El hallazgo arqueológico del año está en Grecia: descubren la mítica escuela en la que Aristóteles instruyó a un joven Alejandro Magno

Aulas, salones de banquetes y hasta un pabellón deportivo se han encontrado en la región de Emacia, al norte de Grecia

Arqueólogos griegos trabajan en el yacimiento arqueólogico de Mieza, en el norte de Grecia, en la que el filósofo griego Aristóteles educó hace más de 2.300 años al joven Alejandro Magno. EFE/Ministerio de Cultura de Grecia
Arqueólogos griegos trabajan en el yacimiento arqueólogico de Mieza, en el norte de Grecia, en la que el filósofo griego Aristóteles educó hace más de 2.300 años al joven Alejandro Magno. EFE/Ministerio de Cultura de Grecia
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Arqueólogos griegos identificaron el yacimiento donde Aristóteles educó a Alejandro Magno, hace más de 2.300 años, en la región de Emacia, al norte de Grecia. Se trata de la antigua ciudad macedonia de Mieza, un complejo de tres hectáreas que incluía aulas, un pabellón deportivo y salones de banquetes. La arqueóloga Angelikí Kottaridi, directora de las excavaciones en la zona, confirmó el hallazgo a la agencia EFE. “Estamos totalmente seguros de que se trata de la escuela que fundó Filipo II”, afirmó, en referencia al rey de Macedonia que gobernó desde el 359 a. C. hasta su asesinato en el 336 a. C.

El recinto incluye un pabellón deportivo, un estadio de atletismo, una pista de correr cubierta y aulas de enseñanza con pupitres de piedra. Entre las ruinas, el equipo de Kottaridi halló monedas, cerámicas y cuatro estiletes, los instrumentos que los alumnos de la antigüedad utilizaban para escribir. Estos objetos podrían aportar pistas sobre la identidad de quienes se formaron en el lugar. El filósofo griego impartió allí clases de ética, política, letras y ciencias naturales a Alejandro, según relata el historiador romano Plutarco en su obra Vidas paralelas. De acuerdo con ese texto, Alejandro fue discípulo de Aristóteles entre los 13 y los 16 años. Dos años después de concluir esa formación, el joven macedonio ya estaba preparado para gobernar. En el año 338 a. C. se puso al frente de la caballería en la batalla de Queronea, el enfrentamiento en el que Filipo derrotó a las fuerzas combinadas de atenienses y tebanos.

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Filipo II no solo fundó la escuela de Mieza: también creó gimnasios similares en Anfípolis y en Aigai, la capital del reino macedonio. Sin embargo, según Kottaridi, el centro de Mieza funcionaba como “lo que hoy se describiría como un colegio de élite”. Allí se formaban los hijos de los macedonios más ilustres, con clases de táctica, estrategia y entrenamiento físico orientadas a la guerra. Este año, los arqueólogos descubrieron un complejo de habitaciones contiguo a las aulas, con una antesala y dos salas de banquetes.

En esos ambientes se conservan suelos de mosaico y plataformas elevadas para divanes, pensadas para recibir hasta 20 comensales. La escuela contaba además con una pista de correr techada, conocida como xystós, de 200 metros de longitud, bordeada por 64 columnas dóricas. Esta estructura se utilizaba para el entrenamiento físico durante los días de frío o calor extremos. Según la arqueóloga, los elementos arquitectónicos y decorativos hallados allí son similares a los del palacio real macedonio de Aigai, la actual Vergina, donde residieron Filipo y Alejandro.

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Aristóteles enseña a Alejandro Magno en la escuela de Macedonia
Aristóteles enseña a Alejandro Magno en la escuela de Macedonia

Un colegio de élite para los hijos de la aristocracia

Para Kottaridi, “lo más impresionante” del hallazgo es que demuestra que la preocupación estatal por una educación integral y organizada no se originó en ciudades-estado democráticas como Atenas. En esa ciudad solo existían escuelas privadas, donde filósofos como Sócrates o Platón impartían clases. El modelo surgió, en cambio, en la Macedonia de Filipo II. La arqueóloga explica que estos gimnasios, donde se enseñaban letras, el arte de la guerra, la cultura y la lengua griega, acompañaron a Alejandro en su campaña militar.

Con el tiempo, se convirtieron en la piedra angular del periodo helenístico, la etapa histórica que se extiende desde la muerte del conquistador, en el 323 a. C., hasta el fallecimiento de Cleopatra, en el 30 a. C., y el posterior dominio romano. En el año 334 a. C., Alejandro Magno inició la campaña militar con la que derrotó a persas, egipcios y fenicios. En apenas una década consolidó un imperio que se extendía desde Grecia hasta el valle del río Indo, y desde Egipto hasta Asia Central.

En ese vasto territorio fundó decenas de ciudades, entre ellas Alejandría, en Egipto. Según Kottaridi, el elemento más característico de esas nuevas ciudades eran precisamente las escuelas similares a la de Mieza, que contribuyeron a difundir la cultura y la lengua griega entre los pueblos del mundo de esa época. Instalaciones de este tipo se hallaron incluso en lugares tan distantes como Afganistán, en la antigua ciudad helenística de Ai-Khanoum, al este de la actual Kabul. Las excavaciones en Mieza comenzaron en 2024. Este año continuarán centradas en el área del pabellón deportivo y en las aulas de enseñanza del yacimiento.

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