El pueblo abandonado en el Pirineo que tiene el último puente colgante del siglo XIX

Su abandono se pudo haber evitado, ya que la construcción del embalse previsto nunca llegó a realizarse

Jánovas, en Huesca (Turismo Aragón).
Jánovas, en Huesca (Turismo Aragón).
Guardar

Durante las décadas de 1950 y 1960, en una España bajo el régimen franquista, se implementó una ambiciosa estrategia nacional de desarrollo hidrográfico que implicó la construcción de numerosos embalses a lo largo del país. Este programa gubernamental no estuvo exento de consecuencias sociales, ya que la creación de estas infraestructuras hídricas llevó a la expropiación y posterior desalojo de diversas comunidades, cuyas localidades quedaron catalogadas como zonas inundables.

Varios pueblos abandonados, ahora recuperados por la naturaleza, se han transformado en destinos cargados de misterio y atractivo. Con el paso del tiempo, estas localidades olvidadas han emergido como puntos de interés turístico debido a su valor histórico y cultural. Entre sus ruinas y calles vacías, los visitantes pueden recorrer escenarios que invitan a reconstruir las historias y estilos de vida que en el pasado dieron vida a estos enclaves.

Así, la localidad de Jánovas, en Huesca, emerge como una de las villas abandonadas más especiales de la geografía española. A orillas del río Ara, su historia está marcada por el desarraigo y la resistencia, pues durante décadas, este lugar quedó sumido en el olvido tras ser desalojado para la construcción de un embalse que nunca llegó a materializarse. Hoy, sin embargo, Jánovas se erige como un símbolo de lucha y recuperación, atrayendo a visitantes interesados en conocer su historia y explorar sus ruinas cargadas de memoria.

Un desalojo forzoso para un embalse fallido

Jánovas, en Huesca (Adobe Stock).
Jánovas, en Huesca (Adobe Stock).

La tragedia de Jánovas comenzó en los años 50, cuando el régimen franquista aprobó la construcción de un embalse que inundaría el valle del río Ara. Bajo esta amenaza, sus habitantes fueron obligados a abandonar sus hogares. Las expropiaciones, ejecutadas por la empresa Energía y Recursos Aragoneses, estuvieron marcadas por presiones y, en muchos casos, por la fuerza. Las familias que se resistieron al desalojo vivieron años de hostigamiento, incluyendo la demolición de viviendas y la interrupción de servicios básicos como el agua o la electricidad.

Fue por ello que, en 1966, el pueblo quedó completamente deshabitado, sumido en el abandono. Durante décadas, las casas de piedra y los campos de cultivo quedaron a merced de la naturaleza, mientras el proyecto del embalse se paralizaba por problemas técnicos y medioambientales. Tras años de lucha legal y social, en 2001 se anuló el proyecto del embalse de Jánovas. Este hito marcó el inicio de un proceso de recuperación impulsado por antiguos vecinos y descendientes de los desalojados, que se organizaron para reconstruir el pueblo y devolverle la vida.

En 2013, algunas familias comenzaron a recuperar sus antiguas propiedades, restaurando viviendas y revitalizando espacios que habían quedado en ruinas. El regreso, sin embargo, no ha sido sencillo: las tareas de reconstrucción han enfrentado numerosos obstáculos burocráticos y económicos. A pesar de ello, Jánovas empieza a mostrar signos de renacimiento, con algunas casas rehabilitadas y una creciente afluencia de visitantes interesados en su historia.

Un puente único

Puente de Jánovas, en Huesca
Puente de Jánovas, en Huesca

Más allá de encanto y misterio, la localidad de Jánovas esconde una construcción única en nuestro país. Se trata del puente colgante, que construido en 1881, es una estructura histórica situada sobre el río Ara. Este puente destaca por ser uno de los pocos en España que conserva íntegros sus elementos estructurales originales del siglo XIX, incluyendo un sistema singular de cables formados por alambres paralelos. De hecho, es considerado el último puente colgante del siglo XIX.

Es por ello que ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural, lo que subraya su importancia patrimonial y la necesidad de su conservación. Su estructura se compone de estribos de piedra de aproximadamente cinco metros de altura, sobre los cuales se erigen torres rectangulares que disminuyen en sección a medida que ascienden. Cada torre está coronada por una pieza de fundición que sirve de anclaje para los cables principales. El tablero, de unos 2,5 metros de ancho, está realizado con listones de madera y cuenta con una barandilla de acero.

Para quienes deseen visitarlo, el acceso al puente se realiza a través de una pista que conduce al pueblo de Jánovas. Es recomendable informarse previamente sobre las condiciones del camino, especialmente en épocas de lluvias, ya que las crecidas del río Ara pueden afectar el acceso.

Cómo llegar

Desde Huesca, el viaje es de alrededor de 1 hora y 10 minutos por las carreteras A-23 y N-260. Por su parte, desde Lleida el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 45 minutos por la vía A-22, la carretera aragonesa, y la A-138.

El pueblo español abandonado al que solo se puede llegar a pie y tiene un balneario natural.

Últimas Noticias

Así es la Florencia española: está en Andalucía, es Patrimonio de la Humanidad y destaca por su arquitectura renacentista

A lo largo de la historia se han alojado grandes familias nobiliarias, como fue la de Francisco de los Cobos, secretario de Estado del emperador Carlos V, lo que dio el impulso para que la ciudad llegase a su máximo esplendor

Así es la Florencia española: está en Andalucía, es Patrimonio de la Humanidad y destaca por su arquitectura renacentista

Ramón Vallés, piloto de avión con más de 28.000 horas de vuelo: “La salud mental es sagrada. Y yo me he implicado mucho en este tema a raíz de lo que pasó aquí en Barcelona”

Los pilotos cuentan con programas de acompañamiento para afrontar situaciones personales adversas y disponer de apoyo antes de que afecten a su trabajo

Ramón Vallés, piloto de avión con más de 28.000 horas de vuelo: “La salud mental es sagrada. Y yo me he implicado mucho en este tema a raíz de lo que pasó aquí en Barcelona”

Qué ver en Colonia, la ciudad alemana que tardó seis siglos en terminar su catedral: un casco histórico a orillas del Rin y un patrimonio milenario

Este destino destaca por su impresionante arquitectura, su tradición cervecera propia y dos citas anuales que atraen a millones de visitantes: los mercadillos de invierno y el carnaval

Qué ver en Colonia, la ciudad alemana que tardó seis siglos en terminar su catedral: un casco histórico a orillas del Rin y un patrimonio milenario

Este es el concejo navarro a las puertas del Nacedero del Urederra, con aguas turquesas y una belleza incomparable

Con calles que conservan el linaje medieval que le dio nombre, este concejo navarro se ha convertido en punto de partida hacia un sendero de aguas cristalinas con acceso limitado

Este es el concejo navarro a las puertas del Nacedero del Urederra, con aguas turquesas y una belleza incomparable

Los 5 mejores pueblos de la Toscana italiana, según ‘National Geographic’: localidades con siglos de historia, valles verdes y un casco histórico Patrimonio de la Humanidad

La región reúne algunos de los enclaves rurales más destacados del país, donde el patrimonio histórico se combina con paisajes de colinas, viñedos y campos de cultivo

Los 5 mejores pueblos de la Toscana italiana, según ‘National Geographic’: localidades con siglos de historia, valles verdes y un casco histórico Patrimonio de la Humanidad
MÁS NOTICIAS