El rincón de Extremadura donde el castillo marca el paisaje y las rutas llevan a antiguos molinos

La sierra concentra un recinto defensivo ligado a la Orden de Santiago, caminos señalados entre bosques y gargantas, y un itinerario circular que atraviesa decenas de ingenios harineros

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Vista del pueblo y el castillo de Montánchez, en Cáceres (Adobe Stock).
Vista del pueblo y el castillo de Montánchez, en Cáceres (Adobe Stock).

Extremadura es una Comunidad Autónoma que esconde verdaderas joyas entre sus pueblos y paisajes. Uno de ellos es Montánchez, un lugar que concentra en su casco urbano y en su entorno algunos hitos patrimoniales y naturales. Situado en Cáceres, se levanta en la sierra que lleva su nombre, en el centro del triángulo formado por dicha la ciudad con la misma denominación que la provincia, Trujillo y Mérida.

Dentro del municipio destacan entornos como el castillo, la Iglesia de San Mateo, el cementerio monumental y rutas como la de los Molinos. Todo ello, situado en una comarca marcada por el jamón ibérico y por la cercanía con la basílica de Santa Lucía del Trampal.

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Uno de los enclaves más destacados es el Castillo de Montánchez, levantado sobre un cerro y convertido en la imagen más reconocible de la localidad. Es Patrimonio Histórico español y conserva la Torre del Homenaje y los aljibes, y estuvo ocupado durante los siglos XV y XVI por la Orden de Santiago. Además, es una fortaleza que data del siglo VII, arrancando con la ocupación musulmana y modificado tras la Reconquista. Gracias a sus murallas se obtiene una imagen panorámica de Cáceres y Badajoz.

Qué ver en Montánchez: castillo, iglesia y cementerio monumental

Además, de su castillo histórico, Montánchez cuenta con otros monumentos o edificios emblemáticos del pueblo que merece la pena visitar. Uno de ellos es la Iglesia de San Mateo, un lugar que se sitúa “asomada” por encima de las casas blancas, con una torre campanario destacada y situada en un mirador con zonas verdes. Esta iglesia fue construida en el siglo XIV y reformada en el siglo XVII, con una amplia nave cubierta por bóvedas de aristas y un campanario independiente.

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A ese recorrido urbano se le suma el barrio del Canchalejo, el más antiguo del pueblo, con un trazado irregular y varios rincones de interés. También destaca el cementerio, el cual fue declarado como el “más bonito de España” en 2015 y se encuentra adosado a las antiguas murallas y ofrece vistas sobre las praderas y campos de la zona.

Este cementerio está situado en la ladera del castillo, con diseño en terrazas y capillas adosadas a las rocas. El municipio también cuenta además con varias ermitas, entre ellas las de los Santos Mártires, la Virgen de los Remedios, San Blas y Santo Domingo.

Rutas, dehesa y la basílica visigoda de Santa Lucía del Trampal

El entorno natural de Montánchez se compone de bosques, mesetas y gargantas que sostienen buena parte de la oferta de senderismo de la zona. Existen varios caminos para realizarlo: la ruta del Castañar, la ruta de Donde Nace y la ruta del Robledo.

Sin embargo, la ruta de los Molinos es la que recibe más atención. Es de unos 15 kilómetros de recorrido por la Sierra de Montánchez, con 30 antiguos molinos harineros, algunos de origen romano, y paisajes del bosque mediterráneo.

El castañar de Montánchez, en Cáceres (Turismo Trujillo).
El castañar de Montánchez, en Cáceres (Turismo Trujillo).

La comarca amplía este mapa con otros puntos como la dehesa comunal de Botija, vinculada a la montanera del cerdo ibérico, los restos arqueológicos de Villasviejas del Tamuja y La Terrona, una encina de más de 800 años, 16 metros de altura y 7,80 metros de perímetro, situada en Zarza de Montánchez.

En cuanto a la gastronomía, este municipio es conocido por su jamón ibérico, el cual es un producto de proyección mundial. Además, destacan otros platos y elaboraciones locales como migas con torreznos, chanfaina, prueba de cerdo, chorizo, lomo ibérico, patatera, sopa de tomate, escabeche de cardo o acelgas, sopa de espárragos trigueros y vino de pitarra.

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