Agregar Infobae enGoogle

Un brutal ritual de iniciación en Miami deja dos víctimas graves e involucra a un agente del Servicio Secreto

La causa judicial sostiene que tres hombres sometieron a dos aspirantes a castigos con bastones y objetos de madera durante cuatro noches de abril, en encuentros ligados a una fraternidad del sur de Florida

Retrato policial de un hombre de piel oscura con cabello corto y barba incipiente, que viste una sudadera verde con capucha, sobre un fondo gris claro
Marquez Christopher Pinder, agente del Servicio Secreto, quedó imputado en una causa por una presunta novatada con castigos físicos que dejó dos denunciantes con heridas graves en Miami-Dade (Miami-Dade Corrections)
Guardar

En Miami-Dade, tres hombres acusados por un caso de “hazing” (ritual de iniciación con castigos físicos) que dejó a dos víctimas con heridas graves se declararon no culpables, de acuerdo con registros judiciales citados por Miami Herald.

Entre los imputados figura Marquez Christopher Pinder, agente del Servicio Secreto de Estados Unidos, junto con Jared Lamar James y Elijah Delano Dyous, todos procesados por cargos vinculados a presuntas golpizas con bastones y tablones ocurridas en abril.

De acuerdo con Miami Herald, los tres fueron arrestados a fines de julio por la policía de Sweetwater y enfrentan dos cargos de intento de homicidio involuntario con arma mortal, dos cargos de agresión agravada con arma mortal y un cargo de hazing con arma mortal.

PUBLICIDAD

El medio precisó que las dos personas afectadas permanecen en el anonimato en los expedientes. Una fue identificada como estudiante de Derecho de la Universidad de Miami y la otra, tal y como reportó el diario, trabaja en Miami-Dade Fire Rescue.

Diez personas, incluyendo nueve oficiales de policía uniformados y un hombre con traje, posan frente a dos vehículos policiales de Sweetwater. Cielo nublado
La pesquisa quedó en manos de la policía de Sweetwater, que reconstruyó los encuentros denunciados y avanzó con las detenciones a fines de julio (The Sweetwater Police Department)

Cómo se desarrolló el presunto ritual

La reconstrucción del caso, a partir de las órdenes de arresto citadas por Miami Herald, indica que los denunciantes participaron durante cuatro noches, del 1 al 4 de abril, en reuniones ligadas a la fraternidad Kappa Alpha Psi realizadas en un apartamento y luego en una casa del condado. En ese marco, siempre de acuerdo con la investigación, fueron golpeados con bastones y tablones de madera.

PUBLICIDAD

Entre el 1 y el 3 de abril asistieron al departamento de Pinder en Sweetwater. La noche del 4 de abril fueron llevados a una vivienda en un área no incorporada, donde la agresión fue “más intensa”, afirmó una de las víctimas ante los investigadores, según las actas judiciales.

El expediente suma además a otros cuatro hombres, de entre 26 y 30 años, que estaban en la casa esa noche. No fueron imputados por los golpes, aunque los documentos les atribuyen actos de intimidación.

Blazer rojo con escudo bordado en el bolsillo: yelmo, apretón de manos, pergamino con letras, antorcha, estrellas y texto griego. Una mano con anillo de oro
La investigación vincula los hechos con una supuesta instancia de ingreso ligada a Kappa Alpha Psi, fraternidad que negó que los acusados fueran miembros activos o estuvieran al día (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cuadro médico de las víctimas

La policía de Sweetwater conoció el caso el 22 de abril, cuando un oficial acudió al Jackson South Medical Center por una denuncia vinculada a un episodio de “hazing”. El primer denunciante había pasado antes por un centro de urgencias a raíz de vómitos, fiebre y “un dolor inmenso en los glúteos”, tal y como surge de los documentos citados por Miami Herald.

Las heridas eran tan severas que debió ser operado para retirar piel dañada y recibir injertos. El expediente añade que, sin “la atención de emergencia necesaria”, el cuadro habría derivado en una insuficiencia renal con riesgo de muerte.

Sobre el segundo denunciante, Miami Herald informó que los detectives lo visitaron en su casa mientras recibía curaciones. Más tarde, el hombre admitió haber estado presente durante las cuatro noches, aunque negó haber sufrido agresiones.

Aun así, la investigación incorporó sus registros médicos y concluyó que recibió tratamiento extenso entre el 6 y el 24 de abril, incluida una intubación, con lesiones compatibles con las descriptas por la otra persona.

Edificio moderno de Jackson South Community Hospital con fachada de vidrio y detalles naranjas, entrada cubierta, pavimento de ladrillo y cielo con nubes
El caso salió a la luz cuando un oficial fue enviado al Jackson South Medical Center, donde una de las denuncias derivó en la apertura de la investigación (Jackson South Medical Center)

Qué dijeron las defensas y la fiscalía

Uno de los abogados de Marquez Christopher Pinder, Justin Beckham, dijo a Miami Herald que su cliente fue “acusado de forma desproporcionada”, aunque no desarrolló ese planteo.

Los defensores de Jared Lamar James y Elijah Delano Dyous no respondieron de inmediato a las consultas del medio estadounidense.

La fraternidad Kappa Alpha Psi, con 115 años de historia y parte del grupo conocido como Divine Nine, había señalado antes que los tres imputados no eran miembros activos ni estaban al día en la institución.

Retrato de un hombre de piel oscura con cabello largo trenzado, barba incipiente y una camiseta blanca, mirando al frente contra un fondo claro
Jared Lamar James integra el grupo de tres hombres que se declaró no culpable ante los cargos presentados en los tribunales de Miami-Dade (Miami-Dade Corrections)

Pese a eso, una de las víctimas declaró ante los detectives que Pinder encabezaba el grupo de aspirantes, que James actuaba como segundo responsable y que Dyous había asignado a ambos a ese papel, según las órdenes de arresto.

Al anunciar las detenciones, la fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernandez Rundle, recordó que estas prácticas ya causaron muertes y lesiones graves en Florida desde 2001.

En declaraciones recogidas por Miami Herald, sostuvo que algunos las presentan como una tradición de pertenencia y hermandad, pero remarcó que en ese estado ese ritual de agresiones representa un “abuso y es un delito”. También advirtió que, con demasiada frecuencia, sus víctimas terminan “en tumbas o en camas de hospital”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD