La reflexión de Xavi sobre los insultos en el fútbol: “No veo a un panadero aguantando esto”

El técnico habló sobre el racismo y los insultos en los estadios

El entrenador Xavi Hernandez (REUTERS/Murad Sezer)
El entrenador Xavi Hernandez (REUTERS/Murad Sezer)
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El racismo y los insultos en el fútbol son el pan de cada día. Partido tras partido, es una situación que se repite en los estadios de España. Xavi Hernández decidió dar su opinión sobre este asunto cuando era el entrenador del FC Barcelona. En concreto, habló de la polémica surgida en Mestalla durante el Valencia-Real Madrid, con Vinicius Júnior como víctima de un episodio racista.

El entonces técnico azulgrana no quiso limitar su respuesta al caso del futbolista brasileño. Para Xavi, la gravedad del problema exige una defensa conjunta de todos los profesionales del deporte, independientemente del equipo al que pertenezcan. “Hay que condenar cualquier acto de racismo”, afirmó. A continuación, insistió en que las rivalidades deportivas no deben interferir en la condena de este tipo de comportamientos: “Aquí no hay escudos, son personas, y hay que condenar actos de racismo como el de Vinicius en Mestalla”.

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Su reflexión también puso el foco en las condiciones en las que futbolistas, entrenadores y periodistas desarrollan su trabajo. El entrenador consideró que el respeto debe ser una exigencia básica y que ninguna profesión debería obligar a sus trabajadores a soportar insultos durante su jornada laboral. “Hay que defender no a Vinicius en particular, sino al profesional del fútbol. Hay que defender la profesión del futbolista, el entrenador, el periodista. Siempre lo he pensado, pero ahora que estoy en esta situación, aprovecho para decirlo”, explicó.

El delantero brasileño del Real Madrid Vinícius Júnior durante un partido ante el Valencia (EFE/ Kai Forsterling)
El delantero brasileño del Real Madrid Vinícius Júnior durante un partido ante el Valencia (EFE/ Kai Forsterling)

La parte más contundente de su intervención llegó al abordar la normalización de los insultos en los campos de fútbol. Xavi cuestionó que estas conductas se toleren en el deporte y reclamó consecuencias cuando se produzcan. Su propuesta pasa por no permitir que los encuentros continúen con normalidad cuando se registren este tipo de comportamientos. “Se ha aceptado el insulto, es el único deporte que se acepta. Estoy en el banquillo y me llaman hijo de tal. No veo a un panadero aguantando esto. Hay un insulto, pues no se juega. Es un mensaje para el presidente de LaLiga, la Federación, es hora de parar todo esto (...)”, manifestó.

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Para reforzar su argumento, el entrenador comparó lo que sucede en los estadios con el comportamiento que se espera en otros entornos laborales. “A ningún maestro le insultan. Si insultas a un obrero te cae un ladrillo en la cabeza. Hay que imponerse. No tengo que aguantar en mi horario laboral insultos. Siempre lo he pensado, pero es el momento de decir basta”, añadió. Xavi también señaló a los clubes como parte de la solución y defendió que deberían reunirse para abordar el problema de forma conjunta. “Deberíamos reunirnos y ponernos duros en esto”, apuntó, aunque reconoció que no es él quien tiene que tomar esa decisión.

La educación, clave contra el racismo

Más allá de las posibles medidas disciplinarias, el técnico situó la educación en el centro del debate. A su juicio, el comportamiento de los aficionados no debería cambiar por el hecho de encontrarse en un estadio ni por la camiseta que defienda cada futbolista. “Es un tema educacional. Si yo voy a ver el teatro y no me gusta, no insulto. Y los árbitros, etcétera. Hay que sacarse la camiseta en esto. Vinicius es persona, hay que defender a cualquier persona por encima de cualquier camiseta”, señaló.

Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, fue preguntado por los últimos episodios de racismo en el fútbol español sucedidos el sábado tanto en el Getafe-Sevilla como en el Sestao-Rayo Majadahonda (EFE)

El entrenador también quiso matizar el alcance de sus críticas. Aunque considera necesario condenar los episodios racistas, rechazó generalizar sobre toda la sociedad española o sobre LaLiga. Su postura es que deben identificarse y combatirse los casos concretos, además de trabajar para evitar que se repitan. “España no es racista, hay casos, pero no diría tanto”, afirmó, después de insistir en que futbolistas y entrenadores deben ser un ejemplo, aunque el entorno de insultos dificulte esa tarea.

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