El pueblo de Guadalajara con castillo y catedral que Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias eligieron para su escapada en pareja

Los intérpretes se alojaron en un antiguo molino harinero del siglo XV cerca de Sigüenza y aprovecharon para conocer el casco histórico medieval de la localidad

Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón en 'Velvet' (Atresmedia)
Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón en 'Velvet' (Atresmedia)
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Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias pasaron tres días en Sigüenza, la ciudad medieval de Guadalajara conocida como la Ciudad del Doncel. Los actores se alojaron en el Molino de Alcuneza, un hotel boutique que pertenece a la línea exclusiva Relais & Châteaux. El emplazamiento se instala en un molino harinero del siglo XV.

La pareja, que mantiene su relación con discreción desde que se conoció hace seis meses, aprovechó un hueco entre la gira teatral de La malquerida, en la que trabaja Sánchez-Gijón, y los compromisos de Iglesias en la producción Ella, maldita alma. Además de descansar en el spa del hotel y disfrutar de su restaurante con estrella Michelin con productos de la zona, recorrieron las calles empedradas de Sigüenza y comieron en otros establecimientos de la zona.

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Según publicó la revista ¡Hola!, las fotografías de la escapada se tomaron el 13 de octubre, tres días después del puente de la Hispanidad, y muestran a los actores cogidos de la mano por el entorno de la Ciudad del Doncel. El viaje se suma a otras salidas de la pareja durante el año, como las registradas en Santander y en Trujillo.

Una ciudad medieval, renacentista y barroca a la vez

Catedral de Sigüenza, Guadalajara.
Catedral de Sigüenza, Guadalajara.

El casco histórico de Sigüenza, situado a seis kilómetros de el hotel donde se hospedaron fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1965 y concentra tres etapas urbanas distintas que se recorren a pie desde lo alto del cerro hasta el barrio de San Roque. La parte medieval conserva el castillo, restos de la muralla y callejuelas empedradas que los vecinos llaman travesañas.

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Más abajo aparece la Sigüenza renacentista, con la Plaza Mayor porticada y palacios como el de los Deanes, hoy sede del Ayuntamiento. La ciudad barroca, levantada en buena parte por los obispos que gobernaron el territorio, se extiende hacia la Alameda, un paseo con olmos centenarios junto al río Henares.

El castillo que corona Sigüenza, hoy parador de turismo

Castillo de Sigüenza, en Guadalajara (Parador.es).
Castillo de Sigüenza, en Guadalajara (Parador.es).

El castillo de Sigüenza tiene origen en una alcazaba de época islámica y adquirió su configuración actual entre los siglos XIII y XIV, cuando pasó a ser residencia de los obispos seguntinos. Según fuentes oficiales de turismo de la comunidad castellana, la fortaleza conserva murallas, torres cuadradas y semicirculares y un patio interior desde el que se obtienen vistas del casco histórico y de la catedral. En el siglo XX fue restaurado y convertido en Parador Nacional, por lo que sus zonas comunes pueden visitarse de manera libre.

Alrededor de la fortaleza se despliegan iglesias románicas, como la de San Vicente Mártir y la de Santiago, además de la Casa del Doncel, una casa-torre con decoración mudéjar que hoy alberga un restaurante de cocina contemporánea.

La catedral que custodia al Doncel y una mesa con estrella Michelin

Las obras de la catedral de Santa María comenzaron en 1124, tras la conquista cristiana de la ciudad, y se prolongaron hasta el siglo XV. Su aspecto exterior, con dos torres que flanquean la portada principal, responde a su función original como parte del sistema defensivo urbano, según detalla Turismo de Castilla-La Mancha. En su interior se conserva la escultura funeraria de Martín Vázquez de Arce, conocido como el Doncel de Sigüenza, considerada una de las piezas más relevantes de la escultura funeraria española.

Concatedral de Santa María, en Sigüenza
Concatedral de Santa María, en Sigüenza (Catedral de Sigüenza).

La oferta gastronómica de la zona suma otro atractivo a la visita. El restaurante El Doncel y el del propio Molino de Alcuneza cuentan cada uno con una estrella Michelin, mientras que los bares del centro sirven el fino seguntino, una bebida local elaborada con gaseosa, vermut y espuma de cerveza. A pocos minutos del núcleo urbano se extiende además el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, con un mirador dedicado al naturalista Félix Rodríguez de la Fuente.

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