España rompe la maldición de la camiseta blanca en los Mundiales y consigue su primera victoria con esta equipación desde 1994

A pesar de los numerosos resultados negativos en otras Copas del Mundo, La Roja consigue su primera victoria con esta indumentaria en 22 años

Guardar
Google icon
España antes de enfrentarse a Uruguay. (REUTERS/Daniel Becerril)
España antes de enfrentarse a Uruguay. (REUTERS/Daniel Becerril)

Después de varios precedentes poco afortunados, España ha logrado romper su mala racha con la camiseta blanca. La Roja deja atrás la maldición y consigue ganar con un gol a Uruguay, poniendo fin a una serie de partidos mundialistas en los que vestir de blanco había traído mala suerte al combinado nacional.

Cada vez que España recurría a su segunda equipación en una Copa del Mundo, los recuerdos apuntaban a eliminaciones dolorosas, derrotas inesperadas o resultados que dejaban un sabor amargo. Sin embargo, esta vez la historia ha sido diferente y la selección ha conseguido cambiar una tendencia que parecía perseguirla desde hace décadas.

PUBLICIDAD

La mala racha de España con la camiseta blanca

Uno de los más recordados es el de los cuartos de final del Mundial de Estados Unidos 1994 ante Italia. Aquel 9 de julio, la selección dirigida por Javier Clemente saltó al césped del Foxboro Stadium con su segunda equipación, completamente blanca. España llegaba con la ilusión de alcanzar las semifinales, pero terminó cayendo por 2-1 en uno de los partidos más polémicos y dolorosos de su historia reciente.

Dino Baggio adelantó a Italia en la primera mitad, pero José Luis Caminero devolvió la igualdad al marcador tras el descanso. Con el partido abierto, España tuvo varias ocasiones para completar la remontada, incluida una clara oportunidad de Julio Salinas que se marchó fuera cuando estaba solo ante el portero.

PUBLICIDAD

Fotografía de archivo de Roberto Baggio. (EPA/ZENNARO)
Fotografía de archivo de Roberto Baggio. (EPA/ZENNARO)

Poco después llegó la acción que marcó el encuentro: Mauro Tassotti propinó un codazo a Luis Enrique dentro del área que el árbitro no señaló como penalti. Mientras los españoles protestaban, Roberto Baggio aprovechó un contragolpe en el minuto 88 para firmar el 2-1 definitivo y dejar a España a las puertas de las semifinales. Desde entonces, la camiseta blanca trajo mala suerte a La Roja.

La maldición continuó cuatro años después. En su estreno en el Mundial de Francia 1998, España volvió a vestir de blanco y sufrió una dolorosa derrota ante Nigeria por 3-2. El conjunto de Javier Clemente llegó a ponerse por delante en dos ocasiones gracias a los goles de Fernando Hierro y Raúl, pero no logró conservar la ventaja.

Los africanos reaccionaron y culminaron la remontada con un potente disparo lejano de Sunday Oliseh que sorprendió a Andoni Zubizarreta y acabó con la derrota de los europeos.

Otra de las páginas más negras de España en los Mundiales llegó en Brasil 2014. La vigente campeona del mundo arrancó la defensa del título con una contundente derrota por 5-1 ante Países Bajos, un resultado que supuso el principio del fin para una generación histórica.

Xabi Alonso en el partido ante Países Bajos. (REUTERS/Action Images/Paul Childs)
Xabi Alonso en el partido ante Países Bajos. (REUTERS/Action Images/Paul Childs)

Aquel duro correctivo dejó muy tocada a la selección de Vicente del Bosque, que acabaría siendo eliminada en la fase de grupos. Y, como ya había ocurrido en anteriores tropiezos mundialistas, España volvió a vestir de blanco.

En Rusia 2018, España también vistió de blanco en su debut mundialista frente a Portugal. La Roja llegó a remontar el encuentro y se puso 3-2 gracias a los goles de Diego Costa y Nacho, pero cuando la victoria parecía asegurada apareció Cristiano Ronaldo. El portugués firmó su hat-trick con un magistral lanzamiento de falta en los minutos finales y dejó a España sin triunfo. Esto supuso otro partido de blanco que terminó con sabor amargo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD