Diego Boneta , el interprete de Luis Miguel en la exitosa serie, está en Buenos Aires (Foto Movilpress)
Diego Boneta , el interprete de Luis Miguel en la exitosa serie, está en Buenos Aires (Foto Movilpress)

No es la primera vez que Diego Boneta (27) viene a Buenos Aires. Ya lo había hecho en 2007, cuando grabó junto a Cachorro López su disco Diego. Pero desde que hizo la serie Luis Miguel por Netflix, la repercusión es muy distinta.

De hecho, tiene un club de fans en la Argentina y fueron sus integrantes quienes lo recibieron en el aeropuerto de Ezeiza. Claro: en la cuenta de Instagram del actor advirtieron una foto suya en un avión, con el emoji de una banderita albiceleste. Y corrieron hasta el Pistarini.

Diego Boneta con una fan en su visita a Buenos Aires (Foto Movilpress)
Diego Boneta con una fan en su visita a Buenos Aires (Foto Movilpress)

Finalmente arribó el domingo a las 21.30, en un vuelo de Aeroméxico. Las chicas, ansiosas, sólo querían sacarse fotos y que Diego posara con la bandera nacional. No les importó que ya no luzca le melena de león que usó en la serie. Es que Boneta tuvo que cortar su cabello para rodar Terminator 6 –¡nada menos!– junto con Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton y Gabriel Luna. Mientras se hacía las fotos contó:

Diego Boneta y su buena onda con las fans (Foto Movilpress)
Diego Boneta y su buena onda con las fans (Foto Movilpress)

"Tenía un compromiso de venir a la Argentina desde hacía varios meses, pero no podía hasta después de terminar de filmar Terminator… Este país me encanta. Sólo vine a Buenos Aires y quiero conocer más. Por desgracia, esta vez tengo poco tiempo. Siempre que pienso en esta ciudad recuerdo sus helados, la pizza, la carne, el vino… ¡y se me hace agua la boca!", se explayó.

Desde Ezeiza se fue directo a comer una fugazzeta rellena de Banchero, para después ir a dormir al hotel Four Seasons, el mismo donde se alojaba Luis Miguel. Si bien se sabe que el motivo de la visita de Diego es la grabación de dos publicidades –que le llevará cuatro jornadas–, no le faltaba motivación para darse una vuelta. ¡Y quedó más que claro!

Por Pablo Procopio.

Fotos: Movilpress.

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