
Francia alberga más de 31.000 masas de agua, que incluyen lagos y estanques tanto naturales como artificiales, cubriendo una superficie total de 623.464 hectáreas. Estos parajes dan lugar a un rico patrimonio natural que atrae a infinidad de viajeros que buscan en sus aguas disfrutar de una apacible escapada. De hecho, algunos son conocidos a nivel mundial, como es el caso del lago de Annecy o el lago Lemán, mientras que otros destacan por su sorprendente enclave.
En este sentido, el lac de Servières, situado en el corazón del Parque Natural Regional de los Volcanes de Auvernia, es uno de los parajes naturales más singulares de Francia. Su origen volcánico atrae tanto a turistas como a locales por su belleza paisajística y su riqueza ecológica, pues se incrusta en el cráter de un antiguo volcán. Además, el entorno que lo rodea es ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo, la pesca y el turismo rural,
Un lago de origen volcánico
Situado a unos 1.200 metros de altitud, el lac Servières es un ejemplo de lo que se conoce como un “maar”, un tipo de lago que se forma en el cráter de un volcán después de una erupción freatomagmática, que ocurre cuando el magma entra en contacto con el agua subterránea. La interacción entre el magma caliente y el agua genera una violenta explosión que deja un cráter, el cual, con el tiempo, se llena de agua. Así, el cráter del Lac de Servières tiene aproximadamente 26 metros de profundidad y está rodeado de colinas formadas por acumulación de cenizas y material volcánico.

Esta formación geológica lo convierte en uno de los numerosos lagos de cráter que se encuentran en la región de los Monts Dore, una de las zonas volcánicas más antiguas de Francia. Aunque el volcán que dio origen al Lac de Servières está inactivo desde hace miles de años, el paisaje circundante sigue siendo testimonio de la intensa actividad volcánica que modeló esta parte del país. Además, gracias a su valor ecológico y medioambiental, en 2019, el Departamento de Puy-de-Dôme lo adquirió y lo catalogó como Área Natural Sensible.
Un paseo por el lago
El Lac de Servières no solo es atractivo por su origen volcánico, sino también por su entorno natural bien conservado. El lago está rodeado por un denso bosque de pinos y abetos, que proporciona un hábitat para una amplia variedad de especies animales. Las aves acuáticas son especialmente abundantes en la zona, haciendo del lago un punto de interés para los observadores de aves. Durante los meses más cálidos, es común ver a pescadores a lo largo de las orillas del lago, ya que es famoso por su población de truchas.
De hecho, la pesca es una de las principales actividades que se pueden hacer en el lago. Está regulada y se requiere una licencia para asegurar la sostenibilidad de las especies en el lago. Por si fuera poco, también se puede realizar un maravilloso paseo por su orilla, el cual es ideal para realizar en familia y su duración es de apenas una hora. Por su parte, el acceso está controlado para preservar el frágil ecosistema que lo rodea.
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