Dos militares de Estados Unidos resultan heridos tras ataque de oso en base de Alaska

La agresión ocurrió durante un entrenamiento en Joint Base Elmendorf-Richardson, donde los involucrados recibieron asistencia médica. Las autoridades estatales aún investigan los hechos y no revelaron la identidad de los afectados

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Primer plano frontal de la cabeza de un oso grizzly con pelaje marrón y hocico claro, con ojos oscuros y nieve difusa en el fondo
El reciente ataque de un oso pardo a soldados durante ejercicios militares en Alaska reabre la discusión sobre los riesgos en zonas de entrenamiento (Reuters)

Dos soldados estadounidenses resultaron gravemente heridos por un oso pardo durante un ejercicio de entrenamiento en la Joint Base Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, el viernes 18 de abril de 2026.

Según confirmó la 11th Airborne Division a CBS News, ambos militares participaban en un ejercicio de navegación terrestre cuando fueron sorprendidos por el animal.

Los soldados recibieron atención médica inmediata y continúan en observación, mientras las autoridades mantienen en reserva sus identidades hasta que los familiares sean notificados.

Esta base militar, situada en las afueras de Anchorage, opera en un entorno donde la fauna local representa un desafío permanente para las fuerzas armadas (REUTERS/Jeenah Moon)
Esta base militar, situada en las afueras de Anchorage, opera en un entorno donde la fauna local representa un desafío permanente para las fuerzas armadas (REUTERS/Jeenah Moon)

El ataque y la respuesta inmediata de los soldados

De acuerdo con el portavoz militar, teniente coronel Jo Nederhoed, ambos soldados portaban aerosol anti-osos (bear spray), una medida de seguridad obligatoria en zonas de entrenamiento expuestas a la fauna local.

Según relató Nederhoed a ABC News, los soldados lograron utilizar el bear spray durante el ataque, lo que habría sido clave para ahuyentar al animal y evitar consecuencias aún más graves. La prioridad de la unidad, aseguró el vocero, es “la seguridad y el bienestar del personal”.

La Alaska Department of Fish and Game explicó que el ataque fue probablemente defensivo, ya que el oso acababa de emerger de la hibernación, una situación que suele incrementar la agresividad de estos animales ante la presencia humana. La supervisora regional del organismo, Cyndi Wardlow, destacó a CBS News la importancia del uso del aerosol: “Tener bear spray en el campo puede haberles salvado la vida”.

Botella naranja de spray antiosos 'Counter Assault' sujeta a un cinturón verde sobre uniforme militar de camuflaje, con bosque borroso y montañas de Alaska
El bear spray se consolidó como un recurso esencial para el personal militar que desarrolla actividades en áreas con alta presencia de osos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigación y medidas de seguridad tras el ataque

La investigación oficial sigue en curso. Las autoridades militares y estatales trabajan en conjunto para esclarecer los detalles del incidente y reforzar las medidas de seguridad.

Según precisó el Departamento de Pesca y Caza a Anchorage Daily News, la zona del ataque —el área de entrenamiento Arctic Valley, dentro de la base— fue temporalmente cerrada a actividades recreativas hasta nuevo aviso.

Especialistas del organismo recolectaron muestras en el lugar para identificar la especie y el sexo del animal involucrado. Los funcionarios no lograron localizar al oso tras rastrear la zona, una extensión remota y montañosa dentro de los 259 kilómetros cuadrados que abarca la base militar.

Wardlow aseguró que el objetivo es aprender de cada incidente para incrementar la seguridad de civiles y militares en Alaska.

Tormenta diezma dos aldeas de Alaska y obliga a más de 1.500 personas a abandonar sus hogares
Equipos especializados analizan el incidente y evalúan posibles ajustes en los protocolos de protección para prevenir nuevos encuentros peligrosos (Capt. Balinda O'Neal/Alaska National Guard via AP/Archivo)

Una convivencia riesgosa entre humanos y osos

Alaska alberga una de las poblaciones de osos más grandes del mundo, con aproximadamente 100.000 osos negros y 30.000 osos pardos, según cifras oficiales. La presencia de estos animales en áreas cercanas a bases militares y zonas urbanas genera un desafío constante para la convivencia segura.

Entre 2000 y 2017, la Sección de Epidemiología estatal registró 68 hospitalizaciones por ataques de osos, con el 96% de los casos atribuidos a osos pardos. En ese periodo, se contabilizaron 10 muertes en ocho ataques diferentes.

La Joint Base Elmendorf-Richardson aloja a unas 40.000 personas, la mayoría personal militar en servicio activo. Fox News remarcó que no es la primera vez que ocurre un incidente de este tipo en la base: en mayo de 2022, otro soldado perdió la vida tras ser atacado por un oso en las inmediaciones del vertedero regional de Anchorage, tal como informaron fuentes oficiales.

Un oso grizzly marrón oscuro de pie en un río revuelto, sosteniendo un salmón rojo brillante en su boca. Hay vegetación frondosa en el fondo
La expansión de actividades humanas en Alaska obliga a reforzar estrategias que permitan reducir los incidentes con animales salvajes (Lian Law/U.S. National Park Service/Archivo/Handout via REUTERS)

Reacciones y próximos pasos

Funcionarios militares y estatales insisten en la necesidad de mantener la alerta y reforzar las recomendaciones de seguridad, sobre todo en la temporada de primavera, cuando los osos despiertan de la hibernación y aumentan los encuentros con humanos.

“Estamos colaborando estrechamente con las autoridades locales de vida silvestre para garantizar la seguridad de todo el personal y prevenir futuros incidentes”, declaró Nederhoed a Anchorage Daily News. Las investigaciones continuarán hasta determinar con precisión las circunstancias y posibles medidas adicionales de protección.

La experiencia reciente refuerza la importancia de las prácticas de prevención en Alaska, donde la convivencia entre humanos y grandes mamíferos sigue siendo un desafío para la seguridad pública y militar.