
El proyecto A11501 de Nueva York propone que los comercios de alimentos apliquen un 10% de descuento a todas las compras hechas en cajas de autocobro,con la idea de compensar al cliente por tareas que antes realizaba un cajero.
Según Forbes, la iniciativa presiona a un modelo de negocio con márgenes muy bajos y abre un debate sobre quién debe quedarse con los beneficios económicos de la automatización.
PUBLICIDAD
El punto más delicado para los supermercados está en los números: la Food Industry Association, asociación de la industria alimentaria, informó que el margen neto promedio de los minoristas de alimentos es de 2,1%, una proporción que vuelve inviable absorber un descuento del 10% con la estructura actual de precios.
La propuesta define de manera amplia qué es un establecimiento minorista de alimentos: un supermercado, una tienda de comestibles u otro vendedor de alimentos.
PUBLICIDAD
No fija un tamaño mínimo de tienda, volumen de ventas ni cantidad de terminales de autocobro, por lo que su alcance potencial es mayor que el de una norma pensada solo para grandes cadenas.

Alcance amplio y dudas sobre su aplicación
Esa redacción también deja dudas para empresas de mercadería mixta como Walmart, Target, Costco o 7-Eleven.
El texto parece aplicarse a todos los productos comprados en un kiosco de autocobro, no solo a los alimentos, lo que podría afectar a minoristas masivos, tiendas de conveniencia y clubes mayoristas que venden desde ropa y electrónica hasta artículos para el hogar.
PUBLICIDAD
La lógica de la iniciativa parte de una queja habitual de los consumidores: el trabajo que antes hacía el cajero pasó al cliente sin una compensación directa.
Escanear, embolsar y pagar puede evitar una fila, pero también traslada al comprador una parte de la operación de la tienda.
A11501 define el autocobro como un proceso automatizado en un kiosco fijo dentro del local que permite al cliente escanear, embolsar y pagar sin ayuda humana.
PUBLICIDAD
Esa descripción puede dejar fuera, o generar dudas, sobre formatos emergentes como los sistemas móviles de escaneo, el pago por aplicación o tecnologías como Amazon Just Walk Out, donde el consumidor no siempre completa esas tres acciones en una terminal fija.
Incluso las cajas de autocobro tradicionales suelen requerir asistencia de un empleado cuando un artículo no tiene código de barras, una promoción no se registra o una compra con restricción de edad exige aprobación.
PUBLICIDAD
Esa fricción complica la idea de que toda operación de autocobro implique el mismo nivel de trabajo por parte del cliente.
El proyecto se presentó a fines de mayo y tuvo una ventana muy breve antes del cierre del período legislativo en Nueva York.
Se envió a comisión, pero no recibió votación ni en comisión ni en el recinto; para convertirse en ley, tendría que volver a presentarse y ser aprobado por la Asamblea y el Senado antes de llegar a la gobernadora.
PUBLICIDAD
La publicación señaló que una presentación tardía de este tipo suele usarse para medir clima político o fijar posición. Eso no implica que la iniciativa haya quedado descartada.
Un mapa regulatorio más fragmentado
La propuesta neoyorquina forma parte de una tendencia más amplia de regulación estatal y local sobre autocobro en Estados Unidos.
Rhode Island fue el primer estado en aprobar restricciones de alcance estatal con su Restrictions on Self-Service Checkout Stations Act, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
PUBLICIDAD
Esa ley exige que las tiendas de comestibles tengan al menos una caja atendida por una persona por cada tres estaciones de autocobro durante las horas pico.
También dispone que al menos una de esas cajas cumpla con la Americans with Disabilities Act y que los supervisores del autocobro no estén asignados a otras tareas.
PUBLICIDAD
Medidas similares se introdujeron, se aprobaron o se consideraron en California, Massachusetts, Connecticut, Washington y Ohio.
A nivel local, la ciudad de Long Beach, en California, puso en vigencia la ordenanza ORD-25-0010 el 21 de septiembre de 2025: exige una proporción de un empleado por cada tres kioscos, fija un límite de 15 artículos y prohíbe en autocobro los productos bajo llave o sujetos a verificación de identidad.
Nueva York también discute una norma municipal separada, la Introduction 0729-2026, con un enfoque muy parecido. Aunque varían en alcance y estado legislativo, estas medidas suelen concentrarse en proporciones de personal, límites por terminal, supervisión de empleados, seguridad y prevención de pérdidas.
Revisión del modelo y debate de fondo
El aumento de estas regulaciones coincide con una revisión estratégica del autocobro por parte de grandes minoristas. El texto de Forbes señala que cadenas como Dollar General, Target y Walmart ya reevaluaban su uso por robos, complejidad operativa y frustración de los clientes.
El presidente ejecutivo y director general de Bed Bath & Beyond, Marcus Lemonis, se manifestó sobre las dificultades de operar en California por sus regulaciones.
El caso se inscribe en un escenario en el que algunos estados, en especial California, avanzan además con normas minoristas en otros frentes, como la responsabilidad ampliada del productor en textiles mediante la SB 707.
La dimensión laboral también pesa en el trasfondo del debate. La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos proyecta que los cajeros estarán entre las ocupaciones con mayor caída en la próxima década, con más de 300.000 puestos que desaparecerían.
Otro problema del proyecto está en su diseño uniforme. El descuento del 10% sería igual para cualquier operación, sin variar por cantidad de productos, tiempo empleado ni nivel de asistencia requerida, de modo que una compra de un solo artículo de alto precio podría recibir la misma lógica de compensación que una transacción extensa con muchos productos.
Para el medio, ese esquema desconecta el valor del descuento del trabajo real que hace el cliente.
La discusión, así, deja de limitarse a una línea de cajas: si la automatización desplaza tareas hacia el consumidor, la pregunta de fondo es si una parte de ese ahorro debe volver al usuario, una idea que podría extenderse a kioscos de check-in en aerolíneas, sistemas de pedido en restaurantes, portales de atención al cliente con inteligencia artificial, devoluciones de autoservicio y banca en línea.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un juez anuló las condenas contra el líder de Oath Keepers y otros miembros por el asalto al Capitolio
La resolución del magistrado Amit Mehta deja sin efecto sentencias por conspiración sediciosa vinculadas al ataque del 6 de enero de 2021
Una jueza federal bloqueó en Nueva York la prohibición de que los agentes migratorios usen cubrebocas
La magistrada Mae D’Agostino concluyó que el estado no puede imponer reglas a funcionarios encargados de aplicar leyes federales

Más de cuatro millones perdieron la ayuda alimentaria SNAP en EE. UU.: cuántos latinos quedaron afuera tras el cambio de requisitos
Organizaciones advierten sobre el impacto en familias hispanas tras los cambios en el acceso al principal programa de asistencia


