El bonito pueblo en el que Aitana fue a desconectar y donde está el restaurante de Arguiñano: un paraíso del surf y una rica gastronomía

Esta localidad mantiene intacta su esencia marinera y cuenta con la playa más larga de todo el País Vasco

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Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock / canva).
Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock / canva).

El 28 de febrero de 2025, Netflix estrenó Aitana: Metamorfosis, una docuserie de seis episodios que ofrece una mirada íntima a la vida de la cantante española Aitana Ocaña. Dirigida por Chloé Wallace y producida por Komodo Studio, la serie explora la evolución de Aitana, desde su participación en “Operación Triunfo” hasta su consolidación como una de las principales figuras del pop en España. A lo largo de la serie, la cantante aborda aspectos personales y profesionales que han marcado su carrera, como la relación y posterior ruptura con el cantante colombiano Sebastián Yatra o el año difícil que atravesó debido a su depresión y el estrés.

En este sentido, la extriunfita cuenta que la bella localidad de Zarautz fue uno de esos lugares que la hizo “sentir en paz” durante los momentos más duros. “Estaba como de mal humor viniendo... y luego he llegado aquí y he entendido por qué quería venir”, le decía la artista a una de sus mejores amigas en el capítulo final. “No vengo tanto, vengo, sobre todo cuando necesito una recarga, porque Zarautz en un lugar que me hace sentir en paz”.

Y no es de extrañar, pues esta preciosa villa guipuzcoana es una de las más emblemáticas del País Vasco. Así, es conocida por su extensa playa, su tradición surfera y su rico patrimonio, ofreciendo una combinación única de naturaleza, historia y cultura que la convierte en un destino imprescindible para quienes visitan la región. Además, es todo un referente gastronómico en la región, pues en esta localidad es donde se encuentra el restaurante de Karlos Arguiñano.

Una playa icónica y un paraíso para el surf

La playa de Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock).
La playa de Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock).

La playa de Zarautz, la más larga del País Vasco con 2,5 kilómetros de extensión, es el principal atractivo de la localidad. Su arena fina y dorada, junto con un entorno natural protegido, la han convertido en un referente tanto para los amantes del sol y el mar como para los aficionados al surf. De hecho, desde la década de 1960, Zarautz ha sido un destino clave para surfistas de todo el mundo, albergando campeonatos internacionales y contando con numerosas escuelas de surf para quienes desean iniciarse en este deporte.

La combinación de olas de calidad y un ambiente vibrante han consolidado a la localidad como un punto de encuentro para la comunidad surfera. Además, la playa ofrece áreas diferenciadas para bañistas y surfistas, lo que permite disfrutar del mar de manera segura y cómoda. Además, en el paseo marítimo, se encuentran múltiples terrazas, bares y restaurantes donde se puede disfrutar de la gastronomía local con vistas inmejorables al Cantábrico.

Pero el encanto de esta playa no se limita al verano. Durante el resto del año, Zarautz mantiene su esencia con un clima que, aunque más fresco, permite paseos por la orilla, la práctica de deportes al aire libre y la contemplación de espectaculares atardeceres.

Un paseo por Zarautz

Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock).
Zarautz, en el País Vasco (Adobe Stock).

Pero, más allá del mar, la localidad atesora un rico patrimonio histórico. Un paseo por su casco histórico permite descubrir pintorescas calles que conducen a espacios tan emblemáticos como la Torre Luzea, una construcción del siglo XV que en su día sirvió como casa-torre de defensa, y el Palacio de Narros, un elegante edificio renacentista que fue residencia de verano de la reina Isabel II. Este último, rodeado de jardines, es un símbolo del esplendor aristocrático que tuvo la localidad en siglos pasados.

Igualmente, la iglesia de Santa María la Real, de estilo gótico, es otro de los monumentos más representativos de la localidad. Su imponente estructura y su interior con retablos barrocos reflejan la importancia histórica y religiosa de Zarautz. La iglesia alberga además una interesante colección de arte sacro que complementa su valor arquitectónico. Otro punto de interés es el convento de los Padres Franciscanos, fundado en el siglo XVII. Su fachada austera y su interior sencillo reflejan la tradición religiosa de la villa, y en su biblioteca se conservan manuscritos históricos de gran valor.

Además, la villa ha sabido conservar su esencia marinera, con calles peatonales repletas de bares y tabernas que mantienen la tradición del pintxo vasco, donde tanto lugareños como visitantes pueden disfrutar de una gastronomía de gran calidad. En estas calles también se pueden encontrar pequeñas tiendas de artesanía y productos locales, que refuerzan el carácter auténtico de Zarautz y permiten a los visitantes llevarse un recuerdo especial de su estancia.

Gastronomía: el sabor del mar y la tradición vasca

Karlos Arguiñano en su restaurante, en Zarautz
Karlos Arguiñano en su restaurante, en Zarautz (Instagram / @karlos_arguinano)

La cocina es otro de los grandes atractivos de Zarautz. La localidad cuenta con una amplia oferta gastronómica que va desde restaurantes con estrellas Michelin hasta tradicionales asadores especializados en pescado a la parrilla. Uno de los nombres más reconocidos en la gastronomía local es el del chef Karlos Arguiñano, cuyo restaurante se ha convertido en un referente tanto por su cocina como por su ubicación privilegiada frente al mar.

Pero no solo eso, pues el Hotel Restaurante Karlos Arguiñano se sitúa en el antiguo palacete Villa Aiala, datado en el siglo XX. La familia Arguiñano lo transformó en un hotel-restaurante que ha alcanzado ya las cuatro estrellas. Hotel KA cuenta una gran oferta gastronómica, que destaca por ofrecer una variedad de elaboraciones y por su relación calidad-precio. En la actualidad, cinco de los hijos del chef vasco son los encargados de administrar y gestionar el Hotel KA y su restaurante, así como su bar y la bombonería.

El impresionante castillo del País Vasco enclavado en el corazón de un bosque centenario.

Cómo llegar

Desde San Sebastián, el viaje es de alrededor de 35 minutos por la carretera N-634. Por su parte, desde Bilbao el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora por la vía AP-8 (hay peajes).