El pueblo andaluz que nació entre dos provincias y tiene un puente que las une: de su pasado romano a la visita de Carlos III

La localidad tiene algo menos de 7.000 habitantes y ha tenido varios cambios de nombres a lo largo de los siglos

Parroquia Inmaculada Concepción, en Villa del Río. (Ayuntamiento de Villa del Río)
Parroquia Inmaculada Concepción, en Villa del Río. (Ayuntamiento de Villa del Río)
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En el extremo oriental de la provincia de Córdoba, donde el territorio cordobés se encuentra con el de Jaén, Villa del Río ocupa una posición que ha marcado buena parte de su historia. El municipio se asienta junto al Guadalquivir y tiene en el puente histórico sobre el arroyo Salado uno de sus elementos más singulares, situado precisamente en el límite entre ambas provincias.

Este enclave, próximo a la autovía A-4, ha favorecido las comunicaciones entre territorios desde la Antigüedad y explica que la localidad sea conocida como la Puerta de Córdoba.

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Su pasado también se refleja en los distintos nombres que ha recibido, en las construcciones vinculadas al agua y en un patrimonio que combina arquitectura histórica, arte y tradiciones locales. Recorrer Villa del Río permite descubrir una localidad que no solo sirve de paso entre provincias, sino que guarda historias propias a orillas de uno de los grandes ríos de Andalucía.

De Orabuena a Villa del Río: la historia detrás de su nombre

El nombre actual del municipio es el resultado de una evolución que se remonta a la Edad Media. Según la documentación del Archivo Municipal recogida por la Diputación de Córdoba, tras la conquista cristiana de la zona por Fernando III, en el siglo XIII, la población recibió el nombre de Orabuena. Más adelante pasó a conocerse como Aldea del Río, una denominación que aparece documentada en el siglo XV.

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Pueblo cordobés
Villa del Río. (Turismo Valle del Guadalquivir)

El cambio definitivo llegó en 1635, cuando Felipe IV le concedió la categoría de villa. Desde entonces, el municipio conserva el nombre de Villa del Río. Su historia también está ligada a las disputas por la jurisdicción del territorio.

En el siglo XVII, la localidad quedó bajo el señorío de Antonio Alfonso de Sousa, que adquirió sus derechos jurisdiccionales en 1629. Los conflictos posteriores con la población y con Córdoba formaron parte del proceso que culminó en 1635, cuando la aldea consiguió recuperar competencias municipales.

Qué ver en Villa del Río: historia, arte y el legado del Guadalquivir

Uno de los lugares más singulares de Villa del Río es el puente romano sobre el arroyo Salado, situado en el límite entre las provincias de Córdoba y Jaén. Esta construcción se relaciona con el trazado de la antigua Vía Augusta, una de las principales calzadas de Hispania, y permite acercarse al pasado de las comunicaciones en este rincón de Andalucía.

Puente Romano Villa del Río. (Wikimedia Commons)
Puente Romano Villa del Río. (Wikimedia Commons)

Aunque se conoce como puente romano, conviene tener en cuenta que la cronología de algunas partes de la estructura conservada ha sido objeto de debate, por lo que no es prudente atribuir toda la fábrica actual a una única época.

Ya en el casco urbano, la Casa de las Cadenas ofrece otra perspectiva de la historia local. Este edificio señorial alberga el Museo Histórico Municipal y está ligado a un episodio destacado: en octubre de 1731 se alojó en él el infante Carlos, que años después se convertiría en Carlos III. Su nombre procede del privilegio de colocar cadenas en el exterior, concedido, según la historia local, por Felipe V. El museo permite completar la visita con un recorrido por el pasado y el patrimonio artístico de la localidad.

La relación de Villa del Río con el entorno también se aprecia en las aceñas, antiguos molinos hidráulicos que aprovechaban la fuerza del agua para moler grano. Estas construcciones recuerdan la importancia del Guadalquivir en la vida económica de las poblaciones ribereñas. Antes de organizar una visita, no obstante, es aconsejable comprobar si el acceso está permitido y en qué condiciones se encuentran los restos.

El recorrido puede continuar en la ermita de la Virgen de la Estrella, dedicada a la patrona del municipio. El templo está vinculado a una devoción con raíces históricas y a las celebraciones populares que forman parte de la identidad local. Su visita permite conocer una faceta distinta del patrimonio de Villa del Río, más relacionada con las tradiciones y la vida religiosa.

Por último, quienes quieran profundizar en su vertiente cultural pueden acercarse al Museo Histórico Municipal, en la propia Casa de las Cadenas. Sus colecciones permiten descubrir parte de la historia de la localidad y su tradición pictórica, vinculada a artistas como Pedro Bueno, Blas Moyano y Ginés Liébana. De esta forma, el paseo por Villa del Río combina arquitectura, historia y arte sin perder de vista el paisaje del Guadalquivir que ha acompañado al municipio a lo largo de los siglos.

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