Foto: Fabián Uset / GENTE.
Foto: Fabián Uset / GENTE.

Una mujer en pareja, sin hijos, subida al vértigo de estos tiempos, llegando a un punto de inflexión casi sin saberlo… Una madre que prácticamente vive para su hijo –que padece el Síndrome de Asperger–, en una quijotesca búsqueda para protegerlo… Comedia y drama. Reflexión y acción. Y la versatilidad de Julieta Zylberberg (35) para encajar en uno y otro rol, en una prueba más de su talento.

Ya está en los cines All inclusive, una divertidísima película dirigida por Diego y Pablo Levy, en la que Julieta se reencuentra con Alan Sabbagh (ya habían estado juntos en El rey del Once).

El resultado es hilarante, gracias a la química que desarrollan y a los aportes de todo el elenco (especialmente Mike Amigorena, convertido en un pícaro brasileño que recibe a la pareja en las playas de Trancoso). "Fue como un viaje de egresados, porque somos todos amigos. ¡Mejor rodaje, imposible!", recuerda ella con enorme sonrisa.

Al mismo tiempo, el 1º de noviembre se estrenará Aire, una propuesta diferente a aquélla, en la que Zylberberg aparece prácticamente en cada escena y se luce en una historia pequeña y a la vez gigante.

En ambas, el tema de la maternidad se impone con fuerza, de una u otra forma. Es el oficio que Julieta no deja de aprender día a día junto a Luis Ernesto (5), fruto de su relación con Esteban Lamothe. Separada del actor hace casi un año y medio ("mantenemos una súper buena relación"), asegura estar "soltera" y, afortunadamente, con mucho trabajo.

Julieta y su hijo Luis Ernesto (5), fruto de su relación con Esteban Lamothe, de quien se separó hace año y medio.
Julieta y su hijo Luis Ernesto (5), fruto de su relación con Esteban Lamothe, de quien se separó hace año y medio.

–Filmaron All inclusive en Trancoso, uno de los lugares más lindos de Brasil.

–¡Un delirio! Imaginate… Doce días en ese paraíso. Además de actorazos, todos grandes amigos. Ojalá que toda esa buena onda se note en la película.

–El filme, más allá del humor, toca fibras sensibles de las relaciones de pareja.

–Ahora hay una cosa más postergada de los hijos, de la familia en general, porque la época así lo demanda. Por esa cuestión de la búsqueda personal.

Julieta en una de las escenas de Aire, filme de Arturo Castro Godoy, a estrenarse el próximo 1º de noviembre.
Julieta en una de las escenas de Aire, filme de Arturo Castro Godoy, a estrenarse el próximo 1º de noviembre.

–Y aparece el tema de la maternidad. Vos ya tenés un hijo, pero quizás algunas amigas de tu edad todavía no.

–Claro. Y otras ni piensan en eso… Yo siempre, desde chica, tenía muchas ganas de ser madre. Está buenísimo que sea una elección según cada una. De cada pareja, te diría. Ni siquiera personal: se arma con el otro. Cuáles son las reglas, los deseos…

Foto: Fabián Uset / GENTE.
Foto: Fabián Uset / GENTE.

–¿Cómo te encontrás a los 35?
–Es una buena edad. La disfruto.

–Desde lo laboral te permite haber recorrido un largo camino y, a la vez, tener mucho por delante.

–Sí, obvio. Sé que tengo para crecer. Es una suerte que me convoquen para hacer papeles muy distintos. Eso me permite un entrenamiento y un pensar todo el tiempo cómo encarar las cosas. Nunca la tengo de taquito. Es, además, una profesión íntimamente ligada a la edad y al momento de cada uno.

–Por los roles que desempeñás en cada etapa de la vida...

–Sí, y está buenísimo. Es hermoso. Siempre tu trabajo va a ser distinto, porque vas cumpliendo años. Los papeles se van amoldando a tu momento.

–¿La profesión te ocupa mucho de tu día a día?

–Sí, sí… Pero me siento bien. Lo que sí me quemaría sería trabajar en dos lugares a la vez, como cine y TV o teatro. Lo hice muy poco, antes de ser madre, y ahora me parece imposible. Porque me gusta dedicarle tiempo a mi hijo.

–¿En qué etapa está Luis Ernesto?

–Es lo más lindo de la vida. Me encanta. Lo disfruto. Está en una edad increíble. Compartimos cada vez más cosas.

–¿Qué te sorprende de él?

–Que está muy grande, que es muy sensible. El otro día fui al jardín a llevarlo y la maestra me llamó aparte. "Te quiero decir que tu hijo es… buena gente". Ja, ja, así me dijo… ¡y me mató! Es que es re bueno…

–Sé que no le presta demasiada atención al hecho de que seas actriz.

–Cero. El otro día estaba con la tablet y me dice: "¡Mamá, estás en la publicidad!". Estaban pasando el trailer de All inclusive. "¡Sos la mejor!". Ja ja. Pero no le interesa nada.

–Quizá te sale deportista.

–No, cero. Es muy inteligente, medio filósofo… Le encanta la música, eso sí. No me lo imagino actor.

–Tu último cumpleaños, en marzo, lo festejaste en Santa Fe mientras filmabas Aire.

–Sí. Me llevé a Luis. Soplamos la velita allá. Me encanta celebrar mi cumpleaños y esta vez me tocó estar trabajando. La pasé re bien.

–¿Cómo vivís esta nueva etapa de la mujer y sus reivindicaciones?

–Estoy maravillada. Me parece buenísimo. Es un movimiento histórico que va a traer un cambio de paradigma, y ya se está sintiendo. No sé si en todos los círculos, porque estoy segura de que en otros lugares no se movió ni un centímetro, pero lo noto mucho en el ambiente.

–¿En qué cosas?

–Siento que está todo más cuidadoso, que nadie se anima a decir cualquier burrada, como pasaba… cinco años atrás. Es impresionante. Ves las tapas de las revistas, las cosas que se decían…

–Imagino que te decepcionó que no se haya promulgado la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

–Muchísimo. Me vi todo el debate en el Congreso, entero. Al escuchar a algunos representantes sentí vergüenza. Me pareció un papelón. ¡Los discursos que daban en contra! Papelón. Estando esa gente ahí era muy difícil que la ley saliera en este momento… Pero ya va a salir. Había tres millones de personas en la plaza. Es inminente, porque tiene que ver con la evolución social.

–No te quiero preguntar de política en el sentido partidario, pero sé que sos una persona comprometida y entiendo que te duele la actualidad del país.
–En general no es que me proclamo, pero siento que ahora nadie puede no estar involucrado, porque está todo muy grave, en emergencia… Entonces no es partidario, es que está todo mal… Estamos corriendo peligro. Siento temor. Es muy tangible, hay mucha gente sin trabajo… Lo que me da esperanzas es que hay una juventud espectacular, mucho más que cuando yo era adolescente. Son el futuro. Y va a estar bien. Escucho a mi hijo de cinco años cómo piensa el mundo, de una manera tan copada, y es rechiquito, y ya habla de las cosas de género, por ejemplo… Sí, va a estar bien.

Por Eduardo Bejuk.
Fotos: Fabián Uset.