Perú confronta hoy el mismo dilema de hace cinco años: la incapacidad de la autoridad electoral para organizar el proceso electoral con efectividad y eficiencia en las zonas más remotas de la geografía nacional. Como consecuencia, muchas mesas de votación carecen del material adecuado o de las autoridades completas el día de la elección, lo que dificulta determinar con certeza si el proceso se llevó a cabo conforme a los procedimientos establecidos por la ley.
Cuando la diferencia entre los candidatos es amplia, estas fallas del sistema pueden parecer irrelevantes. Sin embargo, en una contienda electoral marcada por una fuerte polarización política y por márgenes extremadamente estrechos, tales deficiencias pueden poner en riesgo la legitimidad misma del sistema democrático. Ninguna de las partes aceptará resultados distintos a los que confirmen su propia victoria. Así comienza a erosionarse cualquier democracia cuyo pilar fundamental sea la soberanía popular expresada mediante la elección de sus líderes.
PUBLICIDAD
La aguda polarización que afecta a la democracia peruana tiene varias raíces. Una de ellas es la incapacidad de la economía para absorber la fuerza laboral que el país genera cada año. Como resultado, cerca del 72% de la población económicamente activa desarrolla sus actividades dentro del sector informal. No obstante, este sector representa aproximadamente el 43% de la actividad económica y ha desempeñado un papel crucial en la expansión de las exportaciones agrícolas.
La segunda causa es, sin duda, la crisis educativa. La educación en el Perú está marcada por graves problemas estructurales, profundas disparidades entre las zonas urbanas y rurales, y alarmantes brechas de aprendizaje. A ello se suman la baja calidad de los servicios públicos y las significativas deficiencias en infraestructura.
PUBLICIDAD
Todo ello permite concluir que la democracia peruana arrastra demasiados pasivos como para trascender fácilmente la polarización que enfrenta a los representantes del sector informal con los de la economía formal, organizada y dinámica. Ambos grupos representan aproximadamente la mitad del país y parecen concebir la competencia política como un juego de suma cero.
De allí que la tarea más urgente para cualquiera de los actores en contienda sea transformar ese juego de suma cero en uno de suma variable, en el que ambas partes perciban beneficios derivados de la interacción cívica. En lugar de confrontarse permanentemente, deberían encontrar incentivos para cooperar.
PUBLICIDAD
Sin embargo, para lograrlo es indispensable comenzar por estabilizar la política. El ingrediente fundamental del cambio son las inversiones sostenidas en infraestructura, salud y educación. En un país donde los mandatarios apenas logran permanecer alrededor de veinticuatro meses en el poder, resulta prácticamente imposible desarrollar la infraestructura necesaria para impulsar el crecimiento. Aeropuertos, carreteras, puentes y represas requieren años de planificación, construcción y financiamiento.
Además, durante todo ese proceso es necesario movilizar cuantiosos recursos de inversión. Si esta situación no cambia pronto, el Perú podría perder la condición de economía estable que ha disfrutado durante las últimas dos décadas. En otras palabras, habrá llegado el fin de la fiesta: el fin del desacoplamiento entre una economía relativamente sólida y una política crecientemente disfuncional.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La maniobra de Mamdani contra Netanyahu fue un desperdicio de su talento y de nuestro tiempo
Nueva York es la única ciudad del mundo donde al menos 750.000 judíos y 750.000 musulmanes conviven. En lugar de ser un constructor de puentes constructivos entre ellos, Mamdani, el primer alcalde musulmán de la ciudad, ha optado por destruirlos
La inacción latinoamericana ante la guerra de Cuba contra Estados Unidos y las Américas
El documento “Cuba la capital del comunismo del siglo 21” repasa décadas de espionaje, entrenamiento guerrillero y desinformación, mientras la región evita tomar posición
Brasil: por qué entender a nuestro principal socio comercial es una cuestión de pragmatismo, no de ideología
Si Lula resulta reelecto Argentina deberá convivir con ese gobierno durante al menos cuatro años más. Y aun si ganara otro candidato, Brasil seguirá siendo Brasil

Cuando no cumplir la palabra es la forma más grave de corrupción
Gobernar sin método, sin diálogo y sin cumplir lo prometido erosiona el pacto social en Nuevo León. El autor propone un “Modo Transformación” basado en planeación, escucha y responsabilidad

La relación Estados Unidos-Israel hoy equivale a la de amigos con beneficios
Netanyahu acostumbra a decir que en su larga vida pública no ha conocido a otro presidente mas cercano a Israel que Trump



