Un árbitro “bastante permisivo”, muchos “palos” y una Uruguay “leñera” llevan a España al límite

Pedri, Lamine Yamal, Álex Baena, Yeremy Pino, Marc Cucurella y Nico Williams fueron los receptores de las patadas charrúas

Guardar
Google icon
La entrada de Canobbio sobre Cubarsí que le costó la tarjeta roja. (REUTERS/Raquel Cunha)
La entrada de Canobbio sobre Cubarsí que le costó la tarjeta roja. (REUTERS/Raquel Cunha)

España es primera del grupo H. Lo hizo tras certificar su victoria, sufrida, ante una Uruguay que planteó un partido duro desde el principio. Ya lo advirtió Marcelo Bielsa en la previa: “La disposición para disputar cada pelota va a ser máxima. Es una final”. Los chicos de Luis de la Fuente estaban avisados. Pero no se esperaban el carrusel de empujones, golpes, codazos y entradas con los tacos a la altura de las rodillas que se encontraron, especialmente en el tramo final del partido.

Los charrúas llegaban necesitados de la victoria. Lo intentaron con presión, intensidad... pero según avanzaban los minutos, la dureza y la frustración fueron creciendo. Protestas, rifirrafes, entradas a destiempo que acabaron convirtiendo el partido en una especie de guerra que se vio culminada en una batalla tras la expulsión de Canobbio.

PUBLICIDAD

Algo que hizo que el seleccionador no se mordiera la lengua ante la pasividad del árbitro estadounidense, Ismail Elfath: “Nos han llevado al límite, las antípodas del fútbol que entendemos”. Pero, al fin y al cabo, lo que hizo Uruguay fue aprovechar dicha permisividad hasta el límite. En total, hicieron 25 entradas.

Mundial 2026 - España 1 - Uruguay 0 - ES

Pedri, Lamine, Baena, Nico, Yeremy: nadie se libró

Casi nadie en el once de De la Fuente salió indemne. En la primera parte, el protagonista de dichas acciones fue Canobbio. Pedri recibió una entrada a la altura del gemelo, además de algún contacto en el cuello. Lamine tuvo la sombra de Sanabria durante todo el partido. Si bien el lateral uruguayo era más limpio en el contacto (agarraba más que golpeaba), el colegiado no tuvo más remedio que sacarle la amarilla en el minuto 53 tras una patada a destiempo.

PUBLICIDAD

La entrada de Sanabria sobre Lamine que le costó la cartulina amarilla. (REUTERS/Raquel Cunha)
La entrada de Sanabria sobre Lamine que le costó la cartulina amarilla. (REUTERS/Raquel Cunha)

Álex Baena, autor del único tanto del partido, tampoco se libró. “Me da un codazo”, le decía a Elfath después de que Varela le diera eso mismo casi a la hora de juego. Después de la protesta y enseñarle la cara, el árbitro amonestó al defensa uruguayo.

Pero, sin duda, una de las entradas más duras se la llevó Nico Williams. En una contra en la que el extremo del Athletic salía corriendo, Nico de la Cruz le hizo una entrada por detrás sin la posibilidad de llegar al balón. “¿Estás loco?" le dijo en varias ocasiones el español al charrúa. La falta solo quedó en amarilla.

La entrada de Canobbio sobre Cubarsí, el colmo

La expulsión no llegó hasta el minuto 95. Canobbio se tiró al suelo con los tacos por delante y los clavó en la bota de Cubarsí. Lo que vino después fue casi tan llamativo como la propia entrada: el uruguayo protestó de forma airada, llegó a empujar al central del Barça en el campo y continuó montando el número ya camino del banquillo. El central rebajó los ánimos después: “No he terminado con ninguna molestia. A lo mejor sí nos hemos llevado algún palo de más, pero es fútbol, es una guerra que teníamos que llevarla por delante y lo hemos conseguido”.

Canobbio protestando después de que el árbitro le expulsara. (Reuters)
Canobbio protestando después de que el árbitro le expulsara. (Reuters)

La mala noticia: Yeremy Pino

Y en medio de tanta tensión, la peor imagen de la noche fue para Yeremy Pino. El extremo del Crystal Palace quedó tendido sobre el césped con evidentes gestos de dolor, cogiéndose el hombro izquierdo, tras un empujón de Brian Rodríguez. A pesar de todo, se negó a abandonar el terreno de juego para no dejar a sus compañeros en inferioridad en los minutos finales. Acabó el partido prácticamente sin poder mover el brazo.

Yeremy Pino, tirado en el césped, sujetándose el hombro izquierdo. (REUTERS/Raquel Cunha)
Yeremy Pino, tirado en el césped, sujetándose el hombro izquierdo. (REUTERS/Raquel Cunha)

De la Fuente pide protección

Marc Cucurella también fue uno de los damnificados. También con Canobbio, en una carrera hacia atrás que el lateral cede a Unai Simón, el mediocentro llega tarde y sin posibilidad de jugar el balón, pero empuja con dureza al nuevo futbolista del Real Madrid y le cae encima.

La entrada de Canobbio sobre Cucurella. (REUTERS/Raquel Cunha)
La entrada de Canobbio sobre Cucurella. (REUTERS/Raquel Cunha)

El seleccionador no se mordió la lengua. “Ha sido un partido jugado al límite, de una dureza extrema. Y hemos sabido estar a la altura”, afirmó en rueda de prensa, donde también reclamó una mayor protección para sus jugadores: “Espero que podamos jugar partidos normales. En la disputa de balón, en el rigor. Y centrarnos en lo futbolístico”. En declaraciones a DAZN fue algo más directo: “Ellos han aplicado excesiva dureza, pero los arbitrajes están para cumplir el reglamento”. Y dejó claro que España no piensa quejarse de lo que no puede controlar: “No pretendemos que nos regalen nada, pero tampoco que nos quiten”.

El propio rey, Felipe VI, se atrevió a dedicarles unas palabras a los jugadores en el vestuario tras el partido. Enhorabuena. Ha sido un partido bastante leñero. Os he visto sufrir bastante", a la vez que prometió su vuelta si la Selección llega a la final. “Es complicado, pero tenéis calidad, ganas, líder... todo lo que hay que tener para llegar”, concluyó.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD