La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios la tasa de interés de referencia

Por tercera vez consecutiva, la Fed decidió fijar la tasa de referencia en un rango de 3,5% a 3,75%

Guardar
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. REUTERS/Jonathan Ernst
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. REUTERS/Jonathan Ernst

La Reserva Federal de Estados Unidos dejó las tasas de interés sin cambios, pero la decisión expuso una fractura interna sin precedentes en más de tres décadas: cuatro miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) votaron en contra, la mayor disidencia registrada desde octubre de 1992.

El FOMC mantuvo la tasa de referencia de los fondos federales en un rango de 3,5% a 3,75%. Tres de los disidentes —la presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack; el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari; y la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan— respaldaron mantener ese rango, pero rechazaron la inclusión en el comunicado oficial de un sesgo hacia la relajación monetaria. El gobernador Stephen Miran votó a favor de un recorte de un cuarto de punto.

PUBLICIDAD

El comunicado posterior a la reunión incorporó una modificación respecto a declaraciones anteriores: los funcionarios señalaron que “los desarrollos en Oriente Medio están contribuyendo a un alto nivel de incertidumbre sobre las perspectivas económicas”. La versión previa se limitaba a indicar que las implicaciones del conflicto eran inciertas.

Los precios del crudo Brent alcanzaron, durante la jornada del miércoles, su nivel más alto desde junio de 2022. Un informe publicado a comienzos de mes reveló que la inflación al consumidor se disparó en marzo al ritmo más acelerado en casi cuatro años, impulsada por un alza récord en los precios de la gasolina. Aunque el aumento de precios permanece concentrado en el sector energético, empresas y economistas han advertido que, cuanto más se prolongue la guerra, mayor es el riesgo de que la inflación se extienda a bienes y servicios ajenos a la energía.

PUBLICIDAD

La tasa de inflación lleva cinco años por encima del objetivo del 2% fijado por la Fed. Ningún funcionario ha declarado públicamente que espere que el próximo movimiento de política monetaria sea una suba de tasas, aunque varios han manifestado interés en dejar abierta esa posibilidad. El mercado laboral, por su parte, muestra señales de fragilidad: la contratación neta ha caído a niveles cercanos a cero durante el último año, según múltiples autoridades de la institución.

Por tercera vez consecutiva, la Fed decidió fijar la tasa de referencia . REUTERS/Jonathan Ernst
Por tercera vez consecutiva, la Fed decidió fijar la tasa de referencia . REUTERS/Jonathan Ernst

La reunión fue, con alta probabilidad, la última presidida por Jerome Powell como titular del banco central. El Departamento de Justicia (DOJ) archivó una investigación penal contra la Fed, despejando el camino para la confirmación en el Senado de Kevin Warsh como próximo presidente de la institución. Powell está programado para ofrecer una conferencia de prensa a las 14:30 horas en Washington.

El mandato de Powell como presidente vence el 15 de mayo, aunque puede conservar su escaño en la Junta de Gobernadores hasta enero de 2028. Powell había condicionado su permanencia en el cargo a que la investigación del DOJ se resolviera “con transparencia y definición”; no obstante, la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, dejó abierta la posibilidad de reabrir el caso “si los hechos así lo justificaran”.

El Comité Bancario del Senado votó el miércoles para elevar la nominación de Warsh al pleno de la cámara. El camino quedó despejado tras el levantamiento de la oposición del senador republicano Thom Tillis, quien había bloqueado el proceso en relación con la investigación del DOJ. Una vez confirmado, Warsh ocuparía el escaño que actualmente pertenece a Miran y asumiría la conducción de la Fed en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, con la inflación persistente y un mercado laboral vulnerable empujando la política monetaria en direcciones opuestas.

(Con información de Bloomberg)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD