Las olas que azotaron la península de Long Beach durante el fin de semana del Día del Trabajo dañaron el paseo marítimo de madera y destruyeron defensas de arena de unos tres metros (10 pies). Las marejadas volvieron a exponer viviendas frente al mar valuadas en hasta USD 6 millones.
La ciudad había reconstruido las barreras durante semanas con topadoras y otra maquinaria pesada, luego de que las mareas extraordinarias de agosto las arrasaran.
PUBLICIDAD
Residentes contaron al diario estadounidense Los Angeles Times que las nuevas defensas resistieron solo unos minutos cuando comenzaron a golpear las marejadas del fin de semana largo.
La combinación que provocó el nuevo impacto reunió un Súper El Niño, mareas excepcionalmente altas y oleaje del sur generado por los remanentes del huracán Marie.
Ola tras ola golpeó la pasarela de madera, la rompió en algunos tramos y lanzó columnas de agua salada de hasta tres pisos de altura.
Poco antes de la marea alta de las 19:00 del lunes, decenas de curiosos avanzaron por la angosta península pese a las señales de corte colocadas por el Departamento de Policía de Long Beach más temprano ese día. Muchos llegaron después de ver en redes sociales imágenes del choque entre el mar y la costa.
PUBLICIDAD
Quienes observaban el avance del agua habían consultado, según la publicación, avisos de viviendas en los portales inmobiliarios Redfin y Zillow con valores de venta de USD 4 millones, USD 5 millones y USD 6 millones.
El impacto en las viviendas frente al mar
Uno de los asistentes filmaba con su teléfono y resumió la reacción con una frase de distancia irónica: “Qué bueno que esa no es mi casa de USD 3 millones”. Otro le respondió: “¿Tres? Ja. Inténtalo de nuevo”.
El oleaje también atrajo a aficionados que grababan videos y a residentes que seguían el avance del agua con preocupación. Al menos tres helicópteros de televisión sobrevolaron la zona de manera constante, según relató el medio.
PUBLICIDAD
En medio de ese panorama, el vecino Jim Hickman permanecía entre el mar y su casa de 100 años con un martini en la mano.
A diferencia de los montículos de arena colocados por la ciudad, su propiedad estaba protegida por una elevación natural reforzada con pickleweed, una vegetación costera que parecía darle la altura suficiente para evitar el castigo que sufrían viviendas ubicadas apenas unas decenas de metros más al norte.
Hickman dijo al medio que espera que su casa siga en pie por al menos otro siglo. Luego añadió, con una mezcla de seguridad y resignación: “Si me equivoco, me equivoco”.
PUBLICIDAD
A unas pocas cuadras al norte, donde el impacto era más fuerte, Jenn Rinear, residente de la zona, observaba el agua junto a sus vecinos y otros asistentes reunidos en la calle.
En algunos momentos, la marejada no chocaba contra la pasarela de madera ni se elevaba hacia arriba: superaba el muro y empujaba agua salada y restos de escombros calle adentro.
Los residentes no quieren abandonar la zona
La casa de Rinear, situada en un nivel más bajo que la pasarela, pertenece a su familia desde 1951. Mientras hablaba con el periodista, ambos se sacudían los pies para quitarse restos de inundación que se les habían metido en las ojotas.
PUBLICIDAD
La respuesta a la pregunta de si había llegado el momento de vender y marcharse fue directa. “No”, dijo Rinear. “No hay nada mejor que el océano. Es donde siento a Dios, donde me siento conectada con la tierra y donde me siento feliz”.
Ese rechazo a abandonar la zona se repitió entre los residentes entrevistados por Los Angeles Times. Según el diario estadounidense, el episodio convirtió al barrio costero en una muestra visible de la vulnerabilidad del litoral californiano y de la respuesta de California frente a los efectos del calentamiento global.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Christa Pike está consciente y puede hablar: iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de dos siglos y sobrevivió a dos inyecciones letales
Los abogados de la condenada informaron que “contra todo pronóstico” está despierta y puede comunicarse. Su recuperación no tiene precedentes médicos

Acusan a 20 personas por el robo de casi 1.500 armas en Georgia
La investigación federal vinculó tres asaltos a centros de distribución con una presunta red criminal de Atlanta y derivó en doce allanamientos

Carreras universitarias en California: qué ganan los graduados según la universidad y por qué la diferencia puede llegar al doble
Un análisis de miles de egresados con financiamiento federal expone disparidades salariales entre instituciones públicas y privadas para las mismas disciplinas
El pasaje de Metrobus y Metrorail subirá 50 centavos en Miami-Dade
El pasaje regular pasará de USD 2,25 a USD 2,75 desde enero. El condado prevé recaudar USD 9,2 millones para conservar rutas nocturnas y otros servicios de autobús


