El Top of the Rock, el histórico mirador de Nueva York, refuerza su atractivo con tecnología y aventura

La tradicional terraza del Rockefeller Center incorpora atracciones como Skylift y The Beam, consolidando su posición como destino imprescindible para quienes recorren Manhattan

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El Top of the Rock
El Top of the Rock en el Rockefeller Center ofrece vistas panorámicas de 360 grados de Nueva York, incluyendo Central Park y la Estatua de la Libertad

Contemplar Nueva York desde el Top of the Rock representa una de las experiencias más impactantes para quienes visitan la ciudad. Situada en el corazón del Rockefeller Center, esta plataforma de observación, ubicada a setenta pisos de altura, permite admirar de un solo vistazo la magnitud de la ciudad, Long Island y Nueva Jersey.

El acceso es sencillo: solo se necesita adquirir una entrada en el complejo y prepararse para disfrutar de una postal urbana única.

La historia del Top of the Rock se remonta a 1933, cuando el entonces Edificio RCA, hoy conocido como 30 Rockefeller Plaza, inauguró su terraza como la primera atracción pública del edificio.

Inspirada en los lujosos transatlánticos de la época, contaba con sillas Adirondack, pinos en macetas y un bar al aire libre, y rápidamente se convirtió en un punto de encuentro, recibiendo hasta 1.300 visitantes al día. Cerró en 1986 y, tras una restauración integral, reabrió como Top of the Rock el 1 de noviembre de 2005, sumando tecnología y confort.

En 2019, el Rockefeller Center inició una renovación de cinco años en sus 8,9 hectáreas, incorporando nuevas atracciones que reforzaron su carácter de oasis urbano.

Entre las novedades más sobresalientes figuran Skylift y The Beam, dos experiencias que llevan la aventura a nuevas alturas y atraen a quienes buscan una perspectiva diferente de Nueva York.

El recorrido por el Top of the Rock abarca los pisos 67, 69 y 70, siendo estos dos últimos completamente al aire libre. Desde allí, se obtienen vistas de 360 grados que incluyen una panorámica de Central Park, el Puente de Brooklyn y la lejana Estatua de la Libertad. Celebridades como Frank Sinatra, Gene Kelly, Jimmy Fallon, Jon Hamm, Cameron Diaz y el grupo U2 han visitado la terraza, convertida en escenario de miles de fotografías compartidas por turistas de todo el mundo.

El recorrido por los pisos
El recorrido por los pisos 67, 69 y 70 del Top of the Rock garantiza fotografías inolvidables y la oportunidad de avistar famosos paisajes de Nueva York (REUTERS/Eduardo Muñoz)

Para planificar la visita, conviene tener en cuenta algunos consejos clave. Suscribirse al boletín del Rockefeller Center permite recibir novedades y descuentos exclusivos, como el programa On the Rocks, que ofrece entradas por aproximadamente USD 25 para residentes y trabajadores de la ciudad, además de beneficios en el bar The Weather Room.

Los niños acceden gratis a The Beam y quienes compran entradas infantiles obtienen descuentos en FAO Schwarz, 5 Acres y Ace’s Pizza.

Elegir el momento adecuado es crucial: el atardecer suele ser el horario preferido, cuando la ciudad comienza a iluminarse. Para evitar multitudes, se recomienda ir al abrir (8h) o de noche, desde las 20h, especialmente para disfrutar del espectáculo de luces de Skylift.

La compra anticipada en línea es la opción más eficiente, ya que garantiza un horario reservado. El Express Pass permite ingresar en cualquier momento, agiliza el acceso y otorga descuentos en la tienda oficial.

El VIP Pass suma una visita guiada, acceso prioritario a The Beam y Skylift y un brindis con champán. El All-In Pass combina ambas atracciones y permite ahorrar hasta USD 15 aproximadamente en la compra anticipada.

Para quienes llegan de forma espontánea, el acceso principal está en la calle 50, donde el personal orienta a los visitantes y resuelve cualquier inconveniente con tickets.

El recorrido por la plataforma dura al menos 45 minutos, y se recomienda llevar monedas para los visores panorámicos. Tras descender, la experiencia continúa en la tienda de regalos del nivel Rink, con opciones de gastronomía, compras y, en temporada, patinaje sobre hielo en The Rink.

El acceso temprano por la
El acceso temprano por la mañana o después de las 20h permite evitar multitudes y disfrutar de los espectáculos nocturnos de luces en Skylift (REUTERS/Ryan Murphy)

Entre las experiencias destacadas figura The Beam, una plataforma que eleva a los visitantes a 3,65 metros sobre la terraza, recreando la icónica imagen de 1932 Lunch Atop a Skyscraper, en la que once obreros almuerzan sobre una viga de acero durante la construcción del Rockefeller Plaza. Esta actividad está incluida en los pases All-In y VIP, y también puede sumarse a la entrada general o al Express Pass.

Por su parte, Skylift permite ascender en una plataforma de vidrio giratoria a 274 metros sobre el nivel de la calle, brindando una vista panorámica única y un espectáculo de luces al atardecer. Ambas atracciones pueden sumarse a cualquier tipo de entrada.

En el piso 67 se ubica The Weather Room, un café y bar con vistas inmejorables y una carta que celebra la gastronomía neoyorquina, desde bagels hasta repostería artesanal. Para quienes deseen un recuerdo, la tienda Top of the Rock Shop ofrece desde camisetas hasta imanes, y el Photo Pass —disponible por aproximadamente USD 40 en el lugar o USD 30 online— incluye fotografías digitales tomadas por profesionales durante la visita.

El Top of the Rock está en el 30 Rockefeller Plaza, con ingreso por la calle 50 entre la Quinta y la Sexta Avenida. Abre todos los días de 8h a medianoche, y la última entrada es a las 23:10.