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Un juez libera a la mujer acusada de vandalizar el Monumento a la Segunda Guerra Mundial en Washington

Melissa L. Farris enfrenta dos cargos federales por daños a propiedad pública y destrucción de un monumento a veteranos. La Justicia le prohibió volver a la capital estadounidense, le ordenó entregar el pasaporte y presentarse ante autoridades federales en Ohio

Los investigadores sostienen que Farris pintó con aerosol una consigna, arrojó pintura roja y verde y vertió detergente en una fuente del memorial (REUTERS/Kylie Cooper).
Los investigadores sostienen que Farris pintó con aerosol una consigna, arrojó pintura roja y verde y vertió detergente en una fuente del memorial (REUTERS/Kylie Cooper).
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Un juez federal de Washington ordenó la liberación de una mujer acusada de vandalizar el Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, pese al pedido del Departamento de Justicia de Estados Unidos para que permaneciera detenida por riesgo de fuga.

La imputada, Melissa L. Farris, de 41 años, enfrenta dos cargos federales graves por daños a propiedad pública y destrucción de un monumento dedicado a veteranos. Ambos delitos prevén una pena de hasta 10 años de prisión.

De acuerdo con The New York Times, el juez de paz Matthew J. Sharbaugh dispuso que Farris permanezca fuera de la capital estadounidense, entregue su pasaporte, se mantenga alejada del memorial y se presente ante funcionarios federales de supervisión previa al juicio en Ohio. No impuso monitoreo electrónico ni la custodia de un tercero.

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Fuente con graffiti de pintura rosa y espuma blanca, parte de una estructura de granito con inscripciones, y arcos de piedra al fondo
Melissa L. Farris enfrenta dos cargos federales por daños a propiedad pública y destrucción de un monumento dedicado a veteranos (U.S. Attorney's Office - District of Columbia).

La fiscalía cuestiona la decisión del tribunal

El Departamento de Justicia pidió revisar la orden de liberación y sostuvo ante el tribunal que Farris representa “un riesgo de fuga”. En su apelación, alegó que la acusada “faltó al respeto y deshonró a los heroicos hombres y mujeres que sirvieron a nuestro país durante la Segunda Guerra Mundial”.

Al mismo tiempo, los fiscales citaron evidencia de búsquedas de pasajes de autobús y avión el día del hecho, además de un antecedente por no comparecer ante la justicia.

La decisión provocó una reacción inmediata de Jeanine Pirro, fiscal federal interina para el Distrito de Columbia. “Si hay alguien que pueda fugarse, sin duda es ella”, afirmó en un comunicado citado por The Washington Post.

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“¿En qué mundo tiene sentido liberar a un acusado de dos delitos federales que no tiene vínculos con esta comunidad, posee una licencia de conducir de Kentucky, no tiene domicilio fijo, ha estado acampando en Washington durante varias semanas, inmediatamente después del crimen buscó vuelos a Michigan, luego viajó a Virginia y afirma tener amigos en Ohio?”, aseveró la funcionaria.

El lunes, la fiscalía informó que se opondría a la devolución del teléfono celular porque pretende usar su contenido como prueba durante el juicio y pidió al juez que reconsidere su negativa a imponer monitoreo electrónico como condición de la liberación.

En la audiencia de este martes, los abogados de Farris reclamaron que el teléfono le fuera restituido cuanto antes. Por consiguiente, el Departamento respondió que los investigadores ya habían extraído todos los datos del dispositivo, aunque no habían culminado el análisis de ese material.

Asimismo, el defensor público de la acusada afirmó que la mujer permaneció en una sala de emergencias durante la noche tras haber recuperado la libertad, dado que no le habían devuelto aún su inhalador ni otras pertenencias.

El magistrado Sharbaugh señaló que se pronunciaría sobre ese punto el miércoles y anticipó que se inclinaba por ordenar la devolución del teléfono. El juez también dejó abierta la posibilidad de extender el plazo para que Farris se presente en Ohio.

La audiencia preliminar quedó fijada para el 3 de septiembre, precisó Reuters.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos apeló la liberación y sostuvo que la acusada representa un riesgo de fuga (REUTERS/Kylie Cooper).
El Departamento de Justicia de Estados Unidos apeló la liberación y sostuvo que la acusada representa un riesgo de fuga (REUTERS/Kylie Cooper).

Qué dicen los investigadores sobre el ataque al Memorial

Farris fue detenida el 13 de agosto. Las autoridades sostienen que pintó con aerosol la frase “manos limpias, dinero sucio”, arrojó pintura roja y verde sobre el granito y vertió detergente en una fuente del Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, situado en el National Mall, según The New York Times.

Mientras vandalizaba el sitio conmemorativo, la mujer grabó videos y los publicó en Facebook, donde aseguró que planeaba la acción para llamar la atención sobre el uso de los impuestos en Estados Unidos y sobre presuntas prácticas corporativas irregulares, consignó Reuters.

En una de las grabaciones, se la escucha decir: “Voy a esperar aquí para ser arrestada por rociar la fuente de nuestros veteranos para que esto se lleve a la Corte. Fui yo. Yo lo estoy haciendo. Yo lo hice. Está en cámara”.

Las imágenes, publicadas por la propia acusada en Facebook, la muestran mientras interviene con aerosol el monumento ubicado en el National Mall.

La mañana siguiente al acto, se entregó en el tribunal federal de Alexandria, Virginia. Tras la detención, las autoridades encontraron entre sus pertenencias un recibo de compra de dos botellas de jabón lavavajillas.

Más tarde, la imputada aseguró que compró tres latas de pintura en aerosol al inicio de esa semana.

Días antes, la policía de parques la había multado por acampar de forma ilegal en una propiedad federal ubicada a pocas cuadras del monumento.

El memorial permaneció cerrado durante gran parte de la jornada. El Servicio de Parques Nacionales estimó que los trabajos de limpieza y restauración superaron los USD 1.000, informó The New York Times.

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