
Incrustado sobre un promontorio, vigilando la Tierra de campos y Montes Torozos, el castillo de Montealegre se alza como una de las joyas arquitectónicas más emblemáticas de Valladolid. Situado en la localidad de Montealegre de Campos, a lo largo de la historia, sus muros han sido testigo de diversos acontecimientos gracias a su posición estratégica. A su vez, presenta una arquitectura militar medieval que lo convierte en uno de los mayores exponentes de esta construcción gracias a sus imponentes murallas y almenadas torres.
Las primeras referencias que se tienen de la fortaleza son del año 967, aunque los historiadores sitúan su construcción en los primeros años del siglo XIV, en pleno contexto de disputas entre los reinos de León y de Castilla. La construcción del castillo se atribuye a la iniciativa de la familia Alfonso Téllez de Meneses, un linaje noble que tenía por objetivo reforzar su dominio y proteger sus territorios frente a posibles invasiones. De esta manera, doña María de Molina los Meneses ordena la construcción de este baluarte, el cual se integra en la línea de defensa ya existente dentro del reino de Castilla.
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Tanto es así que durante la Guerra de las Comunidades de Castilla en el siglo XVI, la fortaleza jugó un papel crucial como bastión de resistencia. De igual manera, en la Guerra de Sucesión Española en el siglo XVIII, el castillo fue utilizado como cuartel y almacén de suministros militares. La estructura, en su origen, presentaba elementos de estilo gótico, característico de la época, aunque a lo largo de los siglos ha experimentado diversas modificaciones y restauraciones que han perfilado su apariencia actual.
De fortaleza medieval a centro de interpretación

Uno de los aspectos más destacables del castillo de Montealegre es su imponente muralla. La fortificación cuenta con aproximadamente 200 metros de perímetro y muros que alcanzan cinco metros de grosor en algunos puntos. Estas paredes robustas fueron diseñadas para resistir ataques y, hasta el día de hoy, se erigen como un testimonio de la ingeniería militar medieval. Igualmente, cuenta con cuatro torres que se distribuyen alrededor de un patio que proyecta una planta cuadrada.
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De las torres, tres cuentan con una planta rectangular, mientras que la otra corresponde a la torre del homenaje, de forma pentagonal. Con sus cerca de 20 metros de altura permite disfrutar de unas maravillosas vistas de todo el entorno. Ahora, este impresionante castillo ha cambiado su función defensiva por la de la divulgación histórica y culturas, pues acoge entre sus muros el Centro de Interpretación de la Edad Media. En su visita, el viajero puede hacer un recorrido histórico por el medievo y los diferentes acontecimientos que ocurrieron en la zona.
Cómo visitarlo y cómo llegar
El castillo abre sus puertas de abril a septiembre solo los viernes a las 17:30 h y los sábados, domingos y festivos a las 11:30 h y a las 17:30 h. Asimismo, para llegar hasta la fortaleza desde Valladolid, se deben coger las vías A-60 y VA-910 en un viaje que tiene una duración estimada de 40 minutos. Por su parte, desde Zamora, el trayecto es de alrededor de 1 hora y 20 minutos por la carretera A-11.
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