
La Edad Media no fue la era de suciedad generalizada que la cultura popular instaló en el imaginario colectivo. Las investigaciones arqueológicas y los registros históricos muestran que la población medieval tenía rutinas de limpieza, normas de gestión de residuos y hábitos de higiene personal que contradicen ese estereotipo extendido durante siglos.
Así lo sostiene la historiadora Katherine Harvey en una entrevista con HistoryExtra, donde califica esa imagen como “uno de los estereotipos más injustos” sobre el periodo. Las excavaciones revelan hendiduras en los pisos producidas por el barrido repetido, prueba de un esfuerzo cotidiano y sostenido por mantener limpios hogares y ciudades.
PUBLICIDAD
Las investigaciones muestran que la población medieval enfrentó desafíos de higiene por la falta de sistemas modernos, pero poseía rutinas y normas para mantener limpios tanto los hogares como las ciudades. La evidencia arqueológica revela costumbres de aseo y una preocupación constante por la limpieza, más allá de las ideas generalizadas.
La limpieza manual y el mantenimiento rutinario formaban parte de la vida cotidiana en los hogares medievales. “Ellos mantenían sus casas limpias”, sostiene Harvey en HistoryExtra. Explica que esta labor no era un simple retoque, sino una tarea doméstica diaria.
Las viviendas, por lo general, tenían suelos de tierra apisonada, madera o piedra, lo que obligaba a barrer frecuentemente. Harvey señala que las excavaciones arqueológicas detectan “hendiduras en los pisos, claramente producidas por el barrido repetido”, lo que prueba un esfuerzo continuado para mantener la limpieza a lo largo de los años.
PUBLICIDAD

Rutinas de higiene personal y ropa limpia
El aseo personal también ocupaba un lugar importante. “Hay abundante prueba de que la gente se bañaba”, afirma Harvey, aunque aclara que sumergirse por completo en una bañera todos los días era infrecuente, por el tiempo y el combustible requeridos para calentar el agua.
Sin embargo, “se consideraba recomendable lavarse al menos las manos y la cara al despertar”, señala la historiadora. Era común también lavar las manos antes y después de las comidas.
La ropa se lavaba con regularidad, no solo por su valor, sino porque la vestimenta limpia reflejaba respetabilidad y buena gestión del hogar. Según Harvey, los hábitos de aseo y ropa limpia evidencian el aprecio por la pulcritud en la vida medieval.
PUBLICIDAD

Cómo se gestionaban los residuos en la Edad Media
Uno de los mitos más extendidos es que los habitantes arrojaban todos los desechos directamente a la calle. “Creo que lo principal es que la gente usaba la letrina donde debía”, declaró Harvey.
A finales de la Edad Media, muchas casas tenían distintos tipos de letrinas y pozos negros, sobre todo en las ciudades en crecimiento. “Algunas eran cámaras subterráneas donde los residuos se descomponían”, explica Harvey en HistoryExtra. Otras tenían conductos desde los pisos superiores hacia zonas específicas.
En York, por ejemplo, se construyeron letrinas sobre puentes del río Ouse, lo que permitía al agua arrastrar los desechos. “Una solución práctica ante un problema urbano constante”, indica Harvey. Estos mecanismos pretendían separar los residuos humanos de los espacios habitados.
PUBLICIDAD

Las ciudades medievales frente al problema de la limpieza
Urbes como Londres, York y París muestran, según Harvey, una atención creciente por la salud pública. Las autoridades municipales establecieron reglas para gestionar desperdicios, evitar aguas estancadas y regular actividades potencialmente insalubres.
En diversas ciudades se regulaba “la limpieza semanal de las calles frente a cada vivienda”. Algunas autoridades empleaban limpiadores específicamente para esta labor. Existían normas sobre la ubicación de letrinas y pocilgas, y en Florencia se utilizaban imágenes religiosas en muros con el objetivo de desincentivar la orina en espacios públicos. “Pensaban que la gente evitaría orinar cerca de una cruz”, comenta Harvey.
PUBLICIDAD

La higiene como reflejo de valores y normas sociales
Las ciudades medievales no eran frescas ni relucientes, pero la presencia de residuos de animales o actividades industriales no significaba indiferencia ante la limpieza. “Obviamente, había personas que se aliviaban en la calle”, reconoce Harvey, aunque advierte que esa conducta no era aceptada socialmente y las autoridades buscaban corregirla.
Para Harvey, las reglas y el trabajo en favor de la higiene pública demuestran una sociedad preocupada por controlar la suciedad y mantener la dignidad urbana.
La idea de que la Edad Media fue una etapa dominada por la insalubridad es refutada por las prácticas documentadas; era habitual que la comunidad se responsabilizara de la limpieza, ya que sabían que descuidarla les afectaría directamente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La escritora que confrontó con los prejuicios de su época: hija de un patriota y autora del primer recetario feminista de América
Juana Manuela Gorriti es considerada la primera novelista argentina. De apellido ilustre, tuvo una vida que repartió en su norte natal con varios países de América Latina. Su malogrado matrimonio, su rica obra literaria y lo novedoso de reunir, en un volumen, recetas de cocina de distintos lugares del mundo

Disparos de vecinos y oposición de comerciantes a “ese peligro monstruoso”: la epopeya de Federico Lacroze para imponer el tranvía
Fue uno de los hombres adelantados a su tiempo. Le costó convencer a las autoridades y a la gente de los beneficios de este medio de transporte para Buenos Aires. Comenzó tirado a caballos, los hubo a vapor y terminaron siendo eléctricos

Bess Houdini, la mujer que cambió el rumbo del célebre ilusionista
Un cuaderno escrito entre 1897 y 1899 permite reconstruir el papel de la artista en el salto desde los espectáculos de variedades hacia los grandes teatros

Los secretos de la diplomacia de Roca: el presidente que hizo una “alianza moral” con Brasil y definió límites con Chile
Con caminos diplomáticos novedosos y prácticos, el mandatario argentino durante su segunda presidencia decidió ponerse al hombro la resolución de conflictos regionales pendientes

El armario de una mujer en Pompeya revela joyas, cosméticos y monedas de hace 2.000 años
Los arqueólogos recuperaron el contenido de un mueble intacto en un sitio que se conoce como la casa de Cornelio Máximo, con objetos personales y comerciales que permiten reconstruir la vida cotidiana antes de la erupción del Vesubio



