David Mateos, de casi salir cedido al Racing de Santander a formar parte del primer equipo del Real Madrid: “Valdano me dijo que Mourinho me quería en su equipo”

El exjugador del Real Madrid atiende a ‘Infobae’ para hablar de su paso por La Fábrica hasta llegar al primer equipo y ponerse a las órdenes de Mourinho y del resto de su trayectoria fuera las fronteras españolas

El exjugador del Real Madrid David Mateos (imagen cedida)
El exjugador del Real Madrid David Mateos (imagen cedida)
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David soñaba, como cualquier niño que juega al fútbol y más en La Fábrica, con llegar al primer equipo del Real Madrid. Quemó todas las etapas por el camino antes de que recibir la primera convocatoria. Fue Fabio Capello quien requirió sus servicios para un partido de Copa del Rey, pero fue Mourinho quien hizo realidad eso con lo que llevaba soñando y luchando desde los 10 años: formar parte del primer equipo. Jamás olvidará esa charla en el avión con Valdano: “Me dijo que Mourinho me quería en su equipo”, recuerda con Infobae. Sin embargo, le faltó “paciencia” y decidió buscar minutos fuera de España. Los encontró en Grecia, Hungría, Israel, Estados Unidos, Bolivia y China. Ahora solo quiere una última oportunidad para despedirse en el campo.

Empezó a jugar al fútbol por su padre, que fue quien le puso un balón en los pies por primera vez con cinco años. Pasó por el equipo del colegio de fútbol sala antes de dar el salto a fútbol once. “Un tío de mi padre mandó una solicitud al Real Madrid para ir a hacer las pruebas y nos llamaron”, recuerda. Fue a jugar con otros 21 años y al acabar el partido le dijeron que estaban interesados en contar con él de cara al año siguiente. Durante esa temporada estuvo yendo a entrenar una vez a la semana.

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Hizo las pruebas como extremo derecho, poco a poco fueron retrasando su posición hasta convertirle en defensa central. “Vieron que tenía más posibilidades de central y me ubicaron ahí”, explica; aunque cada temporada tenía que ganarse el puesto para la siguiente. “Te comunicaban si seguías o no. Podías prever si ibas a continuar por los partidos que habías jugado”. Él fue quemando etapas. “Tenían mucha confianza en mí y tenía el respaldo de gente importante como Raúl Martínez y Paco de Gracia. Ellos confiaban mucho en mis posibilidades”. Eso era para él una inyección de motivación para seguir trabajando y luchando por llegar al primer equipo.

David Mateos con el resto de la plantilla del Real Madrid (imagen cedida)
David Mateos con el resto de la plantilla del Real Madrid (imagen cedida)

Aunque reconoce que entonces jugaba “para divertirse” y sacar lo mejor de sí mismo “sin miedo a nada”. David era un central “más ofensivo que defensivo”, al que le “encantaba” salir con el balón conducido y hacer pases hacia adelante. Sin embargo, cuando jugaba en tercera le cortaron un poco esas alas debido a que estaban llegando a un fútbol más profesional y le tenían que “estabilizar en esa posición”. “Abraham García, mi entrenador cuando estaba en tercera me decía: ‘cuando llegues a la mitad de campo la pasas’”. Sin embargo, en esa época la salida de balón de los centrales blancos era algo que reinaba en el club, en especial con Sergio Ramos, en quien se fijaba David. “Yo intentaba fijarme siempre en Hierro y en Ramos en los partidos del Madrid”, reconoce.

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La convocatoria con el primer equipo

Tras pasar por las categorías inferiores del Real Madrid llegó su gran oportunidad, una convocatoria con el primer equipo. Fabio Capello, entonces técnico blanco, decidió llamarle para un partido de Copa del Rey contra el Écija. El italiano iba mucho a ver los entrenamientos del segundo y tercer equipo y para ese partido se presentó la oportunidad perfecta para que David recibiera la llamada: faltan centrales. No fue hasta que llegó Mourinho cuando su contrato pasó a ser de la primera plantilla.

“Fue muy curioso, porque yo ese verano, estaba a punto de salir cedido al Racing de Santander de Miguel Ángel Portugal, un entrenador que me conocía bien porque era de la cantera del Real Madrid”, recuerda. David tenía incluso las maletas preparadas, pero el primer equipo blanco le llamó para jugar el torneo Hércules porque les faltaban centrales. Fueron varios canteranos entre ellos él y jugó la segunda parte de un partido. “Les debió gustar cómo lo hice porque al terminar se me acercaron varios compañeros (entre ellos Adán y Marcelo) y me dijeron: ‘Que sepas que no te vas a marchar’”. Mourinho había estado preguntando por él en el banquillo y tuvo claro que ese chico no se iba a ningún lado, tenía que estar en su equipo.

El jugador David Mateos  durante  un partido (imagen cedida)
El jugador David Mateos durante un partido (imagen cedida)

Ya en el viaje de vuelta a Madrid, Valdano se acercó a hablar con David. “Yo les dije que me iba a ir a Santander y me respondió: ‘Eso ya se ha quedado atrás, el entrenador te quiere en su plantilla’”. En ese momento, David se quedó en shock, el sueño por el que llevaba tanto luchando se cumplía. “Cuando menos te lo esperas se produce algo con lo que llevas soñando desde que entras en el Real Madrid con 10 años”. Solo faltaba que saliera un jugador de la plantilla para que él pudiera entrar y se marchó Drenthe. Ese año la lucha por el puesto de central titular se disputaba entre grandes nombres. Sergio Ramos, Albiol, Garay, Carvalho eran algunos de los nombres que formaban parte de la primera plantilla blanca.

Sin embargo, disfrutó de minutos: en la pretemporada, en Copa contra el Levante y un partido de Champions ante el Ajax donde jugó el tramo final del partido. De este último encuentro guarda una anécdota que no se le olvidará jamás. En aquella época se produjo el conocido episodio de las tarjetas de Xabi Alonso y Sergio Ramos, que forzaron sus respectivas amonestaciones. Después del partido le tocó pasar por los micrófonos. “Yo, inocentemente, como era muy joven y me hicieron preguntas de ‘Oye, ¿estaba previsto?’, y al final dije: ‘Pues sí, las han provocado’“.

El jugador David Mateos durante un partido (imagen cedida)
El jugador David Mateos durante un partido (imagen cedida)

De Grecia a Zaragoza, Israel, Hungría y China

Su aventura en el primer equipo duró seis meses, después salió cedido al AEK de Atenas. “Yo no quería estar en la grada ni en el banquillo, yo lo que quería era jugar. Me pudieron un poco las prisas y la inmadurez y no ser consciente de dónde estaba. A veces los jugadores somos un poco egoístas”. Ese año el Real Madrid ganó la Copa del Rey y él ganó la copa de Grecia. “Fue una doble alegría”, afirma. Ese año en la ciudad griega lo disfrutó mucho, porque se juntaron varios españoles en la misma plantilla. El Madrid quería que regresara a final de temporada, pero ficharon a Varane y David se dio cuenta de que era el momento de salir cedido de nuevo y puso rumbo a Zaragoza. “No fue un buen año porque estuve bastante lesionado y el equipo estuvo todo el año peleando por no descender”, recuerda y lo consiguieron.

Después volvió al Castilla que entonces se encontraba en Segunda División. “Me vino bien para recuperar la confianza porque jugué 30 partidos”, destaca. Además de compartir vestuario con Nacho, Jorge Casado, Pedro Mojera, Jesé, Morata... “Un equipazo”, califica. Pero después decidió buscar un nuevo equipo fuera de las fronteras españolas, dada la buena experiencia de su cesión en Grecia. Lo único que buscaba era un equipo “potente con historia en el país y que fuera grande como el Real Madrid en España”. Primero, recaló en el Ferencváros húngaro, de donde guarda “muy buenos recuerdos”, matiza. Allí estuvo dos campañas… hasta que recibió la llamada de Kaká para marcharse al Orlando City.

El entrenador del Real Madrid culpa al árbitro de la derrota en el Metropolitano.

Durante esa temporada tuvo una lesión de rodilla que le obligó a pasar por el quirófano y al regresar el entrenador le dijo que prefería no contar con sus servicios y David junto a su mujer decidieron volver a España. De enero a junio estuvo sin equipo hasta que en verano fichó por el Murcia. Tras ello, pasó por el Hapoel Hadera FC (Israel), Hapoel Ra’anana (Israel), Club The Strongest (Bolivia) y Guangxi Pingguo Haliao (China). En el país asiático ha pasado los últimos tres años y es donde está actualmente. En septiembre le llamaron para que ocupara durante un mes y medio el puesto de asistente del entrenador y es la labor que actualmente desempeña. No es el paso que quiere dar, todavía tiene ganas de seguir jugando al fútbol y espera la oportunidad de volver al verde, donde le gustaría despedirse.

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