Guillermo del Toro se pronuncia en contra de la IA: “El pacto entre hombre e imagen es sagrado”

El director autor de la última versión de ‘Frankenstein’ rechaza la herramienta y asegura que amenaza la libertad creativa del cine

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FOTO DE ARCHIVO. El director Guillermo del Toro asiste al estreno de Frankenstein en el Festival de Cine de Londres en Londres, Reino Unido, 13 de octubre de 2025. REUTERS/Toby Melville
FOTO DE ARCHIVO. El director Guillermo del Toro asiste al estreno de Frankenstein en el Festival de Cine de Londres en Londres, Reino Unido, 13 de octubre de 2025. REUTERS/Toby Melville

El cineasta Guillermo del Toro lanzó una advertencia directa sobre los peligros que la inteligencia artificial representa para el futuro del arte cinematográfico. Durante la cena de homenaje organizada por el British Film Institute (BFI) en Los Ángeles, donde fue distinguido con el BFI Fellowship, el director subrayó la gravedad del momento actual para la creación audiovisual. “Estamos al borde de la analfabetización de la imagen. Estamos al borde de la analfabetización cinematográfica”, afirmó Del Toro ante un auditorio repleto de figuras de la industria.

Para el realizador, reconocido por obras como El laberinto del fauno y La forma del agua, el auge de la inteligencia artificial y la consolidación empresarial en Hollywood ponen en jaque el ejercicio creativo y la libertad de expresión. “El pacto entre hombre e imagen es sagrado”, sostuvo Del Toro, quien calificó la IA como una forma de “estupidez natural” frente a la autenticidad de la experiencia humana en el arte. Defendió que el propósito de una imagen no es simplemente existir, sino “conectarnos, hacernos sentir belleza”. En su intervención, Del Toro recalcó que la necesidad de expresarse a través de imágenes es tan antigua como la humanidad misma, remontándose a los primeros dibujos en las cavernas. El director alertó que el desarrollo tecnológico, lejos de fortalecer la relación entre las personas y el arte, amenaza con debilitarla. Destacó además la creciente polarización política como un factor de riesgo adicional para la libertad creativa en distintos países.

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La aparición de sistemas de inteligencia artificial capaces de generar imágenes y contenidos preocupa al cineasta mexicano, quien ve en ello una amenaza directa a la tradición artesanal del cine. Según Del Toro, el cine ha sido siempre una actividad guiada por la sensibilidad y la intuición humanas, y la automatización de la creación atenta contra esos cimientos. “Nos dicen que las imágenes pueden generarse por medios artificiales. La existencia de una imagen no es solo estar ahí. Es conectarnos, es hacernos sentir belleza”, expresó.

El director advirtió que la industria fílmica y las nuevas generaciones de espectadores enfrentan el peligro de perder la capacidad de interpretar y valorar el lenguaje audiovisual. “Estamos al borde de la analfabetización cinematográfica”, insistió. Para Del Toro, la defensa del arte es inseparable de la defensa de la libertad: “El arte puede ayudarnos a unirnos, pero estamos en una época en la que eso está en peligro”. El evento en Los Ángeles, celebrado en el restaurante Mother Wolf, reunió a ejecutivos de estudios, cineastas y representantes de la industria, como Ted Sarandos (co-CEO de Netflix), Bill Hader, Jon Favreau y Leonardo DiCaprio. Sarandos presentó a Del Toro como uno de los “maestros modernos del cine”, recordando su primer encuentro cuando el director lideraba la adaptación animada de “Trollhunters” para Netflix.

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Guillermo Del Toroen la última gala de los Oscar. REUTERS/Mike Blake
Guillermo Del Toroen la última gala de los Oscar. REUTERS/Mike Blake

Del Toro compartió con los asistentes su vínculo personal con el British Film Institute, que se remonta a sus años de adolescencia en Guadalajara. Narró cómo solía escribir al BFI solicitando copias de clásicos británicos para proyectar en su cineclub local. El cineasta anunció que donará un tercio de sus archivos personales al BFI, como muestra de su compromiso con la preservación y transmisión del legado cinematográfico. “Me emocioné cuando visité el archivo del BFI y vi su historia desde 1935”, confesó.

Durante su discurso, Del Toro enfatizó el valor de proteger el cine como espacio de encuentro y aprendizaje. “No somos guardianes de la puerta. Somos quienes la sostienen para que más personas puedan entrar y salir de la iglesia del cine”, afirmó. El director expresó que ha encontrado salvación personal en las imágenes y que ahora busca retribuir enseñando y promoviendo la educación audiovisual, incluyendo clases sobre la obra de Alfred Hitchcock en colaboración con el BFI. El presidente del BFI, Ben Roberts, subrayó el papel del instituto en la conservación y formación cinematográfica. Roberts destacó la importancia del National Archive, una de las colecciones fílmicas más extensas del mundo, y remarcó que la labor de la organización es defender las condiciones para el éxito del cine británico.

La gala también sirvió para recaudar fondos para el Film on Film Festival del BFI, que volverá a Londres el próximo junio. Roberts explicó que los festivales y los programas de preservación fílmica son parte central de la misión del instituto: “Nuestro trabajo es asegurar que existan las condiciones adecuadas para el éxito del cine”. Del Toro cerró su discurso con una metáfora sobre el momento crítico que atraviesa la industria: “Ahora mismo, el autobús está tan cerca del precipicio que todos tenemos que inclinarnos hacia el lado correcto”. El cineasta instó a sus colegas a unirse en la defensa de la creatividad y la memoria audiovisual como patrimonio de la humanidad.

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