Alicia Schneider y Gustavo Berti sobre la muerte de un hijo: “El dolor pasa, el amor es para siempre”

El matrimonio cordobés participó de “Experiencia Leamos”, y habló sobre “Renacer”, el colectivo social compuesto por padres que enfrentan la muerte de sus hijos que crearon tras la pérdida de su hijo Nicolás

Alicia Schneider y Gustavo Berti son un matrimonio cordobés que, a partir de la muerte de su hijo Nicolás de 18 años, decidieron crear Renacer, un colectivo social compuesto por padres que enfrentan la muerte de hijos, cuya función es acompañar y ayudar a quienes sufren esta pérdida a encontrar sentido a sus vidas. Luego de 32 años de tarea ininterrumpida, hoy Renacer está en toda la Argentina, gran parte de Sudamérica, Centroamérica, México y España, creciendo hasta llegar a Rusia y Ucrania.

Alicia y Gustavo dan charlas en el mundo. El mensaje, su esencia y fundamentos está basado en valores universales, especialmente la logoterapia de Viktor Frankl, autor de El hombre en busca de sentido’, a quien tuvieron el placer de conocer y charlar en uno de sus viajes. Ambos publicaron Donde la palabra calla (Grijalbo), y reafirman que es posible convertir el dolor en amor y darlo a manos llenas. En un nuevo encuentro de “Experiencia Leamos”, Magda Tagtachian conversó ambos sobre la pérdida y el renacer.

¿Cómo se encuentra el sentido a la vida luego de perder a un hijo?

Gustavo: Perder a un hijo es una experiencia indescriptible, y tampoco hay palabra existente en el idioma occidental que describa el abrazarse con otro padre que pasó por lo mismo. Es un abrazo sin otra intención que la de compartir y ayudar a la otra persona. Hace 20 años que intento escribir un ensayo sobre esto mismo y no puedo, porque simplemente no encuentro las palabras. Lo que sí sabemos es que es una experiencia que no puede trascenderse en soledad. Es solamente a través del servicio que se le puede volver a dar un sentido a la vida. Todos los grandes hombres y mujeres de la humanidad han dicho que la solución del sufrimiento se da a través del servicio. Y así lo creemos. Nosotros ponemos toda nuestra voluntad en ayudar a aquellos padres y madres que están sufriendo. De alguna manera esto se nota, se percibe, y los padres entran en sintonía ¡Y sí que participan! Han estado tanto tiempo amargados, tristes, que al poder disfrutar de un momento de alegría, no quieren perderlo; ahí se vencen todas las barreras.

¿El dolor cobra sentido cuando uno ayuda?

Alicia: Es una buena pregunta. Como decía recién Gustavo, el sufrimiento, que es el común denominador con el cual trabajamos en Renacer (y que trabajan todos los padres que perdieron a un hijo), es trascendido por lo que nosotros hacemos de él. Se reduce a si como padres vamos a encontrarle un sentido a la vida, o si nos vamos a dejar vencer. Nosotros decidimos, además, que nuestro hijo no podía irse de esta vida sin dejar tras de sí un legado tan valioso como él mismo. Y estaba Luciana, nuestra otra hija, que nos miraba, nos necesitaba. Nos dimos cuenta que había algo que la vida y que Nicolás nos estaba diciendo. Empezamos a interpretar muchas señales, y así fuimos encontrando el camino de la ayuda mutua y del servicio. Nos dimos cuenta que mientras se construye sobre el amor, el dolor pasa. Uno piensa que el dolor lo va a acompañar toda la vida, y no es así, el dolor pasa, el amor es para siempre.

¿Qué sucede cuando un padre les dice “no puedo seguir adelante”?

Gustavo: Te voy a agregar una pequeña palabra a la pregunta: no puedo hoy, en este momento. Que no significa no puedo para siempre.

Alicia: Eso es muy importante. Porque nosotros hemos recibido padres que han pasado décadas viviendo muy mal. Hay muchos ejemplos y en todas partes del mundo. Y la forma en la que el duelo se trata de resolver, por lo menos en occidente, es siempre similar; las preguntas que nos hacen son similares, las reacciones son similares, y el común denominador es el sufrimiento, al cual si no encontramos un sentido valioso nos hará presos de él para siempre. Porque podemos estar viviendo y sufriendo al mismo tiempo toda la vida. Hay padres que quieren morirse con sus hijos pero no lo logran, entonces nos preguntan: ¿cómo hacemos? Les decimos que en este momento quizá sientan que no pueden, pero que tienen que darse la oportunidad de considerar este camino que propone Renacer.

¿Quiénes pueden ir a Renacer?

Nosotros siempre decimos que Renacer es para todos, pero no todos son para Renacer. Renacer está abierto para todos aquellos que hayan perdido un hijo, sin importar la edad ni la forma. Porque nunca nos vamos a detener en ellos, sino que de aquí en adelante la mirada será en lo que todavía tenemos de valioso en esta vida, por lo que todavía vale la pena vivirla. Al estar en una situación límite, hay que pensar que dentro del límite ya está todo hecho y dicho, por lo que nosotros debemos aventurarnos en este nuevo territorio inexplorado que viene después de la muerte de un hijo. Un nuevo mundo se abre ante nosotros, lleno de posibilidades maravillosas. Y son muchos los padres que así lo han entendido. Y que lo están haciendo, y lo están viviendo.

Leamos es una nueva manera de vivir los libros y la lectura. Una comunidad que vive el placer de leer, que disfruta vivir historias, compartirlas, conversar y debatir. Cada semana en Experiencia Leamos hay nuevas conversaciones con escritores, músicos, políticos, actores, filósofos, psicólogos. También podés participar de los talleres de lectura y un club de lectores exclusivos para suscriptores. Informate y comenzá ya mismo a disfrutar de todas las actividades.

LEER MÁS

Últimas Noticias

MAS NOTICIAS