El FBI alerta sobre estafas con deepfakes que suplantan a líderes religiosos en Florida

La proliferación de videos manipulados con inteligencia artificial ha provocado que fieles sean engañados por perfiles falsos de pastores, desencadenando advertencias de autoridades y expertos en ciberseguridad en el estado

Guardar
La imagen compara una representación
La imagen compara una representación deepfake de un líder religioso con la imagen real, ilustrando la advertencia del FBI sobre estafas que suplantan a líderes religiosos en Florida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un fenómeno tecnológico se extiende por las comunidades religiosas de Florida: los deepfakes generados por inteligencia artificial se emplean para suplantar a pastores y líderes espirituales, engañar a los fieles y socavar la confianza en las instituciones.

Deepfakes y estafas en comunidades religiosas de Florida

La experiencia de Jennifer LeClaire, pastora de la iglesia Awakening House of Prayer en Davie, ilustra la magnitud del problema.

Un feligrés llamado Sergio, seguidor habitual de las transmisiones de LeClaire, recibió en redes sociales un video en el que, supuestamente, la pastora le ofrecía asesoramiento personal.

El material, creado con IA, reproducía fielmente su voz y gestos, pero era completamente falso, lo que llevó a Sergio a exigir el cumplimiento de la promesa y amenazar con acudir a la policía. El engaño culminó con una solicitud de dinero, revelando la estafa.

LeClaire, con casi 600.000 suscriptores en YouTube, se vio obligada a advertir públicamente a sus seguidores. En marzo de 2025, difundió un video donde expuso el deepfake y solicitó ayuda para identificar señales de manipulación.

Los estafadores, según advirtió, estaban “aprovechándose de los creyentes que confían en mi buen nombre, explotando su fe para sus propios fines malvados”.

La reconocida pastora Jennifer LeClaire
La reconocida pastora Jennifer LeClaire advierte sobre estafa con deepfake en redes sociales. (Captura de video)

Testimonios: LeClaire y Capó frente al fraude digital

Especialistas señalan que estas falsificaciones digitales representan la evolución de viejas estafas. El reverendo Christopher Benek de la Primera Iglesia Presbiteriana de Miami afirma que los deepfakes constituyen la siguiente etapa tras las campañas de phishing por correo electrónico que ya afectaron a las comunidades religiosas en la década de 2000.

Para Benek, es fundamental educar a la congregación: “Tenemos que decirle a la gente que, aunque alguien esté en la iglesia, si te pide dinero, no se lo des”, recalcó.

El FBI recomienda estar atentos a distorsiones visuales, movimientos antinaturales o audio defectuoso, señales frecuentes en estas falsificaciones digitales. La educación y la prevención evitan que los fieles sean víctimas.

El fenómeno no se limita a LeClaire. El padre Rafael Capó, sacerdote católico de Miami y figura de creciente influencia digital, ha visto cómo surgen múltiples perfiles falsos en redes sociales utilizando su imagen, incluso mediante videos creados por IA.

Los estafadores usan estos perfiles para solicitar donaciones a nombre de ministerios ficticios. Capó, quien cuenta con más de 112.000 seguidores en Instagram, ha notado que la proliferación de estas estafas solo disminuyó cuando las plataformas aplicaron verificaciones más estrictas.

Las víctimas no son únicamente personas mayores; jóvenes seguidores también han alertado a Capó sobre la existencia de perfiles apócrifos: “Recibía mensajes de jóvenes: ‘Padre, ¿este perfil en redes sociales es tuyo?’”, explicó.

Además, el sacerdote fue blanco de propuestas de donaciones para supuestas organizaciones benéficas inexistentes.

La Iglesia Católica ha comenzado a debatir el tema en conferencias y foros. En una reciente intervención, el Papa León XIV instó a que la inteligencia artificial sirva al bien común y no a la acumulación de poder y riqueza, subrayando riesgos potenciales para la creatividad y la percepción de la verdad.

El papa León XIV llega
El papa León XIV llega a la plaza de San Pedro, en el Vaticano, para su audiencia general al aire libre, el miércoles 18 de febrero de 2026. (AP Foto/Gregorio Borgia)

Estrategias y recomendaciones de prevención

El problema se ha intensificado debido al abaratamiento y sofisticación de la tecnología. De acuerdo con expertos en ciberseguridad de la Universidad de Florida, hoy es posible crear deepfakes por apenas unos dólares, usando videos y audios disponibles en redes sociales de pastores y líderes religiosos, permitiendo a los estafadores replicar fielmente la imagen y la voz de las víctimas.

Plataformas como TikTok y Facebook han detectado decenas de cuentas falsas que emplean la identidad de figuras como el padre Mike Schmitz y otros referentes religiosos en Estados Unidos, según un análisis de la revista especializada Wired.

El software ChurchTrac, especializado en gestión de iglesias en Florida, advierte que las voces extraídas de transmisiones semanales pueden ser usadas para realizar llamadas fraudulentas, solicitando transferencias a cuentas específicas.

Rachel Tobac, directora ejecutiva de la consultora estadounidense SocialProof Security, subraya que el bajo costo y la facilidad de acceso a estas herramientas han incrementado la cantidad y sofisticación de los fraudes.

Los especialistas coinciden en que la ola de ataques no solo afecta a líderes conocidos, sino que también proliferan perfiles de supuestos pastores generados íntegramente por IA, quienes pueden viralizar mensajes y captar donaciones de usuarios desprevenidos.

Benek advierte que la aparición de deepfakes erosiona la confianza en las iglesias, ya lastimada por diversos escándalos en años recientes: “Hemos tenido tantos fracasos en la iglesia que deberíamos aprender de esas cosas”, afirmó.

El padre Diego Jaramillo denunció
El padre Diego Jaramillo denunció que están usando su imagen con ayuda de IA para vender colágeno en redes sociales. Crédito @uniminutocol/IG

A pesar de los riesgos, Benek sostiene que la IA debe ser adoptada con discernimiento, identificando peligros y aplicando medidas preventivas, sin rechazar la tecnología.

Para LeClaire, el mayor temor es que los deepfakes no solo se utilicen para pedir dinero, sino también para difundir mensajes polarizantes o atribuir conductas ilícitas a líderes religiosos. La pastora advierte: “La IA va a mejorar cada vez más, y será cada vez más difícil discernir lo verdadero de lo falso”.