Si viajas a Dinamarca, tienes que pasar por esta rotonda: está a 187 metros bajo el mar y fue la idea de un estudiante de 25 años

La obra de ingeniería se encuentra en uno de los cuatro túneles submarinos que unen las Islas Feroe

Imágenes de Kristina Háfoss, Secretaria General del Consejo Nórdico, de la rotonda subterránea del estrecho de Tangafjørður (@KristinaHafoss)
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Las Islas Feroe son uno de los destinos turísticos favoritos para descubrir la naturaleza salvaje de Dinamarca. Y es que este archipiélago formado por 18 islas volcánicas y situado geográficamente entre Islandia y Noruega es ampliamente conocido por sus montañas, páramos y escarpados acantilados donde viven miles de aves marinas.

No obstante, debido a su complicada geografía, la administración autónoma ha diseñado a lo largo de los años lo que se considera como una de las obras de ingeniería subterránea más impactantes del planeta. Sus islas se conectan a través de cuatro túneles submarinos que ahorran horas de viaje. Entre ellos destaca el que construyó el gobierno danés en el estrecho de Tangafjørður. Y es que este esconde uno de los trabajos de ingeniería más curiosos: la rotonda de Eysturoyartunnilin.

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El túnel de Eysturoy (Tunnil)
El recorrido del túnel de Eysturoy en las Islas Feroe (Tunnil)

La ‘rotonda de la medusa’ tiene su propia emisora de radio

Lo que hoy constituye una infraestructura neurálgica para la movilidad del archipiélago comenzó como la sugerencia pública de un joven local. Según el portal Guide to Faroe Islands, la primera persona en proponer un túnel submarino para conectar las dos islas más pobladas del territorio fue Tóki Højgaard, un estudiante de 25 años del pequeño pueblo de Rituvík. En 1999, Højgaard escribió una columna en el periódico local Dimmalætting sugiriendo la perforación bajo el estrecho de Tangafjørður. Quince años más tarde, en 2014, el Parlamento de las Islas Feroe aprobó la legislación para conectar la capital, Tórshavn, con las localidades de Runavík y Strendur.

Las obras comenzaron a principios de 2017 mediante explosiones controladas con dinamita. Hoy la red subterránea completa de Eysturoyartunnilin suma una longitud de 11.240 metros (11,2 kilómetros) bajo el lecho marino entre las islas de Streymoy y Eysturoy, según los datos oficiales de Tunnil. El punto más bajo de la calzada alcanza los 187 metros por debajo del nivel del mar, contando con una pendiente máxima del 5% para garantizar la seguridad de la valla y del tráfico. Tras finalizar las excavaciones en junio de 2019, la vía abrió oficialmente al público el 19 de diciembre de 2020.

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La rotonda de Eysturoyartunnilin (EYA Architecture and Dedign)
La rotonda de Eysturoyartunnilin en las Islas Feroe (EYA Architecture and Dedign)

El elemento distintivo de esta red vial reside en el centro del fiordo de Skálafjørður, donde se ubica la primera rotonda del mundo construida bajo el mar. Conocida popularmente como la ‘rotonda de la medusa’, conecta los tres ramales del túnel y se ha transformado en un notable atractivo turístico. La rotonda alberga una instalación artística concebida por el creador feroés Tróndur Patursson, caracterizada por un juego de luces multicolores y una escultura de acero de 80 metros de largo alrededor del pilar central que representa la danza tradicional feroesa.

Además, los conductores pueden sintonizar la emisora FM 97.00 para escuchar una pieza musical ambiental creada por Jens L. Thomsen a partir de sonidos grabados durante la excavación del túnel. Otro de sus aspectos destacables es su entrada exterior, que cuenta con portales luminosos diseñados por el arquitecto Eyðun Eliasen.

El túnel de Eysturoy (Tunnil)
El túnel de Eysturoy en las Islas Feroe (Tunnil)

El impacto socioeconómico de la infraestructura ha sido inmediato. Y es que el paso por el túnel, que se gestiona mediante lectura automática de matrícula, obliga al conductor a pagar un peaje. Los turismos abonados disponen de tarifas reducidas, mientras que los conductores en vehículos de alquiler o visitantes individuales abonarán la tarifa estándar de 175 coronas danesas (23,41 euros) por trayecto.

La distancia por carretera entre la capital Tórshavn y el área de Runavík se redujo de 55 a 17 kilómetros, recortando el tiempo de viaje de 64 minutos a solo 16 minutos. Desde Tunnil se afirma que la red de túneles submarinos conecta ya al 90,8% de la población de las Islas Feroe en un mismo sistema terrestre.

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