El jardín de cuento de Reino Unido: declarado Patrimonio de la Humanidad, del siglo XVIII y con la mayor colección de plantas del mundo

Este paraíso floral ha sido nombrado recientemente el mejor jardín del Reino Unido gracias a su increíble colección y los secretos que esconde

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Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres
Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres (EFE).

Hay ciudades que esconden jardines capaces de detener el tiempo y Londres es una de ellas. La capital guarda en su periferia suroeste uno de los espacios verdes más extraordinarios del planeta: un recinto donde la botánica, la arquitectura victoriana y siglos de historia conviven en más de 130 hectáreas abiertas al público. La primavera lo transforma en un destino que supera cualquier expectativa, con florecidas que convierten cada rincón en una estampa difícil de olvidar.

Una clasificación elaborada por la empresa europea de impresión fotográfica CEWE acaba de confirmar lo que muchos visitantes ya saben: el Real Jardín Botánico de Kew es el mejor jardín del Reino Unido para visitar esta primavera, tal y como expone el medio Secret London. El estudio analizó espacios verdes de todo el país a partir de calificaciones de Google, número de reseñas y menciones específicas a la primavera, y Kew se impuso con una valoración de 4,7 estrellas sobre más de 52.000 opiniones, con 1.835 referencias directas a esta época del año. Inglaterra domina la clasificación en su conjunto, pero ningún jardín se acerca al primero.

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Un jardín centenario que es Patrimonio de la Humanidad

Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres (Reuters).
Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres (Reuters).

Los Jardines de Kew se extienden entre el barrio de Richmond upon Thames y el de Kew, en el suroeste de Londres, sobre una superficie de 130 hectáreas. Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, cuando el espacio comenzó a tomar forma como jardín real. La Unesco los declaró Patrimonio de la Humanidad, una distinción que comparten con muy pocos espacios verdes en el mundo y que reconoce tanto su valor histórico como su aportación a la ciencia botánica.

Los jardines albergan la mayor colección de plantas vivas del planeta y constituyen uno de los centros de investigación botánica más relevantes a escala global. Además de su función científica, el recinto sirve como lugar de formación para jardineros profesionales, lo que añade una dimensión educativa a su ya considerable peso cultural y patrimonial.

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Además, la primavera convierte Kew en un destino especialmente atractivo. Las florecidas se suceden por todo el recinto, desde los cerezos hasta los tulipanes y los azaleos, transformando los paseos en una experiencia que los más de 52.000 visitantes que han dejado reseña en Google describen con palabras como “imperdible” y “excepcional”.

Qué ver en Kew Gardens

Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres (Reuters).
Jardines Botánicos Reales de Kew, en Londres (Reuters).

El recinto concentra una colección de estructuras arquitectónicas que por sí solas justifican la visita. El Palm House, construido entre 1841 y 1849, fue la primera gran estructura de hierro fundido levantada en Inglaterra y sigue siendo uno de los invernaderos más reconocibles del mundo. El Temperate House es la mayor estructura victoriana de cristal y hierro que existe, un edificio que impresiona tanto por sus dimensiones como por la colección vegetal que alberga.

El Princess of Wales Conservatory recrea diez zonas climáticas distintas bajo un mismo techo, lo que permite al visitante pasar en pocos metros de un ambiente tropical a uno desértico. El Palacio de Kew, incluido en el precio de la entrada general, destaca por sus cocinas históricas y ofrece una perspectiva íntima de la vida de la realeza británica en el siglo XVIII.

Para quienes prefieren la experiencia al aire libre, el Treetop Walkway permite caminar a 18 metros de altura entre las copas de los árboles, con vistas sobre el conjunto del jardín que resultan especialmente llamativas en primavera. La Gran Pagoda, inaugurada en 1762 con 50 metros de altura, cierra el recorrido como uno de los símbolos visuales más reconocibles del jardín. El Jardín de Bambú y el Jardín de la Paz completan una oferta que puede ocupar fácilmente una jornada completa.

Cómo llegar, horarios y precios de Kew Gardens

La forma más cómoda de llegar desde el centro de Londres es en metro por la District Line o en Overground hasta la parada Kew Gardens, situada en la zona 4. Desde la estación, hay que cruzar el puente sobre las vías y seguir la calle en línea recta hasta la entrada del jardín.

Además, el recinto abre todos los días del año excepto el 24 y el 25 de diciembre, con apertura a las 10:00 horas en todos los casos. El cierre varía según la época: a las 16:00 horas en invierno, a las 18:00 horas en octubre y entre las 18:30 y las 19:30 horas en verano. Para horarios exactos, conviene consultar la web oficial antes de la visita, ya que pueden variar según la temporada.

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Las entradas cuestan 17 libras (unos 20 €) para adultos y 5 libras (unos 6 €) para niños de entre 4 y 16 años. Los menores de 4 años entran sin coste. La compra anticipada en línea permite acceder a precios más reducidos y evitar las colas, que en días de buen tiempo pueden ser considerables. Los titulares de la London Pass tienen la entrada incluida de forma gratuita.

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