
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que se reunirá con su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, el lunes y aseguró que el futuro de los deportados a la nación centroamericana depende del gobierno salvadoreño.
El gobierno de Trump deportó el 15 de marzo a más de 200 personas a El Salvador, donde están detenidas en la enorme prisión antiterrorista del país en virtud de un acuerdo por el que Washington paga USD 6 millones al gobierno de Bukele.
PUBLICIDAD
“Esperando ver al presidente Bukele, de El Salvador, el lunes”, escribió Trump en su red social Truth Social.
Y añadió: “El presidente Bukele ha aceptado con generosidad bajo la custodia de su nación a algunos de los enemigos extranjeros más violentos del mundo, y en particular de Estados Unidos. Estos bárbaros están ahora bajo la custodia exclusiva de El Salvador (...) y su futuro depende del presidente y su gobierno. ¡Nunca más amenazarán a nuestros ciudadanos!“.
PUBLICIDAD
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, adelantó que Trump y Bukele “hablarán sobre la colaboración de El Salvador” en materia migratoria.
“El 14 de abril, el presidente Trump recibirá al presidente Bukele de El Salvador en una visita oficial de trabajo. Discutirán la colaboración salvadoreña en el uso de su prisión de máxima seguridad para miembros de las pandillas Tren de Aragua y MS-13”, anunció Leavitt en rueda de prensa.
PUBLICIDAD
La portavoz afirmó que las acciones de El Salvador en materia migratoria se han convertido en un “modelo” de cómo otros países pueden colaborar con la Administración estadounidense.

El mandatario estadounidense, que aseguró “esperar con ansias” la reunión bilateral programada para el lunes, celebró en el mismo mensaje la “estrecha colaboración” entre Estados Unidos y El Salvador, señalando que ambos trabajan por un objetivo común: “Erradicar las organizaciones terroristas y construir un futuro de prosperidad”.
PUBLICIDAD
Estas declaraciones llegan apenas una semana después de que el mandatario estadounidense reiterase su deseo de que las cárceles de El Salvador alberguen a ciudadanos estadounidenses que estén cumpliendo penas de prisión en su país.
A principios de febrero, Trump dijo que estaba “estudiando” la posibilidad de deportar a otros países a ciudadanos estadounidenses con crímenes violentos a sus espaldas. Este comentario también tuvo lugar un día después de que Bukele ofreciera a las autoridades del país norteamericano “externalizar parte de (su) sistema penitenciario” a cambio de una “relativamente baja tarifa”.
PUBLICIDAD
Ambos países firmaron entonces varios acuerdos en materia de migración, incluyendo la encarcelación de “inmigrantes ilegales violentos de cualquier país” y la repatriación de “todos los pandilleros salvadoreños” desde territorio estadounidense.

De hecho, Bukele informó a finales de marzo sobre la llegada de “17 criminales extremadamente peligrosos del Tren de Aragua y de la MS-13 (Mara Salvatrucha)”, en una “operación militar conjunta”, y su internamiento en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una cárcel de máxima seguridad ubicada en Tecoluca, donde permanecerán al menos un año.
PUBLICIDAD
“Esto nos ayudará a concluir la recopilación de inteligencia y a perseguir a los últimos remanentes de la MS-13, incluidos sus antiguos y nuevos miembros, dinero, armas, drogas, escondites, colaboradores y patrocinadores”, señaló Bukele, quien además de recibir el agradecimiento de Washington fue calificado por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, como “el líder de seguridad más fuerte de la región” y “un gran amigo de Estados Unidos”.
La secretaria estadounidense de Seguridad Interior, Kristi Noem, visitó recientemente la CECOT, con capacidad para 40.000 reos, símbolo de la lucha antipandillas del mandatario salvadoreño.
PUBLICIDAD
En los últimos años, con la llegada de Bukele al poder, El Salvador logró un cambio radical, alcanzando cifras históricas en la reducción de homicidios que lo colocan hoy en día como el país más seguro de la región.
En 2023 se registraron únicamente 154 homicidios en todo el territorio salvadoreño, un número que contrasta drásticamente con los más de 2.390 asesinatos reportados en 2019, el año en que Bukele asumió la presidencia. Este logro, respaldado por datos de la ONU, ha sido atribuido al régimen de excepción implementado por el mandatario para combatir a las pandillas, una estrategia que ha generado tanto elogios como críticas a nivel internacional.
PUBLICIDAD
Bukele informó a comienzos de enero que El Salvador finalizó 2024 con una tasa de homicidios de 1,9 por cada 100.000 habitantes, lo que lo posiciona como el país más seguro del hemisferio occidental, “después de haber sido el país más inseguro del mundo”.
(Con información de AFP, EP y Reuters)
Últimas Noticias
La embajada de Estados Unidos en España instó a sus ciudadanos a evitar viajes a Ceuta y Melilla
La legación emitió una alerta a las 18:30 tras la entrada en menos de 24 horas de más de 50.000 personas desde Marruecos y recomendó seguir instrucciones locales y evitar protestas violentas

La administración Trump presentó el plan para la gestión del río Colorado: Arizona, California y Nevada usarían menos agua
Tras negociaciones estancadas, la propuesta del gobierno impone recortes para la Cuenca Baja, mientras que los estados localizados en la Cuenca Alta tienen la opción de implementar ahorros voluntarios

Tercera muerte en nueve días por accidentes con monopatines eléctricos en Nueva York
Una mujer murió tras ser embestida por un Tesla en Manhattan. La seguidilla de casos reaviva el debate por la seguridad vial en la ciudad

American Airlines cambió su política de reembolsos: el nuevo límite para pedir devolución en 24 horas en pasajes de último momento
La aerolínea modificó los criterios para reintegros rápidos en boletos adquiridos con poca antelación. El ajuste puede afectar a quienes viajan por urgencia o deciden volar sobre la hora

"Me asusté al pensar que podía tener un explosivo activo": el hallazgo de balas de cañón de la Guerra Civil en un aeropuerto de Alabama
Una inspección rutinaria identificó cinco proyectiles antiguos envueltos en toallas de papel en el equipaje facturado de una pasajera, lo que derivó en la activación de un protocolo por un “objeto potencialmente peligroso”



