Mohamed, el portero de fútbol sala que cruzó la frontera con cinco años y creció en un centro de acogida: “Alguien que parte desde cero nunca pierde”

El guardameta de Segunda División ha publicado el libro ‘Sin Miedo’, que ha agotado tres ediciones. Cuenta a ‘Infobae’ cómo encontró un hogar en la familia de su entrenador

Mohamed Esqueta, el portero de fútbol sala con 21 años que cruzó la frontera con cinco y es autor del libro ‘Sin Miedo’ en la que cuenta su historia
Mohamed Esqueta, el portero de fútbol sala con 21 años que cruzó la frontera con cinco y es autor del libro ‘Sin Miedo’, en el que cuenta su historia. (Cedida)
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El plan era sencillo, en todas sus acepciones: imprimir unos diez ejemplares de su historia y regalárselos a la familia. Pero Mohamed Esqueta Albert ha vendido ya dos tiradas de Sin miedo y ha encargado una tercera, porque el libro será lectura obligatoria en un instituto de Melilla. En las papelerías no queda ni un ejemplar. Solo se ha vendido en papel y, si la demanda sigue, irá pidiendo más y entregándolos a cada comprador.

Mohamed, “Moha” en el ambiente deportivo melillense, tiene 21 años, es guardameta del Melistar, club de segunda división de fútbol sala, y se define como “un chico con muchas ganas de seguir creciendo, prosperando”. Su historia empieza con cinco años, cuando cruzó la frontera a pie con su madre y acabó en una comisaría. De allí lo trasladaron al centro de protección de menores Gota de Leche.

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Lo que sintió al llegar lo resume en pocas palabras: “Miedo seguro y el sentirte un poco solo en un ambiente desconocido, con gente que no conoces de nada y con un idioma con el que no te desenvuelves”. Lo que le sacó de ahí fue el fútbol. “Descubro otro mundo, descubro paz. Descubro un mundo fuera del centro, familias nuevas, amigos nuevos”, cuenta en conversación con Infobae.

Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Mohamed Esqueta. (Cedida)

Del miedo al campo

Empezó en un equipo llamado entonces Peña Madridista, hoy Torreblanca, donde no tenían portero y los niños se turnaban. Un día le tocó a él, y salió encantado. “Lo hice bien, disfruté muchísimo, salí contento del partido”. Al siguiente partido le propusieron repetir y la posición ya fue suya. “De casualidad, sí”, admite entre risas. Aún presume de haber conservado el juego de barrio: “En lo que yo sería especialista es en el juego de pies”.

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Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Mohamed Esqueta. (Cedida)

En Melilla es habitual compaginar fútbol 7 y fútbol sala desde el principio. Sin embargo, Esqueta tuvo que decidir con la pandemia. El fútbol 11 y sus categorías nacionales no le convencieron, así que probó el sala y se enamoró de “ese fútbol sala tan dinámico, tan estratégico”. Después llegaron el CD Puerto de Ceuta, con el que ganó la liga juvenil de División de Honor, la Copa de España y, ese mismo verano, el fichaje por el Melistar.

El deporte, dice, fue “una vía de escape, una manera de desconectar, de relacionarse, de disfrutar y de aprender”. Incluso “terapéutico”. Tampoco ha sido todo fácil: el fútbol profesional resta tiempo de estudio y a veces le ha hecho preguntarse cuánto merece la pena. “Querer dejarlo, no. Pensarlo, sí”, confiesa.

Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Mohamed Esqueta. (Cedida)

El entrenador que lo llevaba en coche

Pero su historia no se entendería sin su familia. Mucho antes de todo esto, era su entrenador Aitor Esqueta quien le llevaba y traía del centro. “Se encargaba mi padre Aitor de recogerme, de llevarme al entrenamiento y de devolverme al centro”, recuerda Mohamed a este diario.

De los trayectos se pasó a los cumpleaños, las comidas y cenas, las salidas con sus hijos Aimar y Hugo, las noches en casa con los permisos correspondientes y las vacaciones. No sabe fijar una fecha exacta del cambio. “Fue muy poco a poco”, explica, y lo sitúa en el momento “en el que yo me voy quedando en su casa”. Con 14 o 15 años empezó a vivir allí de forma permanente, tras cerca de una década en el centro. Para Mohamed, lo que significan se resume en una palabra, “hogar”: “Es donde yo descubro el cariño, la calidez de un hogar, el apoyo de unos hermanos, de unos padres”.

Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Familia de Mohamed Esqueta. (Cedida)

Escribir para desahogarse

El libro nació de una etapa difícil. Se hacía muchas preguntas, y el estrés le frenaba en el deporte y en el día a día. Fue a terapia, leyó mucho y escribió. “Llegó un punto en el que ya tenía cosas escritas y quería darlas forma de libro, de historia”.

Publicarlo no estaba en sus planes. Se lo planteó a un editor para que le orientara sobre cómo conseguir esos diez ejemplares que quería para sus más allegados, y fue el editor quien le convenció de dar el paso, porque su experiencia podía ayudar a otros chicos y a otras familias. “Decidí publicarlo principalmente para romper ese prejuicio y darle un punto de luz al final del túnel, para que vean que sí se puede y que con apoyo del deporte y de la educación se puede salir adelante”.

Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Mohamed Esqueta. (Cedida)

Volver al centro, desde el otro lado

A partir de ahí siguió creciendo, sin dejar de lado los estudios. Se metió en Integración Social porque le interesa la vulnerabilidad y la exclusión, y porque quiere “devolver” lo que recibió. “Reconocería muchas facetas de los menores, los entendería bastante bien y estaría devolviendo mi granito de arena a aquellos que se han volcado por mí”, apunta.

Hizo las prácticas en Gota de Leche, el mismo centro donde se crió. “A mí me hacía especial ilusión trabajar aquí. Yo creo que mejor que yo, o que los niños que pasan por aquí, nadie conoce esto de esa manera”. Cuando habla con chicos en su misma situación, les dice: “Yo sí he pasado por esto, yo te entiendo. Puedes tener tú también una vida soñada, plena”.

Su receta tiene dos ingredientes: “Yo escogí educación y deporte para darle un poco de sentido al futuro”. No lo pinta fácil. Reconoce que sentarse a estudiar no le gusta a nadie, pero cree que hoy hay acceso a todo y que solo hace falta voluntad. “La educación abre muchas puertas, el deporte abre muchísimas puertas y, si te rindes siendo tan joven, sería una pena”.

Mohamed Esqueta, auto del libro 'Sin Miedo'
Mohamed Esqueta. (Cedida)

El miedo no se va, pero puede jugar a favor

El título del libro no promete que el miedo desaparezca. “Te acompaña desde que cruzas una frontera hasta el día de hoy. Todo el mundo tiene miedo, pero hay que interpretar también al miedo. Puede jugar en contra tuya, pero también lo puedes poner a tu favor”. A él, el temor a un mal futuro le empujó a estudiar y a relacionarse. De ahí la frase que repite: “Alguien que parte desde cero nunca pierde. Solamente puedes sumar”.

Fernando Grande-Marlaska informa que los triajes para menores en Ceuta se elevarán a 50 cada día para agilizar su gestión. Además, el objetivo del Gobierno es alcanzar entre 9.000 y 10.000 plazas de acogida para hacer frente a la situación.

Ahora prepara las oposiciones para entrar en la Policía Nacional. Su idea de vida soñada es sencilla: “Una vida tranquila, llena de paz, que me pueda permitir ayudar en lo que pueda”.

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