
Andalucía lo tiene todo. Desde sus largas playas de arena dorada y aguas cristalinas, pasando por sus paisajes rurales de interior hasta sus bellos pueblos, caracterizados por su blanco impoluto, emerge como una de las regiones más impresionantes de nuestro país. Esto no es de extrañar, pues en cada rincón el viajero queda sorprendido gracias a su cultura, historia e impresionante patrimonio, a lo que hay que sumar su rica gastronomía y sus gentes.
De este modo, cualquier rincón de esta hermosa tierra merece una visita, pero en el corazón del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, en Córdoba, se encuentra uno muy especial. Se trata del pueblo de Zuheros, una pequeña villa que destaca no solo por su belleza singular, sino también por su rica historia y su impresionante patrimonio natural. A esto se le suma un casco histórico maravilloso en el que las laberínticas calles descubren un conjunto monumental impresionante.
Este está presidido por su imponente castillo y la conocida como la cueva de los Murciélagos. Tanto es así, que la localidad cuenta con la calificación de Bien de interés Cultural en su categoría de Conjunto Histórico-Artístico, además de ser incluido dentro de la lista oficial de Los Pueblos más Bonitos de España. Por si fuera poco, el entorno que ofrecen las Subbéticas es un paraíso natural para los amantes del senderismo, ya que sus senderos permiten recorrer y descubrir todos los secretos del parque.
Un castillo sobre una roca

La fortaleza es, sin duda, el elemento más significativo de Zuheros, algo que no es de extrañar, pues su imponente imagen sobre lo alto de una roca atrae a multitud de viajeros. Su construcción se piensa que fue alrededor del siglo IX, bajo el dominio musulmán. Durante este periodo, la villa fue denominada “Sujayra”, nombre del cual deriva el actual Zuheros. No sería hasta 1240 cuando la Corona de Castilla tomó el control del pueblo, convirtiéndolo en un punto estratégico durante la Reconquista debido a su ubicación en la frontera con el Reino de Granada.
En esta época, los mudéjares tan solo debían entregar los castillos a la corona, pudiendo conservar sus casas, religión y tierras, sin embargo, el ‘alcalde’ de la villa ordenó que entregaran todas sus posesiones, quedando la mezquita, que se encontraba dentro de las murallas, bajo dominio cristiano. Esta se reformó a un templo con una nave con una columna en medio y fue consagrada a Santa María. Ya en el siglo XV, se inició la construcción y transformación de la fortaleza en un palacio renacentista, y durante el siglo XVI, comenzó la ampliación de la iglesia parroquial.
Sin embargo, tanto el castillo como el palacio experimentaron un abandono progresivo, quedando finalmente en ruinas. Ya en la segunda mitad del siglo XX, se pone en marcha una reconstrucción de las torres del castillo, quedando como se puede observar a día de hoy y las cuales ofrecen hoy una de las mejores vistas de toda la comarca.
Un paseo por Zuheros

Más allá de la fortaleza, las calles de Zuheros permiten disfrutar de un entramado urbano que no deja indiferente a nadie. Con sus casas blancas, la estampa que ofrece es de lo más pintoresca, pues a ello se le suman también el colorido de las flores que hay en sus balcones y esquinas. Gracias a estos encantos no es de extrañar que sea considerado uno de los pueblos más bonitos de España. Por otro lado, uno de los elementos más singulares de Zuheros es la Cueva de los Murciélagos, una cueva natural situada a unos cuatro kilómetros del centro del pueblo y que es la más grande de Córdoba, con más de 3.300 metros de topografía.
Cuenta con un recorrido turístico de 415 metros, 700 escalones y hasta 65 metros de profundidad. Declarada Monumento Natural, la cavidad es famosa por sus formaciones geológicas y por los restos arqueológicos que se han encontrado en su interior, que datan del Neolítico. Los visitantes pueden realizar recorridos guiados por la cueva y admirar las estalactitas y estalagmitas, así como los restos de una civilización antigua que habitó la región hace miles de años.
Tampoco hay que olvidarse de su entorno natural, pues el Geoparque de las Sierras Subbéticas permite disfrutar de numerosas rutas de senderismo, así como del Centro de Visitantes Santa Rita, la mencionada cueva de los Murciélagos y varios miradores que ofrecen unas vistas impresionantes. Entre las rutas más populares se encuentra la Ruta de los Olivos Centenarios, que permite a los excursionistas explorar los vastos olivares que caracterizan esta región de Andalucía. Caben destacar también el sendero que recorrer el río Bailón y la de la Vía Verde del Aceite.
Cómo llegar
Desde Córdoba, el viaje a Zuheros es de alrededor de 1 hora y 10 minutos por la carretera N-432. Por su parte, desde Jaén, el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora por la Autovía del Olivar y la A-316.
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