De la mano del club de lectores digitales Leamos, la periodista y escritora Flavia Pittella nos invita a conocer y redescubrir a los autores más destacados de diversos géneros. En esta oportunidad, presenta la novela El librero de Kabul (Maeva), de la autora noruega Asne Seierstad.
"¿Qué nos va a contar? La vida día a día en un país arrasado por la guerra civil, los cambios culturales y religiosos, el rol de la mujer, el rol del Estado en la vida privada. Nos lo cuenta a través de los ojos de un librero apasionado por el arte, la libertad, con la necesidad de transmitir cultura. Es un libro que te va a reconfortar porque explica por qué son tan importantes los libros y lo que cuentan, lo que nos hacen pensar, la libertad que nos dan."
PUBLICIDAD
>>> Registrate en Grandes Libros y participá en la red social de lectores más grande de América Latina.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Calendario lunar: cuáles son las fases de la luna del 22 de junio al 29 de junio
En los próximos días, el astro más cercano al planeta embellecerá las noches con estas fases

Las 7 recomendaciones para reducir el riesgo de lesiones en el fútbol
Un informe de Forbes reunió las advertencias y consejos de especialistas y exjugadores sobre aspectos físicos, médicos y de recuperación que pueden ayudar a disminuir molestias y episodios que afecten el rendimiento

Tres cambios nocturnos para dormir mejor en la transición menopáusica
Especialistas consultados por un medio de salud recomiendan ajustes simples en la rutina previa a acostarse para mejorar el descanso, con foco en constancia, ambiente adecuado y decisiones que reduzcan interrupciones nocturnas

Cómo influye el ejercicio matutino en la presión arterial, el estado de ánimo y la concentración diaria
La evidencia científica vincula ese movimiento temprano con cambios corporales, equilibrio emocional y mayor claridad mental a lo largo de la jornada

La trampa del “biohacking emocional”: por qué la resiliencia no se construye a fuerza de perfeccionismo
Especialistas recuerdan que adaptarse al estrés implica habilidades de afrontamiento, vínculos de apoyo y rutinas básicas, no controlar cada reacción; la biología influye, pero no determina, y pedir ayuda profesional puede ser clave


