En el corazón de Andalucía, donde las rutas históricas convergen y los paisajes naturales se entrelazan con el legado cultural, se encuentra Antequera, una ciudad que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos. Conocida por sus monumentos megalíticos, su arquitectura renacentista y sus formaciones geológicas únicas, este enclave malagueño ofrece una experiencia que trasciende el simple turismo. Sus calles empedradas, plazas con historia y panorámicas que capturan la mirada invitan a un recorrido que combina historia, arte y naturaleza en un equilibrio singular.
Es por ello que se ha convertido en un destino único que atrae a infinidad de viajeros que buscan descubrir todos sus encantos. Pero, más allá de su rico patrimonio que engloba más de medio centenar de monumentos, Antequera cuenta con una amplia oferta turística que se traduce en impresionantes restaurantes y hoteles. De estos últimos, destaca uno en especial: su Parador. Este alojamiento es uno de los más exclusivos de la red de Paradores no solo por sus servicios, sino que rompe con el paradigma clásico de edificio histórico que acostumbran.
Un símbolo de modernidad

El Parador de Antequera se ubica en una bonita zona ajardina en el corazón de la ciudad. Alojarse en él es la mejor opción para descubrir la localidad de una manera pausada y tranquila, y recorrer sus principales calles y monumentos. Sin embargo, sus modernas e impresionantes instalaciones invitan al viajero a no salir de él. Una tumbona al lado de la piscina, una copa en la terraza y el aroma a hierba y flores de los agradables jardines, es solo un pellizco de lo que este alojamiento ofrece. Sus habitaciones cuentan con una luminosidad única en la que el color blanco predomina por encima de todo. En ellas, los huéspedes pueden disfrutar de una estancia de ensueño gracias su vanguardista diseño y comodidades.
Estas están siempre a disposición del visitante, el cual puede gozar de un relajante baño en la piscina, de un parking exterior gratuito, de un precioso jardín o incluso de un parque infantil. Aunque si hay un espacio que sobresale en todo el Parador, ese es su restaurante. En un amplio y luminoso comedor acristalado, el viajero puede deleitarse con una “gastronomía tradicional antequerana y de influencia de la costa malagueña, adornadas con productos de la huerta local y platos típicos de la zona”, destacan desde su página web.
Así, se pueden degustar especialidades de la región como son la “porra antequerana, el pío antequerano o el bienmesabe y otros platos destacables del recetario tradicional y productos de la despensa de esta zona malagueña, como el gazpachuelo, las migas, guisos, el queso de cabra, los molletes, la miel, el aceite de oliva virgen extra, dulcería local y postres típicos como el angelorum“, detallan.
Descubre Antequera

A medio camino entre las grandes capitales andaluzas, Antequera se alza como un punto de encuentro entre la historia, la geografía y la cultura. Su posición central en el mapa le ha valido el apodo de “el corazón” de Andalucía, pero basta recorrer sus calles y paisajes para entender que el título no es solo geográfico. En el centro histórico, la silueta de la Alcazaba domina el perfil urbano, recordando el pasado islámico de la ciudad. A sus pies, el Arco de los Gigantes da la bienvenida a quienes se adentran en el casco antiguo, donde se entrelazan siglos de historia en piedra. Pero Antequera no se define únicamente por sus monumentos. Su riqueza natural convierte al municipio en un destino que va más allá del patrimonio arquitectónico.
A pocos kilómetros del núcleo urbano, El Torcal ofrece una de las estampas geológicas más impresionantes del sur peninsular. Este paraje kárstico, modelado por millones de años de erosión, conforma un paisaje de rocas esculpidas que evocan otro tiempo. Allí, además del senderismo entre formaciones imposibles, se puede visitar un moderno observatorio astronómico que organiza actividades divulgativas a lo largo del año, aprovechando la limpieza del cielo nocturno de la zona.
Para quienes buscan una experiencia más activa, Antequera extiende su oferta al deporte al aire libre. Las rutas en bicicleta por la Vega, la escalada en sus sierras, los paseos a caballo, el parapente o la natación en instalaciones municipales forman parte de un catálogo diverso que se completa con un campo de golf a escasos ocho kilómetros del centro. Naturaleza, patrimonio y actividad física conviven así en un equilibrio que refuerza la identidad plural de esta ciudad malagueña.
Cómo llegar
Desde Málaga, el viaje es de alrededor de 50 minutos por la carretera A-45. Por su parte, desde Granada el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 10 minutos por la vía A-92.
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