Seis muertos y rastros de veneno en una casa de Nueva York: el misterio familiar que nadie puede explicar

El caso desconcierta a la policía y a los vecinos, que aún esperan respuestas sobre lo que realmente ocurrió en la vivienda

Guardar
Mujer sonriente con gafas de sol sobre la cabeza, cuatro niños con caras borrosas, una niña sostiene un certificado con el nombre Harper Harmon
La policía de Mechanicville investiga la muerte de seis familiares en una casa de Nueva York como un caso criminal mientras avanzan los peritajes (FB: Sarah Myers)

La policía de Mechanicville investigó la muerte de Amy Steadman, su hija Sarah Myers y los cuatro hijos de esta en un departamento del norte del estado de Nueva York, en un caso que las autoridades trataron como una investigación criminal mientras los peritajes avanzaban.

El jefe del Departamento de Policía local, William (Bill) Rabbitt, afirmó el jueves que una nota manuscrita hallada en el lugar “sugiere firmemente” que la abuela estuvo involucrada en los fallecimientos y que las pruebas recuperadas dentro del inmueble apuntaron, de forma preliminar, a un envenenamiento intencional.

PUBLICIDAD

Según Rabbitt, los investigadores recuperaron elementos “compatibles con un envenenamiento intencional”, entre ellos “numerosos medicamentos con receta y de venta libre”. El jefe policial añadió que, por el momento, no había pruebas de que hubiera intervenido otra persona ajena al grupo familiar.

También remarcó que las “decisiones finales sobre responsabilidades” se tomarán solo después de completar la investigación, recibir los resultados toxicológicos y terminar las revisiones del médico forense.

PUBLICIDAD

La policía informó que la policía encontró los cuerpos durante un control de bienestar la noche del martes, después de que un vecino —preocupado porque no había visto a Steadman en varios días— se comunicara con las autoridades.

En su descripción de la escena, Rabbitt sostuvo que para el martes por la noche la familia llevaba muerta “un largo período de tiempo” y que el nivel de descomposición dificultó las tareas iniciales, al punto de impedir que los agentes pudieran identificar de inmediato a las víctimas en el lugar.

La policía local confirmó las identidades de los fallecidos y medios regionales del área de Albany las difundieron: Amy Steadman, de 64 años; Sarah Myers, de 44; y los cuatro niños Harper Harmon, de 13; Hudson Harmon, de 11; y los gemelos Gavin Harmon y Gracelynn Harmon, ambos de 10. De acuerdo con lo informado por la policía, Steadman era la madre de Myers y la abuela de los menores.

Aunque la hipótesis principal expuesta en la conferencia de prensa se centró en la intoxicación, Rabbitt mencionó un dato adicional: uno de los niños “sufrió lesiones fatales por fuerza cortante”.

Por el momento, el jefe policial evitó profundizar sobre ese punto y sostuvo que los detalles forenses y las causas de muerte quedarán establecidos una vez concluidos los estudios pendientes.

Rabbitt sostuvo que era parte del conjunto de indicios que “sugirió fuertemente” la participación de Steadman. Sin embargo, el funcionario aclaró que no podía referirse públicamente a la autoría ni al contenido específico del escrito mientras la investigación siguiera en curso y hasta contar con la certificación final del forense.

Qué reportaron los medios locales sobre las jeringas

Una mujer mayor con gafas sonríe. Cuatro niños con rostros borrosos llevan sudaderas con capucha tipo manta; tres son grises y una es roja
William Rabbitt informó que uno de los niños sufrió lesiones fatales por fuerza cortante, aunque la causa de muerte final depende del forense y de los estudios toxicológicos (FB: Amy Steadman)

En paralelo a lo dicho por la policía, fuentes citadas por el canal local Channel 13 News señalaron que uno de los niños habría sido apuñalado y que los demás habrían sido envenenados. Esas mismas fuentes indicaron que a los menores les habrían inyectado drogas y que en la vivienda se encontraron jeringas.

También vincularon un posible móvil con una decisión reciente sobre la custodia: según esa versión, el padre de los chicos habría recibido la custodia por 2 meses, un período que debía comenzar el próximo miércoles.

Las autoridades, en cambio, mantuvieron una posición cautelosa sobre el móvil y la mecánica exacta de las muertes.

Rabbitt insistió en que la investigación seguía abierta, que las pruebas preliminares apuntaban a un envenenamiento intencional y que las determinaciones finales dependerán del cruce de toda la información disponible: testimonios, hallazgos en el lugar, resultados toxicológicos y revisión del forense.

El padre de los niños y el trasfondo de la custodia

Rabbitt indicó que el padre de los menores vivía en Utah y que los investigadores hablaron con él.

En declaraciones al diario de Albany Times Union, el hombre —identificado como Brady Harmon— dijo que no veía a sus hijos desde 2019 y que esperaba su llegada a su casa cuando la policía le informó lo ocurrido. “Pasé de pensar: ‘Voy a ver a mis hijos’, a decir: ‘Nunca volveré a ver a mis hijos’”, sostuvo, y agregó: “Que se vaya al infierno”.

Harmon acusó a su exesposa de haberle impedido ver a los menores y afirmó que solo le permitía videollamadas ocasionales. También dijo que quería enterrar a sus hijos en Utah: “Quiero que estén lo más lejos posible de su madre”, declaró al diario.

Mientras avanzaban los análisis toxicológicos y las revisiones del forense, la policía reiteró que no había indicios de la participación de terceros y que no existía una amenaza para la comunidad. La investigación, según Rabbitt, continuaba hasta poder establecer con precisión la causa y la manera de muerte de cada una de las seis víctimas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD