La reflexión de Rodri sobre sus estudios: “Tenía 19 años cuando jugué mi primer partido de La Liga y estaba en la universidad y la gente decía: ‘¡¿Es el mismo tipo?!’”

El futbolista español compaginó durante un tiempo sus estudios en la universidad con su carrera como futbolista profesional

El jugador español Rodri (Reuters/Peter Cziborra)
El jugador español Rodri (Reuters/Peter Cziborra)
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Mucho antes de consolidarse en el fútbol de élite, Rodri tomó una decisión que marcaría su formación fuera de los terrenos de juego: continuar estudiando mientras avanzaba su carrera como futbolista. El centrocampista español, que ha conquistado grandes títulos con la selección española y el Manchester City, no quiso que su profesión condicionara por completo su desarrollo académico. Por eso, mientras empezaba a hacerse un nombre en el fútbol, también dedicaba tiempo a completar sus estudios universitarios.

La elección del futbolista respondía a una idea que había aprendido en casa. Sus padres consideraban fundamental que recibiera una formación más allá del deporte y le permitieron perseguir su sueño futbolístico con una condición: que no dejara los estudios. Rodri asumió ese compromiso y terminó el grado de Administración y Dirección de Empresas (ADE) en la Universidad Jaume I de Castellón, una etapa que recuerda como una experiencia enriquecedora tanto en el plano académico como en el personal.

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“La educación era muy importante en mi familia”, explicaba el internacional español. Aquella prioridad familiar se mantuvo incluso cuando las exigencias del fútbol empezaron a multiplicarse. Para Rodri, la universidad no era simplemente una obligación que debía cumplir, sino una parte de su vida que le permitía mantener otros intereses y relacionarse con personas alejadas de su entorno profesional. La dificultad de compaginar ambas actividades apareció desde sus primeros años como profesional.

El jugador azulgrana Rodri ( REUTERS/Dilara Senkaya)
El jugador azulgrana Rodri ( REUTERS/Dilara Senkaya)

Después de cumplir los 18 años y dejar la academia del Villarreal, Rodri vivió en una residencia de estudiantes durante su primer curso universitario. Allí encontró una rutina diferente de la que podía esperarse de un futbolista que comenzaba a competir a un nivel cada vez más exigente. “Mis compañeros entrenaban y luego volvían a un piso solos. Me formé, luego fui a clases, luego volví a la residencia de estudiantes, donde conocí gente de toda España”, recordaba sobre aquellos años. Su situación resultaba llamativa porque, mientras algunos le identificaban con el mundo del fútbol, él seguía asistiendo a clase y preparando sus asignaturas.

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La diferencia entre ambas facetas sorprendía a quienes conocían su trayectoria deportiva y, al mismo tiempo, le veían como un estudiante universitario más. “Tenía 19 años cuando jugué mi primer partido de La Liga y estaba en la Universidad y la gente decía: ‘¡¿Es el mismo tipo?!’“, comentaba. La frase refleja hasta qué punto Rodri consiguió mantener separados, al menos en determinados momentos, el futbolista que competía en la élite y el estudiante que debía cumplir con sus obligaciones académicas. El centrocampista ha valorado aquella experiencia de forma positiva. Asegura que “disfrutó mucho de esos cuatro años” y que “fue bueno para su salud mental”, porque le permitía desconectar de la presión del fútbol y dedicar tiempo a una realidad distinta. Incluso después de trasladarse a Manchester, siguió acudiendo personalmente a la universidad cuando necesitaba hacer exámenes o entregar documentos.

El mediocampista español Rodri se despide del Manchester City con un emotivo video. Revive sus mejores momentos, goles inolvidables y su agradecimiento a los aficionados que lo acompañaron en cada paso.

Rodri y cómo compaginar la carrera de futbolista con la universidad

La universidad también tuvo un papel importante en su vida personal. Durante aquella etapa conoció a Laura Iglesias, su mujer, que estudiaba Medicina. Rodri ha explicado que ella no mostraba demasiado interés por el fútbol, algo que le ofrecía una perspectiva diferente a la de su entorno habitual. “No quería oír hablar del empate contra el Celta de Vigo”, contaba como ejemplo. Aquella distancia respecto a los resultados le permitía relacionarse con alguien para quien un partido no tenía la misma importancia que para un futbolista profesional.

Mantener los estudios mientras cumplía con los entrenamientos y las competiciones no fue sencillo. Rodri reconoce que el proceso exige adaptar las expectativas y aceptar que quizá no sea posible avanzar al mismo ritmo que los demás estudiantes. “Está claro que no puedes seguir el ritmo del resto de estudiantes, pero con pasión y dedicación puedes conseguirlo. No en cuatro años, porque a mí me ha costado seis”, señalaba. Para aprovechar el tiempo, solía estudiar por las tardes cuando el cuerpo técnico les daba libre.

El jugador español Rodri con el Balón de Oro (REUTERS/Sarah Meyssonnier)
El jugador español Rodri con el Balón de Oro (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

Esa concentración en los libros también le provocó algún contratiempo. En una ocasión, llegó a olvidarse de que tenía un partido programado. “¿Sabes cuando tienes una pesadilla en la que vuelves al colegio y olvidas que tienes un examen? Pues eso me pasó a mí, solo que fue real. Y no era el colegio, era La Liga", relataba. Tuvo que correr hacia su coche para llegar a tiempo. “Me sentía como James Bond en mi Opel, recorriendo las calles. Entré con un aspecto terrible. Ese día me dieron una paliza, pero me lo merecía”, recordaba. La experiencia le enseñó la importancia de organizarse para cumplir con sus dos responsabilidades. Su trayectoria universitaria demuestra que, aunque compaginar estudios y fútbol requiere esfuerzo, Rodri encontró la manera de completar ambos caminos sin renunciar a su formación.

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