorprende por su historia de resiliencia, su carillón único y su impacto en la cultura urbana neerlandesa

El caso del asesino de la “Caja de juguetes”: secuestraba y filmaba a mujeres en una cámara de tortura con ayuda de su propia hija
El 22 de marzo de 1999 fue detenido David Parker Ray. Secuestraba mujeres, las sometía a brutales abusos y las asesinaba con la ayuda de un círculo de cómplices que incluía a su propia hija. Su caída comenzó cuando una de sus víctimas logró escapar

“Jugábamos a que nadie hablara”: la hazaña de Marcel Marceau, el mimo que con su arte salvó a cientos de niños judíos del nazismo
Nacido el 22 de marzo de 1923 en el seno de una familia judía, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía era un adolescente, Marcel Mangel ideó y condujo el escape de casi cuatrocientos niños hasta Suiza en las narices mismas de Klaus Barbie, “El Carnicero de Lyon”. Les enseñó, como en un juego, a comunicarse con gestos y señas. Finalizado el conflicto, se convirtió en el mimo más famoso del mundo y utilizó esa fama para trabajar de manera incansable por la paz

Nervios, ansiedad y largas charlas: cómo los jugadores del Real Madrid vencieron el insomnio antes de ganar la Champions League de 1998
Esa final marcó un punto de inflexión para la historia del club merengue, que encontró en la espontaneidad de una noche larga el impulso necesario para dejar atrás décadas sin títulos europeos

Nunca es tarde para el talento: Carmelina Iannelli (94) empezó a pintar y a escribir a los 86 años
Su obra es una mirada íntima a la cotidianidad en el sur de Italia. Ella escribe y pinta su historia entre Calabria y Buenos Aires: “Desarrollé de repente todo este mundo de arte que hoy es el motivo por el cual estoy en actividad todo el día”




