Chicago registró el verano más lluvioso en ocho años

La ciudad acumuló 39,1 centímetros de lluvia entre junio y agosto, el nivel más alto desde 2018, en un verano marcado por tormentas frecuentes y alta humedad

Chicago registró el verano más lluvioso en ocho años al acumular 39,1 centímetros de lluvia entre junio y agosto en O’Hare (EFE/Justin Lane)
Chicago registró el verano más lluvioso en ocho años al acumular 39,1 centímetros de lluvia entre junio y agosto en O’Hare (EFE/Justin Lane)
Guardar

Chicago cerró el verano meteorológico con su mayor registro de lluvias en ocho años, después de acumular 39,1 centímetros de precipitaciones entre junio y agosto en el aeropuerto O’Hare, el punto de referencia de los datos climáticos de la ciudad. La información fue difundida por CBS Chicago, que situó este período como el más húmedo desde 2018 y destacó que el total quedó 28% por encima del promedio habitual para esos tres meses.

Chicago superó con amplitud el promedio histórico de precipitaciones

Personas con ropa de invierno caminan por una acera nevada junto al río de Chicago, parcialmente congelado, con edificios altos al fondo y nieve cayendo.
Las precipitaciones del verano meteorológico en Chicago quedaron 28% por encima del promedio habitual de 30,6 centímetros (Imagen Ilustrativa Infobae)

El medio detalló que Chicago sumó 39,1 centímetros de lluvia durante el verano meteorológico, que abarca junio, julio y agosto. En condiciones normales, O’Hare recibe unos 30,6 centímetros entre el 1 de junio y el 31 de agosto. Con esa diferencia, la ciudad terminó la temporada con un volumen de agua claramente superior al promedio de los últimos 30 años.

PUBLICIDAD

La cobertura de CBS Chicago precisó además el reparto mensual de las lluvias. Junio cerró con 12,7 centímetros, julio con 13,6 centímetros y agosto con 12,8 centímetros. En comparación, los valores normales para esos meses se ubican entre 9,4 y 10,8 centímetros, lo que refuerza la magnitud del exceso acumulado durante todo el trimestre.

Aunque el foco de la nota estuvo puesto en las precipitaciones, el medio indicó que las temperaturas estivales en O’Hare resultaron bastante cercanas a la media. De acuerdo con esa publicación, el verano quedó apenas medio grado por encima del promedio de 30 años y fue algo más fresco que el del año pasado.

PUBLICIDAD

Las tormentas frecuentes marcaron una temporada más inestable

Las tormentas eléctricas frecuentes y varios episodios de clima grave empujaron las lluvias de Chicago al nivel más alto desde 2018 (REUTERS/Arafat Barbakh)
Las tormentas eléctricas frecuentes y varios episodios de clima grave empujaron las lluvias de Chicago al nivel más alto desde 2018 (REUTERS/Arafat Barbakh)

La explicación principal del fenómeno estuvo en la sucesión de tormentas y episodios de tiempo adverso que atravesaron el área metropolitana durante buena parte del verano. CBS Chicago afirmó que las rondas frecuentes de tormentas eléctricas y varios eventos de clima grave fueron determinantes para empujar los registros hasta el nivel más alto desde 2018.

Ese antecedente también llamó la atención de los meteorólogos citados por el medio, porque el verano de 2018 había terminado con el mismo total de lluvia, 39,1 centímetros. La coincidencia llevó a vincular ambos años con la evolución de El Niño, el patrón climático asociado al calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial.

Tal y como explicó la cadena local, El Niño tiene una relación más conocida con los impactos del invierno, pero también puede favorecer veranos más tormentosos en la zona de Chicago. En ese marco, la publicación planteó que esa señal climática parece haber influido tanto en 2018 como en 2026, dos temporadas que terminaron con registros idénticos de precipitaciones.

Midway acumuló todavía más agua en lo que va de 2026

Si bien los datos oficiales de Chicago se toman en O’Hare, el medio sostuvo que el aeropuerto Midway mostró cifras todavía más elevadas en lo que va del año. Hasta el momento de la publicación, ese punto llevaba acumulados 81,6 centímetros de lluvia, una marca que colocaba a 2026 como el quinto año más lluvioso del que se tiene constancia allí hasta esta altura del calendario.

En O’Hare, en tanto, el total anual alcanzaba 78,7 centímetros, lo que ubicaba a 2026 como el undécimo año más lluvioso registrado hasta la fecha en ese observatorio, aseguró CBS Chicago. Ese contraste entre ambos aeropuertos muestra que la abundancia de agua no se limitó a un sector puntual, aunque el comportamiento puede variar dentro de la misma área urbana.

La humedad del suelo y los cultivos agravó la sensación térmica

La nota añadió que la gran cantidad de lluvia caída durante el verano dejó suelos húmedos y cultivos bien abastecidos de agua en las zonas cercanas. Esa condición, combinada con una ola de calor de comienzos de septiembre, elevó con fuerza la humedad ambiental.

El medio señaló que la evaporación y liberación de vapor desde la tierra y los cultivos impulsó sensaciones térmicas de entre 37,8℃ y 43,3℃. A ese proceso se lo conoce en inglés como corn sweat, una expresión utilizada en Estados Unidos para describir el aporte de humedad de los campos de maíz a la atmósfera en períodos cálidos.

En el tramo final de su informe, CBS Chicago añadió que el desarrollo de El Niño, que podría fortalecerse en los próximos meses, tendería a mantener la trayectoria de las tormentas más al norte durante el invierno. Si ese patrón se confirma, la región podría atravesar una estación más templada y con menos nieve de lo habitual, indicó la emisora.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD